Arranque Roteño

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Arranque Roteño. Antes de que se nos olvide totalmente que el verano ha pasado y que el frío invierno está por venir, aquí en el sur todavía nos quedarán días soleados hasta noviembre y podemos disfrutar de refrescantes recetas que nos hagan pasar de la mejor forma la transición de estaciones, acordándonos de lo bien que lo pasamos siempre en Rota gracias a mi amiga Pilar Ruiz (Aprendiendo a Cocinar) y que gracias a ella  y a Turismo Rota, rescaté esta refrescante y sana receta, que realizamos en el II Encuentro de Blogueros: Rota, mar y viñas, del cual ya os hablé en entradas anteriores.

El Arranque Roteño, como bien reza su nombre, se elabora en la localidad de Rota, digamos que es una especie de crema o sopa fría a caballo entre el salmorejo y el gazpacho, hecha con tomates de la huerta roteña, la Mayetería, de donde los Mayetos recogían sus cosechas tempranas, en el mes de mayo -por eso lo de Mayetos- para llevarlas al mercado.

Esta receta típica gaditanacon una historia de más de 50 años, era la tradicional comida que los hombres de campo preparaban en las tierras que trabajaban, y su textura variaba según el gusto del que lo preparaba, mas o menos densa, mas o menos triturada, con mas o menos ajo… Lo comían directamente del lebrillo, como se suele decir, cucharada y paso atrás, y usando como cucharas trozos de pimiento, cebolla o la misma corteza del pan.

Para elaborar esta receta de la forma tradicional, además de los ingredientes, te va a hacer falta un lebrillo de barro y una “machacaera” de madera (brazo del mortero o almirez).

Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de Arranque Roteño

  • Un (1) kg. de tomates maduros (pera preferiblemente)
  • Tres (3) pimientos verdes (cuerno de cabra o italianos)
  • Dos (2) dientes de ajo
  • Medio (½) kg de pan de campo con un par de días (pan asentao de telera)
  • Aceite de oliva virgen extra (125 ml. aproximadamente)
  • Sal

Elaboración de la receta de Arranque Roteño

  1. Comienza Pelando los dientes de ajo, cortando dos (2) pimientos en trozos pequeños y pelando los tomates. Quita la corteza al pan, resérvala para mas tarde y córtalo en trocitos pequeños.
  2. Pon en el fondo del lebrillo un poco de sal, los dos dientes de ajo y el pimiento troceado y empieza a majar con la machacaera de madera hasta conseguir una especie de pasta.
  3. A continuación añade los tomates troceados y sigue triturando hasta ligarlo con la pasta de ajo y pimiento.
  4. Es el momento de ir añadiendo el pan asentao en trocitos pequeños y poco a poco, para ir dando consistencia a la crema y a su vez incorporando el aceite de oliva virgen extra, con un fino hilo sobre todo el majado.
  5. Sigue machacando y mezclando hasta obtener la textura deseada. Corrige de sal si hiciese falta.

Usa los trozos del pimiento reservado, cebolla o aprovechando la corteza de pan para llevártelo a la boca!

Curiosidades de la receta de Arranque Roteño

Los tomates han de estar bien maduros, colorados y preferiblemente de pera, pero cualquier otro tomate puede servirte para hacer el Arranque.

Con dos (2)  dientes de ajo tienes mas que suficiente para un (1) kg de tomates, si te gusta más fuerte o más dócil, sólo tienes que añadir o quitar dientes.

El pan es muy importante en esta receta, hay que utilizar “pan asentao”, es decir, pan con al menos un par de días desde que sale del horno, para que la miga esté prieta. Los panes que suelo utilizar son panes artesanos y aquí os pongo algunos establecimientos de la provincia de Cádiz para que os hagaís una idea y os sirva de orientación para comparlo cuando piseís esta tierra: Pan de horno de leña de Al pan pan, en Puerto Real, Pan moreno de la panadería El Almarchal, de Zahara de los Atunes, Pan del Molino de abajo de El Bosque, pan moreno de la panadería Hermanos Sanchez de Algar, Panadería Gonzalo de Alcalá de los Gazules, y alguno mas que se me pasará…

Tradicionalmente el arranque se ha hecho en el lebrillo pero puedes evitarte el trabajo usando una batidora o Thermomix, lo tendrás hecho en dos minutos, además de darle el punto que tu quieres con más facilidad, a mi me gusta mas pasado pero quizás a ti te guste encontrarte trocitos de cada ingrediente.

