Gazpacho de moras

Print Friendly

Gazpacho de moras. La receta de hoy es circunstancial, os cuento porqué. Tenía pensado hacer un gazpacho, en concreto un gazpacho de sandía. La famosa receta que mi vecino Javi Recetas presento en su día en Canal Cocina, en el programa Blogueros Cocineros (ya está en marcha la edición de este año y puedes inscribirte si lo deseas). Pues bien, en la grabación tenía que aparecer alguien probando ese gazpacho de sandía y me eligió a mí. Fue un cameo divertido y mi primera intervención televisiva, pero de eso ya hace unos años. Bueno, lo que quería contaros es, que estando recolectando moras, de una hermosa morera que tienen mis padres (que por cierto da unos abundantes y ricos frutos con los que alguna vez he hecho mermelada), se me ocurrió que porqué no sustituir la sandía por moras. El dulzor y acidez de la mora le vendría genial a esta receta y aquí tenéis el resultado.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de gazpacho de moras

  • 300 gr. de moras negras
  • 600 gr. de tomates pera
  • Un (1) diente de ajo
  • Una (1) cucharada pequeña de vinagre de tintilla de rota (o de Módena)
  • 75 ml. de aceite de oliva virgen extra

Elaboración de la receta de gazpacho de moras

  1. Lava los tomates y los troceas. Lava también las moras y las escurres. Pela el diente de ajo y quítale la raíz.
  2. Pon los tomates, el ajo y las moras (reserva algunas moras para servir con el gazpacho) en la batidora de vaso o thermomix y tritura muy bien. Añade la cucharada de vinagre de tintilla y el aceite de oliva virgen extra.
  3. Pasa por el chino o cuela con un colador el gazpacho para que esté muy fino y no te encuentres pepitas de las moras.
¡Sirve muy frío con un poquito de hierbabuena y unas moras enteras!

Curiosidades de la receta de gazpacho de moras

Las moras son muy sensibles y delicadas, aguantan muy mal su manipulación y transporte. Recolecta con mucho cuidado escogiendo moras enteras y brillantes. Si usas moras frescas, no las laves hasta que las vayas a usar porque se estropean.

Si te apetece hacerlo pero no tienes moras frescas o silvestres, puedes comprar en la zona de congelados del supermercado una bolsa de frutas del bosque.

Puedes añadir cebolla y pimiento al gazpacho, y hasta pepino, pero en este caso te recomiendo que dejes macerar una noche todos los ingredientes.

En vez de hierbabuena puedes ponerle trocitos de algún queso curado con carácter que contraste con el dulzor de esta sopa fría de moras.

He usado un vinagre de Jerez a la Tintilla de Rota de Bodegas El Gato, le aporta además de la acidez que buscamos, un ligero dulzor como de pasas o higos secos, al igual que la mora, de modo que combina estupendamente con las sopas frías y gazpachos que llevan fruta o almendras. Hay que usarlo con moderación pues es muy intenso. Si no lo encuentras usa un un vinagre de Módena que también tiene el punto dulce.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Ensalada de atún rojo picante

Print Friendly

 

Ensalada de atún rojo picante. Lo sé, estoy un poquito pesado con el atún rojo, pero es que estamos en plena campaña y todavía me queda que poner alguna que otra receta. La temporada del atún rojo salvaje de almadraba es muy corta, hay que aprovecharla y degustar este preciado manjar que tenemos la suerte de tener en esta provincia de Cádiz.

Esta receta es una versión de “Cocina Emocional, las recetas de la Breña“, un libro en el que se muestra la cocina de Ciprián Iordán, Jefe de cocina en el restaurante del Hotel La Breña (Los Caños de Meca). Está editado por Cadena Cope y la Fundación Cajasol para la divulgación de la cocina de este restaurante,  con unas recetas para descubrir los sentidos y poner en valor  los productos de la zona, como el atún de almadraba, la vaca retinta o la huerta de Conil. Y con esto vamos a lo que nos trae aquí.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de ensalada de atún rojo picante

