Fajitas de paleta asada

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fajita-de-pata-asadaFajitas de paleta asada. Cada día necesitamos recetas más rápidas para solucionarnos alguna comida, pero no nos gusta perder en la calidad de los alimentos, ni en los sabores. Me imagino que casi todos tenemos ese problema con la vida que llevamos y para eso os traigo este tipo de recetas. Rápidas, sencillas y ricas, sin buscar ingredientes complicados o elaboraciones tediosas.

Icarben es una empresa familiar con larga tradición en la elaboración de productos relacionados con el cerdo, se encuentran en Benaoján, un pequeño pueblo de la serranía de Ronda. Distribuyen sus productos por toda Andalucía y en supermercados Carrefour, aunque también tienen tienda on line. Curiosamente los conocí porque tenemos aficiones en común y hemos coincidido en algunos eventos deportivos en ese maravilloso entorno, además de ser los anfitriones de multitud de desayunos, pues su amplio surtido de mantecas y patés están repartidos por infinidad de cafeterías.

La paleta asada es muy versátil, se puede usar en infinidad de recetas rápidas ya que al estar cocinada, sólo tienes que combinarla con los ingredientes que más te gusten. Es una carne magra y más jugosa que el jamón, ideal para comer en frío, o puedes calentarla porque no resulta reseca.

La receta está pensada para dos (2) personas o cuatro (4) fajitas.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de paleta asada

  • 150 gr. de paleta asada Icarben
  • Medio (½ ) pimiento verde
  • Medio (½ ) pimiento rojo
  • ½ cebolla pequeña
  • Una (1) zanahoria
  • Cuatro (4) tortitas de trigo
  • Queso rallado para fundir
  • Perejil o cilantro (a tu gusto)
  • Pimienta negra o chile en polvo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Elaboracíon de la receta de paleta asada

  1. Corta la paleta en rodajas y después en en tiras.
  2. Corta los pimientos, la cebolla y la zanahoria en juliana, del mismo tamaño que la paleta.paleta-asada-icarben
  3. Pon una sartén a fuego medio, con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente le añades la cebolla, los pimientos y la zanahoria, con un poco de sal y pimienta. Saltea unos cinco minutos. Quiero que las verduras se hagan pero que no están blandas.
  4. Mientras tanto enciende el horno a 180º arriba y abajo, para que vaya calentando.
  5. Cuando las verduras estén listas le añades la paleta asada, la salteas y retiras del fuego. Sólo queremos que la paleta se caliente, ya está cocinada.ingredientes-paleta-asada-icarben
  6. Ahora prepara las fajitas. Reparte el salteado entre las cuatro tortitas, añade un poco de queso rallado y las cierras. Puedes pincharlas con un palillo para que no se abran.Fajitas de paleta asada Collage
  7. Coloca sobre papel de horno o en una bandeja las cuatro tortitas rellenas, espolvorea un poco de queso rallado y pimienta por encima y hornea un minutito, hasta que se calienten y se funda el queso.

¡Corre que se enfría!

Curiosidades de la receta de fajitas de paleta asada

La paleta asada Icarben puedes encontrarla en el Carrefour, en tu carnicería o en su tienda on line. Si no la encuentras puedes sustituirla por paleta cocida o carne mechada.

Me gusta presentar el plato con un guacamole o pasta de aguacate, tanto en su relleno como para mojar unos nachos como acompañamiento.

Si eres quesero ponle un queso intenso, cremoso y que funda bien. Si no te gusta el queso simplemente no le pongas.

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Puedes versionarla poniéndole en vez de sal, salsa de soja. Y en vez de pimienta, sichimi togarashi o salsa kimchi. Combinará genial con un poco de gengibre en el salteado y tendrás unas fajitas orientales perfectas.

He maridado este plato con un vino blanco semidulce, de las bodegas Primitivo Collantes, de Chiclana de la Frontera, mis vecinos. Se trata de “Viña Matalian“, un nuevo vino elaborado con uva palomino y un seis porciento (6%) de uva moscatel, de sus viñedos propios chiclaneros. Solo se han puesto a la venta 1600 botellas, al precio de 7€.