Un truco para que no se te mueva el lebrillo mientras estás machacando es poner un trapo doblado debajo, además de evitar el movimiento, amortiguará el golpe y el sonido.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Ensalada César

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Ensalada César. Como todos sabéis y si no lo sabéis os lo cuento yo, no porque yo lo diga sino porque lo he leído en la wikipedia y en otros muchos libros y blogs de cocina, el mejicano César Cardini fue quien se cree, o por lo menos se asocia con él la creación de esta famosa salsa para ensalada, de la que se dice que es probablemente una de las ensaladas más populares a nivel internacional.

El ingrediente principal de esta Ensalada César es evidente la Salsa César, que con su peculiar sabor no sólo aliña ensaladas sino que enriquece multitud de platos, desde una triste pechuga a la plancha hasta un buen plato de pasta, pasando por acompañar un pescado… La textura también cobra un papel importante, el crujiente del pan, el intenso sabor del parmesano en láminas, el pollo… ¡Delicioso!

Hay infinidad de recetas para esta Ensalada César no obstante casi todas tienen una base común que es la lechuga romana y unos ingredientes que pueden o no variar como es el pollo por bacon, el pan tostado o frito, la salsa con sus diferentes formas de hacerlas… De todas las ensaladas que he ido haciendo a lo largo de mucho tiempo, probando unas y otras salsas, he ido quedándome con los ingredientes que más me gustaban para hacerla a mi gusto, no sé si mi ensalada será afín a la original pero lleva su idea, la base la tomé del libro “vamos a cocinar” de José Andrés.

Esta ensalada césar es ideal como plato único o para compartir con amigos. Puedes tener la salsa y los ingredientes preparados con antelación y sólo tendrás que servirla en el momento que se vaya a comer.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de ensalada césar

Para la ensalada

  • Una (1) lechuga romana (o una bolsa de ensalada gourmet)
  • Dos (2) rebanadas de pan
  • Unas láminas de queso parmesano
  • Aceite de oliva virgen extra Gil-Luna
Para la salsa césar
 
  • Un (1) huevo
  • Seis (6) filetes de anchoas
  • Una (1) cuchara de mostaza de Dijón (o cualquier otra)
  • Una (1) cuchara pequeña de salsa Inglesa Perrins
  • Medio (½) limón (su zumo)
  • 50 gr. de queso Parmesano
  • Un (1) diente de ajo pequeño
  • Una (1) cuchara de aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra
  • Sal
Para el pollo
 
  • Una (1) pechuga de pollo cortada en filetes
  • Un poco de harina de trigo
  • Un (1) huevo
  • Panko (o pan rallado) (*ver en curiosidades)
  • Aceite de oliva virgen extra para freir
 

Elaboración de la receta de Ensalada César

  1. Comienza poniendo al fuego una sartén con un dedo de aceite de oliva virgen extra para freír el pan.
  2. Corta las rebanadas de pan en dados de más o menos un (1) cm, fríelo y reserva sobre papel absorbente.
  3. Lava muy bien la lechuga y córtala en trozos a tu gusto.
  4. Para la salsa césar pon en el vaso de la batidora el huevo, los filetes de anchoa, la cuchara de mostaza, el zumo de medio (½) limón, una cucharada de aceite de oliva virgen extra, la salsa inglesa, el diente de ajo y un poco de pimienta negra, bate todo hasta emulsionarlo como si fuese una mahonesa, añade el queso parmesano y sigue batiendo. Si ves que te queda demasiado espesa la salsa añade un poco de agua. Prueba y rectifica de sal si hiciese falta.
  5. Para hacer el pollo sólo tienes que empanar los filetes de pollo con harina, huevo y panko (o pan rallado) y freírlos hasta dorarlos. Resérvalos sobre papel absorbente y córtalos en tiras.
  6. Coloca la lechuga en un bol y alíñala con la salsa, sobre esta reparte los picatostes de pan, unas láminas de parmesano y las tiras de pollo crujiente.

¡Plato único, que aproveche!

Curiosidades de la receta de ensalada césar

El pollo lo puedes hacer como yo hago o simplemente puedes ponerle pollo a la plancha, pollo asado que quieras aprovechar o pollo de un puchero.

¿Qué te parece si cambias el pollo por bacon? Dora a fuego lento unas lonchas de bacon para que se ponga bien crujiente.

Si te sobra salsa césar, puedes aprovecharla para otras recetas o elaboraciones como pueden ser unas patatas cocidas como guarnición de un pescado a la plancha, una ensalada de arroz, acompañar unas croquetas, combinar unos ahumados o unos dips de verduras a la plancha o en tempura.

Si la salsa césar la quieres hacer con antelación métela en un bote o biberón de cocina y resérvala en el frigorífico, sólo tendrás que agitarla al servirla.