  • 150 gr. atún rojo salvaje de almadraba
  • Un (1) mango
  • Una (1) manzana
  • Una (1) cebolleta
  • Una (1) zanahoria
  • Un (1) paquete de brotes de ensalada
  • Tres (3) cucharadas de salsa de soja japonesa (baja en sal)
  • Media (½) cucharada pequeña de polvo de wasabi
  • Sichimi togarachi
Para la salsa
  • Tres (3) cucharadas de mahonesa
  • Una (1) cucharada de salsa de soja japonesa (baja en sal)
  • Polvo de algas

Elaboración de la receta de ensalada de atún rojo picante

  1. Comienza cortando el atún rojo en tiras, lo pones en un bol y lo maceras con las tres cucharadas de salsa de soja, el polvo de wasabi y un poco de sichimi togarachi. Mezcla todo bien y deja macerando en el frío.
  2. Pela el mango, la manzana, la zanahoria y la cebolleta. Corta todas las frutas en tiras de un tamaño similar y la cebolleta en juliana, o trocitos medianos.
  3. Escurre el atún y lo presentas en medio de un plato. Dispón la ensalada, las frutas y la cebolleta alrededor del atún rojo picante.
  4. Mezcla hasta emulsionar en un bol, la mahonesa, la soja y el polvo de algas. Acompaña la ensalada con esta salsa.

Decora con unas semillas de sésamo, mezcla todos los ingredientes y disfruta de esta fresca ensalada.

Curiosidades de la receta de ensalada de atún rojo picante

Si no encuentras atún rojo salvaje de almadraba, utiliza atún o bonito. También puedes comprarlo on-line durante todo el año en la página web de Gadira.

Si no tienes wasabi en polvo, puedes usar uno que venga en envases tipo crema, que suele ser mas fácil de encontrar.

Sustituye el sichimi togarachi por pimienta negra, chiles y/o guindillas, sin ser lo mismo harán las veces y te darán el toque picante.

El polvo de algas le aporta un aroma marino a la receta, lo venden como especias de algas o polvo de algas. Si no lo encuentras puedes triturar muy bien las algas que encuentres o simplemente no ponerlo.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Salmorejo de fresas y remolacha con queso azul

Print Friendly

Salmorejo de fresas y remolacha con queso azul. El salmorejo cordobés en casa es un plato imprescindible, no dejamos de hacerlo en todo el año porque nos encanta. Además, aunque te parezca extraño, es una de las recetas con más éxito del blog. Todo el que la hace, me lo comenta y llegan a la misma conclusión: Siempre sale igual, con una textura muy fina, un color intenso y un sabor extraordinario. En esta ocasión os traigo una variante muy fresquita, con un toque dulzón pero que al combinarlo con el queso azul lo compensa y te deja un sabor en la boca impresionante.

Creo que, en alguna de las recetas anteriores, os he contado que soy corredor habitual y amante de las Ultra Trails (carreras de ultra fondo por montaña), pues bien, este salmorejo es estupendo tanto para los días de calor que nos esperan, cómo para recuperar después de una buena carrera. Está repleto de vitamina y lo hago con un aceite de oliva ecológico Gil-Luna, de primera calidad, con aceitunas Hojiblanca, Picual y Zorzaleña, de una pequeña almazara en El Burgo (Málaga), que es propiedad de mi amiga y compañera de carreras Mariló Luna.

La receta está pensada para cuatro (4) personas y sigue la misma linea que la receta de Salmorejo Cordobés, con la variación en los ingredientes.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de Salmorejo de fresas y remolacha

  • 300 gr. de fresas
  • 200 gr. de remolacha cocida (dos piezas pequeñas)
  • 500 gr. de tomates maduros
  • Un (1) diente de ajo pequeño
  • 80 gr. de aceite de oliva virgen extra ecológico Gil-Luna
  • 100 gr. de pan asentado (duro)
  • Una (1) cucharada pequeña de vinagre de jerez
  • Una (1) cucharada de sal

Para la crema de queso azul

  • 100 ml. de nata
  • 40 gr. de queso azul (El Bucarito)
  • Media cucharada pequeña de mantequilla
  • Pimienta negra molida
  • Sal