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¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

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Carpaccio de solomillo ternera de la Janda

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Carpaccio de solomillo ternera de la Janda. Pasado ya el paroncito veraniego vuelvo con una receta muy sencilla pero extraordinariamente rica. El truco reside en la carne que emplees en la elaboración.

Fiel a mi carnicero Paco Melero, la hice con un solomillo de ternera de la Janda, 100% del campo de Vejer de la Frontera. Una carne elegida por ellos mismos, de la ganadería que les surte, y que consigue esa ternura al mezclar la raza Limousin con Ternera de Retinto, que le da el característico color.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de carpaccio de solomillo de ternera de la Janda

  • 250 gr. de solomillo de ternera de la Janda
  • Una (1) lima
  • Una (1) cucharada de mostaza a la antigua (granulada)
  • Queso curado de cabra*
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Mezcla de pimientas
  • Sal en escamas

Elaboración de la receta de carpaccio de solomillo de ternera de la Janda

  1. Lo primero es cortar la carne en pequeños filetes muy finos, pare ello es necesario meterla previamente en el cogelador, sino sería muy difícil ese corte tan delicado. No hace falta que se congele del todo, sólo que esté lo suficientemente prieta para cortarla sin que se desmenuce. Córtala con un cuchillo muy bien afilado o con una maquina cortafiambres (si dispones de ella).
  2. Ve colocando las lonchas de ternera sobre un plato. Separadas para que no se peguen entre sí y en una sola capa, para que la vinagreta le llegue a toda la carne por igual.
  3. Prepara la vinagreta en un cuenco con la mostaza a la antigua, unas gotas de aceite de oliva virgen extra y un poco del zumo de lima. Emulsiona con un tenedor y rocía la carne con esta vinagreta. Añade unas escamas de sal y un poco de mezcla de pimientas recién molida.
  4. Ralla un poco de la piel de la lima y el queso curado por encima.

Acompaña este carpaccio con unas tostadas.

Curiosidades de la receta de carpaccio de solomillo de ternera de la Janda

Suelo comprar la pieza de solomillo, que Paco Melero me prepara envasada al vacío, lista para congelar y usar en el momento adecuado. La saco del congelador y cuando esté descongelandose, es cuando la corto. Utilizo un cuchillo muy afilado o una maquina cortafiambres, con la precaución de que al cortarla no queme la carne por la fricción. Si el corte no te sale muy fino pudes pones el filete sobre la tabla de cortar y golpear con la hoja del cuchillo sobre esla para “aplastarla” un poco, si la carne es tierna cederá con facilidad. Otra opción es pedirle a tu carnicero que te la corte o comprarla envasada ya con ese corte para carpaccio, así te evitas el trabajo.

*Usa un queso con carácter, que realce el sabor de la carne. Puedes rallarlo o sacarle unas lascas con un pelador. Yo he usado un queso curado de cabra. Un queso artesano, elaborado con leche cruda de cabra florida, de El Bucarito. Pero también quedaría estupendo con un queso azúl, o un parmesano y hasta con unas lascas de foie.

Usa hierbas aromáticas recién cortadas para aderezar la carne si quieres darle otro punto. El orégano, la salvia, el tomillo o el romero le van estupendamente. También unos germinados o brotes de ensalada, en concreto de rúcula le van de escándalo a este suculento plato.

Maridar esta carne es fácil, lo complicado es maridarla con un buen tinto a un precio increíble, por debajo de los 5€. Mas que nada por compensar el elevado precio del solomillo. En este caso elegí un Vino tinto “Borsao” Selección 2014, D.O. Campo de Borja. Elaborado con 70% Garnacha, 20% Syrach y 10% Tempranillo. La guía Parker y Peñín lo califican con 89 puntos, muy por encima de otros vinos que se venden mucho mas caros que este de Bodegas Borsao. Premio Baco Medalla de Oro. Lo podéis encontrar en Vinum Populus on line o en su tienda física de San Fernando (Cádiz).

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

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Calabacines rellenos

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Calabacines rellenos de setas y jamón ibérico. Hace unos días mis amigos Javi y Vero me regalaron un calabacín enorme, no sabía bien qué hacer con él, hasta que pensé en rellenarlo, porque de cremas ya estaba un poco cansado, y ahora con la calor apetecen platos ligeros y sanos.