El pan en vez de freírlo puedes pintarlo con aceite de oliva y meterlo en el horno para tostarlo de forma que absorberá menos aceite y será un poco más ligero.

¿Quieres intensificar el sabor del pollo? Déjalo marinar toda una noche en salsa de soja o salsa teriyaki como en la receta de Pollo Teriyaki Panko.

Como dice José Andrés, si con un ajo pelado y cortado por la mitad frotas el bol o bandeja donde vayas a servir la ensalada le darás un aroma estupendo al servir tu ensalada.

*Si no encuentras Panko ponle pan rallado, pero si quieres que te quede bien crujiente te recomiendo un pan rallado crujiente como el crujiente pan cracker de Santa Rita.

Dale una vuelta a la ensalada césar y cambia el parmesano por un buen queso curado que quizás tengas más a mano, el sabor será espectacular.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Croquetas de puchero paso a paso

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Croquetas caseras de puchero paso a paso. Siendo un fan incondicional de las croquetas caseras, croquetero confeso y miembro del #clubdelacroqueta, no podían faltar en mi recetario unas tan importantes como son estas croquetas de aprovechamiento, ¿y qué mejor momento que el cambio de hora para comerlas?

En la receta de puchero comenté que hay muchas formas de aprovechar las carnes con el que se hace, una de estas formas son estas croquetas de puchero, una opción mas que buena, pero no menos buena que otras ya que puedes aprovechar cualquier sobra que tengas a mano para hacerlas. Guisos, pescados, mariscos, quesos… todo vale si la croqueta es buena.

Las croquetas son fáciles de hacer y hasta tus hijos pueden ayudarte, pues además de ser toda una delicia para ellos echarán un rato divertido en la cocina junto a sus papis, de las mejores actividades que podéis hacer, te gusta a tí y que es una novedad para ellos.

El truco -si es que hay alguno- está en la bechamel o velouté, evidentemente los ingredientes de relleno juegan un papel crucial pero nos centraremos en la masa pues el ingrediente viene por añadido. La bechamel  o velouté ha de ser suave, sin sabor a harina y con una textura cremosa ¿Qué cómo hacemos esto? Pues teniendo en cuenta las cantidades de harina y leche (o en este caso caldo), y en el tiempo de cocción. Apunta bien porque esta es la receta definitiva, la receta fácil de croquetas que te servirá para cualquier otro relleno.

¡Ponte el delantal y atiende!

Ingredientes para la receta de las croquetas de puchero

Para la bechamel (velouté por que es con caldo)

  • 110 gr. de harina de trigo
  • 110 gr. de mantequilla
  • Un (1) Litro de caldo de puchero
  • Pimienta blanca
  • Nuez moscada
  • Sal

Para el relleno

  • 250 gr. de carnes del puchero (ternera, pollo, jamón, etc)
  • 100 gr. de cebolla picada muy fina
  • Una (1) cucharada de aceite de oliva virgen extra Gil-Luna

Para el empanado

  • Harina
  • Dos (2) huevos
  • Pan Rallado

Elaboración de la receta de croquetas de cocido

  1. Para hacer las croquetas por pasos lo primero será hacer una bechamel con el caldo, es decir una velouté.
  2. Pon una olla con el litro de caldo, la temperatura alta para que llegue a hervir.
  3. En otra olla o sartén antiadherente (casi mas aconsejable) pon los 110 gr. de mantequilla a temperatura media.
  4. Tamiza la harina en un cuenco o sobre la mantequilla derretida directamente, remueve con unas varillas (si la sartén es antiadherente que las varillas sean de plástico o  de goma, corres el riesgo de quedarte sin sartén).
  5. Cocina la harina durante un (1′) minuto al menos e Incorpora el caldo hirviendo sin dejar de mover.
  6. Antes de que espese añade sal, pimienta blanca y nuez moscada a tu gusto, no mucha pues no debe predominar el sabor, pero no tiene que quedar sosa.
  7. Cuando haya espesado retira del fuego y reserva tapando la bechamel con un papel film pegado para que no cree costra.
  8. Ahora pon la sartén al fuego bajo con la cucharada de aceite de oliva, cuando caliente añade la cebolla picada y rehoga hasta que esté tierna.
  9. Sube el fuego y saltea la carne del puchero que previamente habrás troceado a tu gusto.
  10. Añade la bechamel al salteado y remueve la masa resultante durante unos cinco (5′) minutos a fuego alto.
  11. Retira del fuego y reserva en una bandeja tapada con papel transparente (film) en contacto con la masa.
  12. Cuando la masa esté fría procede a darle forma a las croquetas de una en una.
  13. Prepara tres cuencos uno con harina, otro con los huevos batidos y el tercero con pan rallado. Pasa la masa primero por harina, después por huevo y termina en el pan rallado.
  14. Sólo te queda freírlas en pequeñas tandas, con abundante aceite de oliva caliente. Si tienes freidora la temperatura está entre los 160º y 170º no mas o se arrebatarían.
  15. Deposita las croquetas que vayas friendo en papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
¡Ya tienes listas tus croquetas caseras de puchero!