Elaboración de la receta de Salmorejo de fresas y remolacha

  1. Lava los tomates y las fresas. Córtalos en trozos grandes junto con la remolacha cocida. Yo no le quito la piel a los tomates que pierde color y vitaminas.
  2. Tritura en la batidora o robot de cocina los tomates, las fresas, la remolacha y el diente de ajo. Añade el pan troceado, la sal y el vinagre. Vuelve a poner en marcha la batidora para triturarlo todo muy bien. Tiene que quedar muy fino, sin grumos.
  3. Con la batidora en funcionamiento, ve añadiendo muy poco a poco el aceite de oliva virgen extra. Estará listo cuando veas que haya emulsionado bien y tenga una textura homogénea. Guárdalo tapado en el frigorífico para que esté bien frío al servirlo.
  4. Ahora prepara la crema de queso. Corta o desmenuza el queso azul. Pon un cazo a fuego medio-bajo con la nata, el queso azul, la mantequilla, un poco de sal y pimienta. Ve removiendo de deshaciendo el queso. Yo lo paso por un colador para que la textura sea muy fina. Deja enfriar a temperatura ambiente.
  5. Sirve el salmorejo fresquito, en un cuenco o plato hondo, con unos hilos de crema de queso azul.

¡Acompaña este salmorejo con trozos de fresas y remolacha!

Curiosidades de la receta de Salmorejo de fresas y remolacha

Si ya se terminó la temporada de fresas y quieres hacer este salmorejo puedes emplear fresas o frambuesas congeladas, que las venden en los supermercados. Una buena idea es cambiar las fresas por sandía o cerezas.

Si no tienes robot de cocina y tu batidora no tiene la suficiente fuerza, pica bien todos los ingredientes y ve añadiéndolos uno a uno, es decir: Primero los tomates, los trituras. Después la fresas, las trituras. Y así con el resto de ingredientes.

Para hacer la crema de queso azul puedes poner los ingredientes en un bol y calentarlo 30 segundos en el microondas. Mezcla y vuelve a ponerlo otros 30 segundos. Remueve bien y tendrás hecha la crema en un minuto.

He usado un queso azul de mi tierra, un queso azul gaditano, de la Quesería El Bucarito. Está elaborado con leche cruda de cabra y ostenta el mayor tamaño de este tipo de quesos en España, unos 15 kg.  El queso azul del Bucarito tiene un olor agradable a nata y una textura en boca pastosa, sin llegar a ser empalagosa. El regusto es equilibrado, sin amgargar, deja buen sabor de boca continuo.

A este salmorejo de fresas y remolacha le va muy bien la cebolla frita o la berenjena rebozada, le pone un punto crujiente. También lo puedes acompañar por trocitos de queso azul para aportarle textura al comerlo. A mi me gusta masticar el salmorejo no beberlo 😉

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Anchoas con nectarinas

Print Friendly

Anchoas con nectarinas. Ya conocéis mi afición por mezclar salado y dulce, fruta con salado y esta receta no iba a ser menos. Sencilla a más no poder pero rica y vistosa, como me gustan a mi las tapas.

Las anchoas, antxoas, bocartes o boquerones en salazón son toda una tradición en el cantabrico, llámese Cantabria/ País Vasco, aunque por aquí por el sur no se quedan cortos, que no sólo de conservas de atún se vive, cierto es que como la anchoa del cantábrico pocas.

Las nectarinas están ahora en temporada, tienen un ácido y dulzor muy característico ideal para esta receta en que los sabores ácidos y dulces son los protagonistas. Muchos piensan que la nectarina es un híbrido entre ciruela y melocotón pero lo cierto es que es un tipo de melocotón sin pelo.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de anchoas con nectarinas

  • Un (1) bote o lata de anchoas
  • Una (1) nectarina
  • Aceite de oliva virgen extra Gil-Luna
  • Reducción de vinagre balsámico de Módena

Elaboración de la receta de anchoas con nectarinas

  1. Lava muy bien la nectarina, córtala por la mitad, retira el hueso y trocea la nectarina en gajos como si fuese una naranja.
  2. Escurre el aceite de las anchoas y ponlas sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite de la conserva.
  3. Envuelve cada gajo de nectarina con una o dos anchoas y pincha un palillo para que no se mueva.
  4. Rocía un poco de aceite de oliva virgen extra y la reducción de Balsámico sobre cada anchoa.