Cada vez que vamos a casa de estos amigos, salimos abriendo la puerta con los pies, no hay una vez que salgamos con las manos vacías. Siempre tienen algo con lo que obsequiarnos; Calabacines, tomates, frutas (todo de la huerta de los abuelos) o cualquier cosa para mi Grumete. Y así llevamos más de una década, cada semana nos reunimos a lo que llamamos “la noche oriental“, que empezó siendo una noche a la semana en la que quedábamos para cenar, y llamábamos al chino, pero más tarde degeneró en cualquier tipo de comida rápida, para disfrutar de la compañía sin tener que cocinar. Ahora, con los niños es cada vez mas difícil hacerlo, pero aún así seguimos quedando esporádicamente, y vamos engrosando la mesa, empezamos siendo cuatro, y vamos ya por siete… Os queremos amigos!

Y con esta pequeña historia, doy paso a esta rica receta de calabacines rellenos de setas y jamón ibérico, napados con bechamel y queso gouda del Bucarito, todo un descubrimiento ¡Un quesazo!

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de calabacines rellenos de setas y jamón ibérico

  • Un calabacín grande
  • 200 gr. de setas (yo usé champiñones)
  • 150 gr. de jamón ibérico troceado
  • Una (1) cebolla fresca
  • Un (1) puerro
  • Un (1) diente de ajo
  • Salsa Bechamel (Pincha enlace para ver la receta)
  • Queso gouda (El Bucarito)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Mezcla de pimientas
  • Sal

Elaboración de la receta de calabacines rellenos de setas y jamón ibérico

  1. Pon una olla, a fuego fuerte, con abundante agua y una cucharada de sal. Mientras calienta el agua parte el calabacín. Yo los corté en rodajas, pues el calabacín era muy grande. Puedes hacerlo a lo largo también.
  2. Cuando el agua esté hirviendo añade los trozos de calabacín y cocina durante unos seis (6′) minutos, o hasta que veas que estén tiernos. Retíralos del agua y deja enfriar.
  3. Pica la cebolla, el ajo y los champiñones (o setas) en trocitos muy pequeños. Pon una sartén a fuego medio con un poco de aceite de oliva y pocha el ajo y la cebolla. Salpimenta.
  4. Vacía los trozos de calabacín, con cuidado de no romperlos. Pica la pulpa.
  5. Cuando esté bien pochada la cebolla añade la pulpa de calabacín, los champiñones y el jamón ibérico en trocitos. Saltea unos minutos, retira del fuego y reserva.
  6. Si ya tienes hecha la salsa bechamel estupendo, sino tendrás que hacerla ahora.
  7. Añade un par de cucharadas de salsa bechamel al sofrito y mézclalo todo muy bien.
  8. Enciende el horno a 200º arriba, para gratinar.
  9. Pon los trozos de calabacín en una bandeja para horno y rellénalos con cuidado con la farsa que tienes reservada.
  10. Napa los calabacines por encima, con la bechamel. .Espolvorea con queso gouda recién rallado y añade un poco de mezcla de pimientas recién molida.
  11. Mete la bandeja en el horno unos minutos para gratinar, hasta que esté dorada la parte superior.
Decora con unos brotes y sírvelo caliente.

Curiosidades de la receta de calabacines rellenos con setas y jamón ibérico

El relleno de los calabacines, a excepción del jamón, es exclusivamente verdura, por tanto podríamos decir que es una receta vegetariana. Si la van a comer los niños puedes sustituir el jamón ibérico por jamón cocido. Las gambas o el pescado también son una opción estupenda para el relleno.

Yo usé queso gouda, pero puedes usar cualquier otro queso para gratinar, parmesano, grana padano o las bolsas de queso que venden ya rallado. A mi me gusta usar quesos con un  sabor intenso, con personalidad, el queso azúl mezclado con la farsa también le viene genial.

Estos calabacines rellenos los he maridado con un vino blanco. En esta ocasión he elegido Alba Mosto, un vino blanco natural sin crianza, de la localidad gaditana de Sanlucar de Barrameda. Como curiosidad deciros que el nombre de “Alba” proviene del tipo de tierra, albariza, y por la primera luz de la mañana, al ser el primer vino blanco de esta bodega “Alba Viticultores”. Si quieres saber más sobre este vino, la nota de cata o donde encontrarlo visita a De Figuereo Vinos.