Curiosidades de la receta de croquetas de puchero

Truco para que la bechamel o velouté no tenga grumos: La leche o caldo ha de estar hirviendo en el momento de mezclarla con la harina. Bate muy bien con las varillas antes de que espese, te saldrá una bechamel fina, cremosa y sin grumos.

La carne del puchero puedes trocearla a cuchillo para que se noten los trozos o picarla en una picadora o Thermomix al grosor que te guste. Yo suelo utilizar las carnes magras, las grasas y tocinos no se suelo poner a las croquetas, que ya llevan suficientes calorías con la harina y la mantequilla.

Para que no se te pegue la masa en la bandeja puedes pintarla con una gota de aceite de oliva, de este modo la masa saldrá sin ningún tipo de resistencia.

Para darle forma a las croquetas puedes meter la masa en una manga pastelera desechable (o una bolsa de congelación grande), cortar la punta y hacer tiras del mismo grosor que cortarás con un cuchillo para darles igual tamaño, sólo tendrás que empanarlas. También puedes darle la vuelta a la bandeja, saldrá la masa ya que la habías engrasado con aceite de oliva y hacer cortes con el cuchillo como si fuera un tablero de ajedrez. tendrás cuadrados de similar tamaño que podrás empanar.

Puedes congelar las croquetas y las tendrás preparadas para cualquier ocasión. Un truco para congelar las croquetas: Disponlas alineadas sin tocarse en la bandeja de los hielos, cuando estén congeladas pásalas a bolsas de congelación, así ni se pegarán entre ellas ni se deformarán.

En vez de hacer una Velouté, si no tienes caldo, puedes hacer una Bechamel sustituyendo el caldo de puchero  por leche, como tradicionalmente se hacen las croquetas, también te saldrán unas croquetas de puchero de escándalo y le darás otro punto de cremosidad.

Esta receta de croquetas caseras de cocido paso a paso es una receta que puedes utilizar para cualquier otro relleno de croquetas, sólo tienes que cambiar el ingrediente principal y poner el que más te guste: Pescado, marisco, embutidos… cualquier cosa le va bien a las croquetas.

Si quieres puedes echarle un vistazo a las otras croquetas que hemos visto ya:

Croquetas caseras de pollo

Croquetas de Bacalao

Croquetas de Boletus

Croquetas de patata y queso cabrales

Croquetas de mejillones y algas

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Pastel de berenjenas asadas con mojama y aceite de café

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Pastel de berenjenas asadas con mojama y aceite de café. No tenía pensado publicar esta receta pero viendo la aceptación que ha tenido entre mis amigos y seguidores del blog por el Facebook, y lo mucho que ha gustado he decidido publicarla.

Es un pastel de berenjenas algo diferente, no es el típico pastel de berenjenas tipo Musaka, sino es mas bien parecido a una mousse o paté ligero. La textura es muy cremosa y fácil de untar en tostas o biscotes, ideal para compartir. Por su vistosidad es muy recomendable como receta de navidad, receta de cuaresma o de ocasiones especiales.

La receta original, que la leí hace tiempo en uno de mis libros, llevaba cecina en vez de mojama de atún como le he puesto a esta receta, pues entre otras cosas, la cecina es típica del norte y aquí no se suele encontrar con facilidad, el Atún por aquí es el rey, por este motivo y por que combina estupendamente con el pastel lo he elegido.

 

El aceite de café es un potenciador de sabor ya que la berenjena de por sí es un poco insípida y aprovechando que Illy me ha mandado un estupendo café he probado a combinarlo con el pastel y ha quedado de Lujo.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para el pastel de berenjenas con mojama y aceite de café

  • Una (1) berenjena grande (250 gr. aproximadamente)
  • 250 ml de nata (33% materia grasa)
  • Tres (3) huevos
  • Un (1) diente de ajo
  • Un (1) trozo de pimiento rojo
  • 100 gr. de mojama de atún
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra Gil-Luna
  • Una (1) cucharada pequeña de semillas de sésamo tostado
  • Unas ramitas de cebollino
  • Flor de sal Bártivas
  • Una (1) cucharada de café Illy