Curiosidades de la receta de anchoas con nectarinas

Utiliza unas anchoas de calidad, yo usé unas de la empresa Barbateña “La Chanca” pero cualquiera del Cantabrico como “Conservas Olasagasti” te vendrán bien. No te recomiendo usar una lata de las que vienen tres juntas ¿me entiendes no? Son demasiado saladas y sólo sabría a eso.

Es una tapa que se hace en un periquete por tanto no tendrás que volverte loco con los preparativos, te sacará de un apuro si llega visita a casa y quedarán encantados.

¡Espero que os guste amig@s! Ralu PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Albóndigas con Melocoton

Print Friendly

Albóndigas con Melocotones. La mezcla de la fruta en los guisos es una cosa que siempre me ha atraído, ya sea fruta fresca o deshidratada, le da un frescor y aroma increíble, realza los sabores y los conjuga en perfección.

Ahora que hemos entrado en temporada de melocotones y por qué esperar al postre para comerlos si los puedes ir comiendo junto con el primer plato, en este caso unas albóndigas con melocoton.

Ya os había enseñado otras recetas de albóndigas como las albóndigas en salsa al estilo de mi madre o las albóndigas de choco que se hacen aquí en Cádiz, en esta ocasión son albóndigas de carne no de pescado pero con un sabor muy especial ¿Te atreves a probarlo? Pues…

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de Albóndigas con Melocoton

Para las Albóndigas

  • 200 gr. de carne de ternera picada
  • Un (1) diente de ajo
  • Un ramillete de perejil fresco
  • Una (1) rebanada de pan blanco (que esté duro)
  • Tres (3) cucharadas de leche entera
  • Un (1) huevo
  • Harina de trigo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Para la salsa

  • Un (1) melocotón
  • Dos (2) cucharadas de Piñones
  • Dos (2) cucharadas de azúcar
  • 20 gr. de mantequilla sin sal
  • Dos (2) cucharadas de vinagre de Jerez
  • 200 ml. de caldo de pollo
  • Una (1) cucharada de concentrado de carne Bovril
  • Una (1) ramita de canela
  • Un poco de perejil fresco picado

Elaboración de la receta de Albóndigas con Melocotones

  1. Lo primero que harás será poner en el fondo de un bol o ensaladera la rebanada de pan y añádele las tres (3) cucharadas de leche, déjalo unos minutos para que la absorba y se ablande el pan.
  2. Prepara la carne para las albóndigas para que tome el aliño, para ello tritura o pica el diente de ajo muy pequeñito y haz lo mismo con el perejil.
  3. En el mismo bol del pan incorpora la carne picada, el ajo, el perejil, el huevo y un poco de sal. Mezcla enérgicamente hasta obtener una masa homogénea, es decir, que estén todos los ingredientes bien repartidos.
  4. Para darle forma a las albóndigas pon un plato con harina y ve tomando pequeñas porciones de carne con una cuchara, con las manos ligeramente humedecidas les das forma redonda y las pasas por harina sin que tomen demasiada, resérvalas en otro plato limpio.
  5. Fríe con aceite de oliva virgen extra, en sartén o freidora, hazlo en pequeñas tandas hasta que estén doradas y resérvalas sobre papel absorbente.
  6. Pon una sartén a fuego medio y tuesta los piñones, no más de tres (3′) minutos pues se podrían quemar, los sacas de la sartén y los reservas.
  7. Pela el melocotón, quílate el hueso y córtalo en gajos finos como si se tratase de una naranja, deberían salir unos doce (12) gajos aproximadamente.
  8. En la misma sartén de los piñones también fuego medio, echa las dos cucharadas de azúcar y dóralo durante un par de minutos (2′), añade la mantequilla y cuando se funda incorpora los gajos de melocotón y dóralos unos minutos, los sacas de la sartén y los reservas.
  9. Seguidamente añade las dos cucharadas de vinagre de Jerez y una vez que reduzca a la mitad incorpora el caldo de pollo, la cucharada de concentrado Bovril, los piñones tostados y la ramita de canela.
  10. Cuando la salsa comience a espesar echa las albóndigas a la sartén y cuece durante unos cinco (5′) minutos a fuego muy bajo, removiendo de vez en cuando para que las albóndigas se impregnen con la salsa.
  11. Incorpora el melocotón para que se atempere y añade perejil picado justo antes de servir.