Si te ha gustado el plato de gres donde he presentado el calabacín relleno, puedes encontrarlo en “Gressierra“, en Chiclana de la Frontera.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

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Espaguetis con verduras

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Espaguetis con verduras. He de confesaros algo, no soy políticamente correcto en lo que a las pastas se refiere. Los más puristas pueden tacharme de anárquico o imprudente pero en mi casa la pasta se come como mas nos gusta. La clasificamos por colores; rojo, boloñesa; blanco, carbonara; Verde, pesto, etc. Sin tener porqué ser tal y como marcan los cánones. Mi boloñesa puede llevar mas o menos verduras, bacon y vino fino. La carbonara no siempre la hago con huevo, también nos gusta las pasta con nata y no por ello ponemos el grito en el cielo. Y el pesto… el pesto no nos encanta y le quito los piñones y hago un ajillo.

Con esto me confieso y os presento esta receta de pasta con verduras, que aunque la he llamado “con verduras” lleva bacon, tomates secos y champiñones entre otras cosas. Y os doy pié a que hagáis la pasta como más os gusta o con los ingredientes que tengas en la nevera, y no por ello os crucifiquen por no seguir las pautas italianas. A nosotros nos gusta mezclar ingredientes y probar nuevos sabores porque la pasta da mucho juego.

Las cantidades de la receta están pensadas para dos (2) personas de buen comer.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de espaguetis con verduras

  • 200 gr. de espaguetis
  • Una (1) cebolla morada
  • Un (1) diente de ajo
  • Un (1) calabacín
  • Dos (2) champiñones
  • Un (1) trozo de brócoli
  • 75 gr. de bacon
  • Cinco (5) tomates secos en aceite de oliva
  • 200 ml. de nata (35 % MG)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Orégano
  • Sal
  • Mezcla de Pimientas
  • Queso parmesano

Elaboración de la receta de espaguetis con verduras y bacon

  1. Pela la cebolla y el ajo. Pícalos en trozos muy pequeños. Trocea el calabacín y los champiñones en dados más o menos similares.
  2. Pon una sartén a fuego medio-bajo con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sofríe el ajo. Cuando esté a punto de dorarse añade la cebolla y deja que se poche. Salpimenta y añade orégano al gusto.
  3. Incorpora el calabacín y los champiñones, los salteas. Sube el fuego si vés que empieza a soltar agua.
  4. Ve cortando los tomates secos en tozos grandes y troceando el brócoli. Añade a la sartén con el bacon troceado.
  5. Pon una olla a fuego fuerte, con abundante agua y dos cucharadas de sal . Cuando esté hirviendo mete los espaguetis y remueve de vez en cuando para que no se peguen. Déjalos hervir unos ocho (8′) minutos o hasta que esté al dente.
  6. Incorpora la nata a la sartén y cocínala con las verduras y cocina a fuego lento mientras se termina de hacer la pasta.

Sirve la pasta con una generosa cantidad de queso parmesano y unas vueltas del molinillo de mezcla de pimientas.

Curiosidades de la receta de espaguetis con verduras

Pon un poco de mantequilla al saltear la verdura, además de darle sabor le sacará brillo a las hortalizas.

Puedes añadir un poco de vino blanco o fino al sofrito para darle aún más sabor al plato, así es como lo he visto hacer toda la vida, pero no siempre se lo echo.

El bacon lo puedes hacer aparte, en otra sartén, para quitarle grasa al plato. Quita el excedente de grasa con papel absorbente, desechando la que queda en la sartén una vez se dore bien el bacon.

El queso parmesano me gusta rallarlo encima del plato para que conserve todo su aroma y sabor, aunque puedes comprarlo ya rallado. También me gusta ir guardando trocitos de queso curado y usarlos con este fin. Curados de cabra al romero o emborrados, curados de oveja, etc. Hacen el mismo efecto que el parmesano pero con un toque de nuestra tierra.

Si lo que quieres es tener una receta baja en calorías, no le pongas mantequilla, ni bacon y cuida que el queso que añadas sea desgrasado, así tendrás una receta súper sana y equilibrada, con todo el sabor de las verduras y ligera para mantener el tipo.