Elaboración de la receta de pastel de berenjenas asadas

  1. Lo primero será asar las berenjenas, para ello enciende el horno a 180º.
  2.  Mete las berenjenas enteras en una bandeja apta para el horno cuando tenga la temperatura.
  3. Una vez estén tiernas las sacas (no apagues el horno) y dejas que se enfríen un poco para poderlas manipular.
  4. Pela las berenjenas, trocéalas bastamente y las echas en el vaso de la batidora (o Thermomix) junto con la nata, el diente de ajo, una pizca de sal y los huevos. Tritura bien hasta obtener una crema fina.
  5. Vierte la crema en un molde o bandeja de horno, tápalo con papel aluminio o lo envuelves con papel transparente (film) y mete de nuevo en el horno -que tendrás encendido de haber hecho las berenjenas- pero al baño maría, es decir, dentro de otro recipiente con agua (como si fueses a hacer flan).
  6. Una vez la crema esté bien cuajada (puedes comprobarlo introduciendo un palillo y si sale limpio es que está hecha) saca del horno y deja enfriar. Mete el molde en el frigorífico unas horas, si es de un día para otro mejor.
  7. Desmolda con cuidado y corta el pastel en trozos. Yo hice uno alargado pero puedes adaptarlo al plato en el cual lo sirvas.
  8. Prepara la presentación del plato. Corta el pimiento rojo y la mojama en trocitos pequeño y pica el cebollino muy finito.
  9. Para el aceite de café mezcla muy bien el aceite de oliva con una cucharada de café y el sésamo tostado.
  10. Presenta el pastel y sobre este vierte el aceite de café, los trocitos de pimiento rojo, la mojama, el cebollino y unas escamas de flor de sal.

Sírvelo junto con pan tostado, delicioso!

Curiosidades de la receta de berenjenas asadas

Esta receta puede ser perfectamente una receta de aprovechamiento, ideal para dar salida restos de berenjena, nata o unos trozos de mojama de los que se quedan en el frigorífico esperando ser receta pero nunca lo consigue…

Para que no se pegue la crema al molde y puedas desmoldarlo con facilidad, puedes poner un poco de mantequilla y espolvorear con pan rallado o usar un molde antiadherente ligeramente engrasado.

Para saber si las berenjenas están tiernas suelo palparlas con un guante de horno y con cuidado de no quemarme, cuando ceden a la presión, las retiro del horno pues interesa que estén asadas pero no que se deshagan.

La mojama la puedes sustituir por jamón serrano, ibérico o cecina, cualquiera de ellos combina de lujo.

Las hojas de rúcula, los brotes o las flores comestibles son otras de las muchas opciones para decorar el plato, le pueden dar el punto de frescura y color.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Croquetas de mejillones y algas

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Croquetas de mejillones y algas. El día 16 de enero se celebró el #diadelacroqueta, y yo  como croquetero confeso que soy no podía perdérmerlo, pero por cosas que pasan cuando uno no quiere hasta yo me pongo malo de vez en cuando… En fín.

Mis amigas María (la niña pimiento) y Susana (delantal o mandil) quisieron que así fuese, que la croqueta tenga un día y entre todo un grupo de blogueros y twiteros, cómo no, homenajear a la croqueta, ella tan cremosa y a la vez crujiente y a su vez pequeño homenaje a nuestras abuelas y madres que son las que mejor hacen las croquetas del mundo ¿O no es así?

Que te sobraron mejillones y no sabes que hacer con ellos: Croquetas. Que no tienes mejillones y tienes langostinos, pues sustituye uno por otro, ponle imaginación y podrás hacer croquetas con lo que quieras.

Las algas tienen muchas propiedades beneficiosas de las que no estamos al tanto, deberíamos de incluirlas en nuestra dieta como cualquier otra verdura. Tienen un sabor intenso a mar y un olor peculiar. En esta receta le dá un punto marinero, un olor Gaditano como el que te viene al entrar por Cádiz…

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de croquetas de mejillón y algas

Para la bechamel

  • 110 gr. de harina de trigo
  • 110 gr. de mantequilla
  • Un (1) Litro de caldo o fumé de pescado
  • Pimienta blanca
  • Nuez moscada
  • Sal

Para el relleno

  • 250 gr. de mejillones cocidos y separados de sus conchas
  • Dos (2) cucharadas pequeña de especias de algas*
  • 100 gr. de cebolla picada muy fina
  • Una (1) cucharada de aceite de oliva virgen extra Gil-Luna