Puede que te haga falta pan para mojar 😛

Curiosidades de la receta de albóndiga con melocoton

Si andas mal de tiempo puedes comprarlas hechas en tu carnicería habitual. Yo, en ocasiones las hago con las albóndigas de mi Carnicero Paco Melero, que ya lo conocéis. Me aconsejó que las probase y que, al ser de ternera que no las cocinase demasiado pues se podrían quedar secas.

Si no te gusta la ternera o no quieres usarla puedes sustituirla por cualquier otra carne como cerdo, pollo o una mezcla de estas. De vez en cuando me gusta ponerle un poco de panceta ibérica, que le aporta jugosidad.

Los melocotones son frutas antioxidantes, facilitan la digestión, contribuyen a eliminar líquidos del organismo entre otras propiedades por ello son estupendos para una alimentación sana y deportiva, podrías sustituir los melocotones por albaricoques, nectarinas o si no están en temporada unos orejones secos (albaricoques deshidratados) o una conserva de melocoton en su jugo de buena calidad.

Los piñones aunque son caros la cantidad es muy pequeña pero si aún así no quieres ponérselos prescinde de ellos o añade otra cosa como uvas pasas, almendras, pistachos u otro fruto seco que te guste.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Mermelada de Kumquat

Print Friendly

Mermelada de Kumquat. Estamos en plena temporada de cítricos y aprovechando unos que me han enviado desde Valencia Naranjas Che voy a hacer una mermelada con kumquat o naranjas chinas. Son unas naranjas alargadas y pequeñas, el mas pequeño de los cítricos, con un sabor que recuerda a la naranja amarga, su piel es comestible y tiene un alto contenido de vitamina C.

Me encantan las mermeladas pero hacía tiempo que no elaboraba una pues con la última que hice me quemé y las dejé por un tiempo, por tanto procura tener cuidado cuando haces mermelada o caramelo.

Naranjas che es una pequeña empresa familiar de valencia que cultiva naranjas y otros cítricos ecológicos con mimo y los comercializa por Internet a unos precios muy competitivos, con un servicio de entrega muy efectivo, para que el producto te llegue a casa en el menor tiempo posible, con la calidad que tienen sus productos y todas sus propiedades.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de mermelada de Kumquat

  • 300 gr. de kumquats (naranjas ché)
  • 1 naranja
  • 150 gr. de azúcar
  • 40 ml. de ron añejo

Elaboración de la receta de mermelada de naranjas chinas

  1. Lava muy bien la fruta, a ser posible con un cepillo para así eliminar todo el polvo y suciedad que pueda tener la cáscara. Quita el rabo si lo tuviese.
  2. Pela la naranja y córtala a trozos pequeños.
  3. Corta los kumquat a rodajas y quítate las semillas.
  4. Pon en una cacerola la naranja troceada, los kumquat a rodajas, el azúcar y el ron añejo. Mezcla y deja macerar unas horas (yo lo dejé al menos cuatro).
  5. Pasadas unas horas las naranjas habrán soltado jugo. Pon la cacerola al fuego y cuando comience a hervir baja el fuego a mínimo y cocina durante unos cuarenta (40′) minutos removiendo de vez en cuando y vigilando la consistencia.
  6. Cuando esté lista la retiras del fuego y la trituras en caliente (si es que la quieres triturar), seguidamente la envasas en un bote.
  7. Al enfriar la tendrás lista para comer.

¡Prepara unas tostadas!

Curiosidades de la receta de mermelada de kumquat

Si frotas las naranjas con la mano sobre una superficie dura sacarás mas aroma de la piel de la naranja de este modo quedará todavía mas aromática la mermelada.

Es conveniente que los botes estén esterilizados, así evitaras que la mermelada pueda contaminarse. Para ello sólo tienes que hervir tanto el bote como la tapa en agua unos cinco minutos.

Al envasar la mermelada y cerrar el bote puedes darle la vuelta hasta que enfríe, de este modo se hará un vacío que conservará mas tiempo la mermelada. También puedes poner los botes al baño maría para envasarlos al vacío.

La mermelada la puedes acompañar con lo que quieras. Tostadas en el desayuno, con un yogur, con queso de untar o fresco, o en canapés combinando salado.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.