Los tomates secos los puedes encontrar ya en aceite de oliva o secos. Si son secos sólo tienes que hidratarlos y conservarlos en aceite de oliva listos para usarlo en cualquier otra receta como la ensalada templada de espinacas, bacon y queso de cabra.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

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Salmorejo de fresas y remolacha con queso azul

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Salmorejo de fresas y remolacha con queso azul. El salmorejo cordobés en casa es un plato imprescindible, no dejamos de hacerlo en todo el año porque nos encanta. Además, aunque te parezca extraño, es una de las recetas con más éxito del blog. Todo el que la hace, me lo comenta y llegan a la misma conclusión: Siempre sale igual, con una textura muy fina, un color intenso y un sabor extraordinario. En esta ocasión os traigo una variante muy fresquita, con un toque dulzón pero que al combinarlo con el queso azul lo compensa y te deja un sabor en la boca impresionante.

Creo que, en alguna de las recetas anteriores, os he contado que soy corredor habitual y amante de las Ultra Trails (carreras de ultra fondo por montaña), pues bien, este salmorejo es estupendo tanto para los días de calor que nos esperan, cómo para recuperar después de una buena carrera. Está repleto de vitamina y lo hago con un aceite de oliva ecológico Gil-Luna, de primera calidad, con aceitunas Hojiblanca, Picual y Zorzaleña, de una pequeña almazara en El Burgo (Málaga), que es propiedad de mi amiga y compañera de carreras Mariló Luna.

La receta está pensada para cuatro (4) personas y sigue la misma linea que la receta de Salmorejo Cordobés, con la variación en los ingredientes.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de Salmorejo de fresas y remolacha

  • 300 gr. de fresas
  • 200 gr. de remolacha cocida (dos piezas pequeñas)
  • 500 gr. de tomates maduros
  • Un (1) diente de ajo pequeño
  • 80 gr. de aceite de oliva virgen extra ecológico Gil-Luna
  • 100 gr. de pan asentado (duro)
  • Una (1) cucharada pequeña de vinagre de jerez
  • Una (1) cucharada de sal

Para la crema de queso azul

  • 100 ml. de nata
  • 40 gr. de queso azul (El Bucarito)
  • Media cucharada pequeña de mantequilla
  • Pimienta negra molida
  • Sal

Elaboración de la receta de Salmorejo de fresas y remolacha

  1. Lava los tomates y las fresas. Córtalos en trozos grandes junto con la remolacha cocida. Yo no le quito la piel a los tomates que pierde color y vitaminas.
  2. Tritura en la batidora o robot de cocina los tomates, las fresas, la remolacha y el diente de ajo. Añade el pan troceado, la sal y el vinagre. Vuelve a poner en marcha la batidora para triturarlo todo muy bien. Tiene que quedar muy fino, sin grumos.
  3. Con la batidora en funcionamiento, ve añadiendo muy poco a poco el aceite de oliva virgen extra. Estará listo cuando veas que haya emulsionado bien y tenga una textura homogénea. Guárdalo tapado en el frigorífico para que esté bien frío al servirlo.
  4. Ahora prepara la crema de queso. Corta o desmenuza el queso azul. Pon un cazo a fuego medio-bajo con la nata, el queso azul, la mantequilla, un poco de sal y pimienta. Ve removiendo de deshaciendo el queso. Yo lo paso por un colador para que la textura sea muy fina. Deja enfriar a temperatura ambiente.
  5. Sirve el salmorejo fresquito, en un cuenco o plato hondo, con unos hilos de crema de queso azul.

¡Acompaña este salmorejo con trozos de fresas y remolacha!

Curiosidades de la receta de Salmorejo de fresas y remolacha

Si ya se terminó la temporada de fresas y quieres hacer este salmorejo puedes emplear fresas o frambuesas congeladas, que las venden en los supermercados. Una buena idea es cambiar las fresas por sandía o cerezas.

Si no tienes robot de cocina y tu batidora no tiene la suficiente fuerza, pica bien todos los ingredientes y ve añadiéndolos uno a uno, es decir: Primero los tomates, los trituras. Después la fresas, las trituras. Y así con el resto de ingredientes.