Para el empanado

  • Harina
  • Dos (2) huevos
  • Pan rallado crujiente cracker

Elaboración de la receta de croquetas de mejillones y algas

  1. Como vamos a hacerla por pasos lo primero será hacer una bechamel (en este caso velouté) sustituyendo la leche por caldo de pescado. Ten cuidado que no te quede muy líquida o te será complicado darles forma.
  2.  Pon una olla con el litro de caldo de pescado, la temperatura alta para que llegue a hervir.
  3. En otra olla o sartén antiadherente (casi mas aconsejable) pon los 110 gr. de mantequilla a temperatura media.
  4. Tamiza la harina en un cuenco o sobre la mantequilla derretida directamente, remueve con unas varillas (si la sartén es antiadherente que las varillas sean de plástico o  de goma, corres el riesgo de quedarte sin sartén).
  5. Cocina la harina durante un (1′) minuto al menos e Incorpora el caldo sin dejar de mover.
  6. Antes de que espese añade salpimienta blanca y nuez moscada a tu gusto, no mucha pues no debe predominar el sabor, pero no tiene que quedar sosa.
  7. Cuando haya espesado retira del fuego y reserva tapando la salsa bechamel con un papel film pegado para que no cree costra.
  8. Cuando tengas hecha y reservada la bechamel pon una sartén al fuego bajo con la cucharada de aceite de oliva, añade la cebolla picada y rehoga hasta que esté tierna.
  9. Trocea los mejillones y saltéalos un poco junto con la cebolla, añade la cucharada de especies de algas.
  10. Incorpora la velouté y remueve muy bien cocinando todo durante unos cinco  (5′) minutos.
  11. Retira del fuego y reserva en una bandeja tapada con papel film en contacto con la masa y cuando la masa esté fría dales forma a las croquetas.
  12. Pasa la masa de croquetas primero por harina, después por huevo y termina en el pan rallado cracker.
  13. Fríe las croquetas en pequeñas tandas y escurre el exceso de aceite con papel absorbente.

¡A degustar!

Curiosidades de la receta de croquetas de mejillones y algas

*Las algas que he usado son Especias de algas de Suralgae que es una joven empresa Gaditana que consideró que las algas son un recurso marino que se debía potenciar como alimento, no sólo por su  aporte nutricional sino por lo innovador a la hora de introducirlo en nuestros platos. Puedes ver donde comprarlas en este enlace: Puntos de vental.

Tienes la opción de comprar estas algas que vienen ya troceadas, comprar otras que te gusten y trocearlas tu. Encontrarlas no creo que sea difícil en grandes supermercados o tiendas gourmet.

Haz el fumé o caldo de pescado con pescados de roca, “descartes” que se suelen llamar aquí en Cádiz, cabezas o espinas de algún pescado que hayas utilizado para otra receta o vayas a utilizar y algo de verdura. También puedes usar el caldo resultante de haber cocido los mejillones o gambas pero si lo mezclas con algo de pescado, solo estaría como incompleto.

Si no tienes caldo o no quieres hacerlo puedes utilizar un envase de caldo de pescado pero no será lo mismo que un buen fumé casero, te aconsejo el que hace Aneto porque es de muy buena calidad y da unos resultados estupendos.

El pan rallado crujiente pan cracker le da un punto “crunch” a la croqueta, puedes encontrarlo en supermercados, los hay de varias marcas, una de ellas es Santa Rita la cual suelo usar por decantarme por un producto de confianza, con la certeza de que me va a salir bueno, haga lo que haga.

Si quieres puedes echarle un vistazo a las otras croquetas que hemos visto ya:

Croquetas caseras de pollo

Croquetas de Bacalao

Croquetas de Boletus

Croquetas de patata y queso cabrales

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Pizza vegetal de espelta

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Pizza vegetal con masa de espelta. Coincidiendo hoy con el #diadelaespelta quiero publicar esta pizza con masa de espelta, muy sencilla y rápida de hacer, para que todo el mundo pueda meter las manos en harina, pero en otro tipo de harina sana y rica, una harina olvidada que hoy recobra vida. Los ingredientes son para hacer una sola pizza para dos (2) personas (de buen comer).

Este día de la espelta, marcado por Manu (cocinandoconcatman) es además una escusa para darle mucho ánimo nuestro amigo Ximo (Fentdetutto), transmitirle buenas energías que se recupere de una vez pueda comer de todo lo que le apetezca y siga publicando tan estupendas recetas que echamos de menos.

Ximo parece un tipo duro pero en el fondo no es más que un trozo de pan de espelta con corteza dura y miga tierna, esa miga que tiene estropeada es la que queremos que se arregle y tome consistencia para que absorba bien los estupendos ingredientes que le podemos poner a la pizza y por supuesto una buena copa de vino, que tanto le gusta, algún día nos tomaremos una ¿verdad? Mucha fuerza amigo!

La espelta es un cereal de la familia del trigo, muy utilizada en siglos anteriores por tener muy buen grano pero poco a poco fué desapareciendo al ser menos productivo que el trigo. El auge de hacer pan en casa con ingredientes naturales, el veganismo y la búsqueda de cereales que produzcan menos intolerancia y alergias lo han traído de nuevo a nuestros hogares. Se suele utilizar sobre todo para hacer panes pero también se utiliza en la elaboración de cerveza, vodka y recetas veganas.

 ¡Ponte el delantal!¡Manos a la harina!

Ingredientes para la pizza de espelta vegetal

Para la masa de pizza

  • 125 g de harina de espelta (El amasadero)
  • 85 g de agua tibia
  • Tres gramos y medio (3’5 gr) de levadura en polvo de panadero
  • Tres (3) gr. de sal
  • Una (1) cucharada de aceite de oliva virgen extra Gil-Luna

Para cubrir la pizza (cantidades a tu gusto)

  • Salsa de tomate frito casera
  • Orégano
  • Pimienta negra
  • Queso mozarrella
  • Berenjena
  • Calabacín
  • Champiñones
  • Unas gotas de salsa picante (Tabasco®)

Elaboración de la receta de pizza vegetal de espelta

  1. Para hacer la masa pon en un bol los 125 gr. de harina de espelta, los 3 gr. de sal, los 85 gr. de agua tibia (que no caliente) y los 3,5 gr. de levadura de panadero.
  2. Mezcla bien todos los ingredientes. Una vez la masa está homogénea añade el aceite de oliva virgen extra y amasa.
  3. Da forma de bola metiendo los bordes hacia adentro y deja reposar la masa en el bol una media hora (30′) tapada con papel transparente, en un lugar alejado de las corrientes de aire y preferiblemente con temperatura media (24º/27º).
  4. Pasado el tiempo de levado saca el aire a la masa (su textura será algo pringosa) y extiéndela, dale forma de pizza sobre papel de hornear, usa un poco de harina de espelta o semolina para que no se pegue. Yo lo hice con las manos pero puedes ayudarte de un rodillo, aunque la masa es muy maleable. Reposa de nuevo la masa otra media hora (30′)
  5. Enciende el horno a máxima potencia (220º) y mientras calienta prepara los ingredientes. Lava muy bien la berenjena y el calabacín, secalos y córtalos a rodajas. Haz lo mismo con los champiñones.
  6. Cuando esté caliente hornea la masa un par de minutos (2′), pínchala con un tenedor si se hiciesen burbujas de aire.
  7. Dispón sobre la masa la salsa de tomate con orégano, pimienta y unas gotas de tabasco, el queso mozarella, las rodajas de berenjena, calabacín y champiñones. Ponle un poco mas de mozarella si quieres y vuelve  a meter al horno unos ocho o diez (8-10′) minutos.

Disfruta tu pizza en buena compañía!

Curiosidades de la pizza de espelta vegetal

La harina de espelta la puedes encontrar en grandes supermercados, herboristerías o en El Amasadero que es donde la compro yo. Se dedican exclusivamente a las harinas para hacer pan y miman tanto los ingredientes como a sus clientes, merece la pena pedirlas por Internet pues los precios son muy competitivos y la calidad extraordinaria.

Si no tienes levadura de panadero utiliza levadura fresca, unos ocho (8) gramos, en ningún caso la levadura tipo “Royal”.

Ya sabes, no hay mejor salsa de tomate que la que puedas hacer tu, no obstante si quieres usar una envasada que sea de buena calidad y no te olvides del orégano y la pimienta.

A la pizza le puedes poner los ingredientes que quieras o tengas para aprovechar por el frigorífico: Pimiento rojo, unas aceitunas negras, huevo… Prueba a ponerle unos hilos de miel de potenciará el sabor a la pizza. Ni que decir tiene que el bacon le va de muerte, el jamón cocido o el atún.

Si te gusta mucho el queso puedes ponerle una mezcla de estos, yo a veces le pongo queso Mahón que le dá un toque ahumado muy bueno o algún queso azul  preferiblemente Cabrales.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Arroz al horno

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Arroz al horno. Arròs al forn. Ya sabéis de mi afición a los arroces y este no puede faltar, además me viene a colación del la anterior receta de Puchero, y de mi amigo Ximo que buena falta le hace un arroz para recuperarse y volver a dar guerra por este mundo.

El arroz al horno es una receta tradicional valenciana, menos conocido que la paella, aunque me atrevería a decir que mas apreciado por los valencianos. Se elabora en cazuela de barro por ello recibe también el nombre de arroz a la cazuela (arròs a la cassola) o arroz paseado (Arros Passejat) por tener que llevarlo al horno más cercano. Es una receta de aprovechamiento -con esto de la crisis y la cuesta de enero qué mejor que aprovecharlo todo- donde el puchero (cocido) adquiere, o mas bien adquiría un papel importante.

Antiguamente se elaboraba con los restos de un cocido, pero hoy día, lo que se suele aprovechar mas que nada son los garbanzos y el caldo del puchero, el resto de ingredientes pueden o no proceder del mismo. Así es como me enseñaron  y con alguna variación es como yo lo hago.

¡Ponte el delantal y enciende el horno!

Ingredientes para la receta de arroz al horno

  • 200 gr. de arroz bomba
  • 250 gr. garbanzos cocidos
  • 600 ml. de caldo de puchero
  • 200 gr. de costillas de cerdo
  • 100 gr. de panceta fresca
  • Dos (2) morcillas de cebolla
  • Dos (2) tomates maduros
  • Una (1) cabeza de ajos
  • Una (1) cucharada de pimentón molido
  • Unas hebras de azafrán
  • Aceite de oliva virgen extra Gil-Luna
  • Sal

Elaboración de la receta de arroz al horno

  1. Primero de todo enciende el horno a máxima potencia, puedes meter dentro la cazuela de barro para que vaya tomando temperatura y el caldo en un cazo a calentar.
  2. Pon una olla o sartén a fuego medio-fuerte y sofríe con un poco de aceite de oliva la costilla, añade una pizca de sal. Cuando esté dorada la reservas. Haz lo mismo con la panceta y con la morcilla a la que le darás unos pinchazos con un tenedor o cuchillo para que no reviente y de desmorone.
  3. Mientras puedes ir rallando uno de los dos tomates.
  4. En la misma olla sofríe la cabeza de ajos. Yo la pongo entera para que no predomine demasiado el sabor, hay quien la parte por la mitad y sofríe las dos mitades.
  5. Cuando se dore el ajo baja el fuego, añade el pimentón y justo después el tomate rallado, así no se quemará el pimentón que le puede dar un desagradable amargor. Sofríe unos minutos.
  6. Seguidamente incorpora los garbanzos, después el arroz y la mitad de las hebras de azafrán, deja al fuego unos minutos más.
  7. Con cuidado de no quemarte, pasa el sofrito a la cazuela de barro, extiende por el fondo y coloca la carne encima, la cabeza de ajos en el medio de la cazuela y a los lados una mitad de tomate y la morcilla de cebolla.
  8. Añade el caldo bien caliente y menea un poco la cazuela para repartir bien y asentar los ingredientes.
  9. Mete la cazuela en el horno dieciocho (18′) minutos con la temperatura al máximo y sin abrir la puerta.
  10. Pasado ese tiempo deja reposar cinco (5′) minutos tapado con un papel de horno o trapo límpio y lo tienes listo para comer.

“Bon profit”

Curiosidades de la receta de arroz al horno

La receta está pensada para dos (2) personas aunque con estas cantidades bien podrían comer cuatro.

La proporción de caldo con respecto al arroz bomba es de un poco mas de dos partes y media (2’5) de caldo por una (1)  de arroz aproximadamente. Como el arroz lo suelo medir con cazos, le echo por cada cazo de arroz, dos y medio de caldo. Puede que te sobre un poco de caldo.

Como siempre digo si queréis y encontráis costillas y panceta ibérica mejor que mejor, os saldrá un arroz de primera.

La panceta la puedes sustituir por tocino o papada de cerdo o incluso añadirlo sin sustituir, eso si, ten en cuenta que añades grasa en cantidades industriales y se trata de comer bien no de cebarnos, por tanto si le echas de todo controla las cantidades. Si te apetece hacerlo porque quieres “arroz de dieta”, puedes sustituir la costilla y panceta por lomo de cerdo limpio de grasas.

Te habrás percatado de que apenas uso la sal en la elaboración de este arroz al horno y es porque el caldo del puchero puede que esté sabroso de por sí, pruébalo de todos modos y añade sal si lo crees conveniente.

Los garbanzos pueden ser de un puchero que hayas hecho y puedas tener congelado, o que los hayas cocido aparte. También puedes usar un bote de garbanzos cocidos de buena calidad.

El arroz al horno tiene una ventaja con respecto a otros, que se mantiene muy bien una vez hecho, e incluso se mejora después de un largo reposo por ello es ideal para reuniones en las que no se sabe exactamente a qué hora se comerá. Si te sobra puedes volver a saltearlo un poco en una sartén para calentarlo, al ser un arroz seco no quedará apelmazado.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.