Para hacer la crema de queso azul puedes poner los ingredientes en un bol y calentarlo 30 segundos en el microondas. Mezcla y vuelve a ponerlo otros 30 segundos. Remueve bien y tendrás hecha la crema en un minuto.

He usado un queso azul de mi tierra, un queso azul gaditano, de la Quesería El Bucarito. Está elaborado con leche cruda de cabra y ostenta el mayor tamaño de este tipo de quesos en España, unos 15 kg.  El queso azul del Bucarito tiene un olor agradable a nata y una textura en boca pastosa, sin llegar a ser empalagosa. El regusto es equilibrado, sin amgargar, deja buen sabor de boca continuo.

A este salmorejo de fresas y remolacha le va muy bien la cebolla frita o la berenjena rebozada, le pone un punto crujiente. También lo puedes acompañar por trocitos de queso azul para aportarle textura al comerlo. A mi me gusta masticar el salmorejo no beberlo 😉

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

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De Camino a… El Tragaluz

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Restaurante El Tragaluz. La pasada semana visitamos el Restaurante “El Tragaluz”, situado en el centro de la localidad gaditana de Rota,  invitados por Paco Guzmán, Cocinero del restaurante, para degustar los platos de la VII Jornadas gastronómicas, que se celebraban en torno a la leche de cabra y con la colaboración de la quesería “El bucarito”.

Convocados a la jornada gastronómica asistimos un grupo habitual de blogueros: Pilar Ruiz y su madre Cristina (Aprendiendo a cocinar) acompañadas de Daniel Ruiz, padre y esposo respectivamente. Lola López (La fritada) con Miguel Duarte. Benjamin Colsa (corresponsal de Cosas de Comé). Mª Luisa Ibañez (Biendespachao). Ivan Ricoy (Genuine Andalusia). Yolanda Maya (El Bucarito) y el que suscribe.

(La imagen muestra el cartel de las jornadas, diferentes estancias y detalles del restaurante. El original centro de mesa realizado con un lebrillo y verduras de la huerta roteña, que hace alusión a un típico plato de la localidad, Arranque roteño. Los aperitivos de chips de yuca y platano macho junto con el pan y picos artesanales, ambos elaborados en el  restaurante).

El menú, como he comentado giraba en torno a la leche de cabra y combinando los quesos y productos lácteos de El Bucarito, Paco Guzmán, ya famoso por su trabajo en el restaurante “Santa María” de Barcelona, nos deleitó con los siguientes platos.

El primer plato constaba de bombónes de cuajada láctica con lechuga de mar, sésamo y salsa de emulsión de soja con aceite de oliva. Y queso semicurado de cabra frito con confitura de calabaza con especias. La cuajada láctica, de la cual te hablé en la receta de Ensaldada de brocoli, al tener una textura tan agradable en boca y un sabor muy suave, combina a la perfección con las algas.

Los primeros platos estuvieron maridados con Forlong blanco 2014, un vino ecológico de uva Palomino y Pedro Ximénez, de la bodega de El Puerto de Santa María, con el mismo nombre.

El segundo plato se trataba de una cuajada de cabra con atún marinado al jengibre, tomate, albahaca y salicornia. La frescura del atún junto a la textura y acidez de la cuajada fué todo un expectáculo. Para mi uno de los mejores platos.

 Seguidamente un arenque ahumado con requesón y ensalada de ogonri rojo y tapenade.

El plato fuerte de pescado constaba de un pescado de lonja, en este caso pargo, con queso gouda, panceta curada y ratatouille. El Queso gouda y la panceta curada son dos productos de reciente incorporación a los productos de El Bucarito. Todo un acierto pues el salado de la panceta y el queso gouda le daban el toque justo que necesitaba el pescado para destacar.

Para maridar la carne un vino tinto ecológico Forlong Assemblage 2013, con uvas Merlot, syrah y tintilla de Rota, con 12 meses en barricas de roble francés (90%) y resto en americano, húngaro y español.

El plato principal de carne fué, un lomo de ternera madurado, con un gratén de patata y una crema de queso azul al amontillado. Nada tiene que envidiar el queso azul del Bucarito, primer queso azul Andaluz, a los famosos roquefort o cabrales. Tiene personalidad propia, no tiene porqué parecérseles.

Como colofón a la estupenda cena, nos sirvieron un postre de bizcocho con queso fresco napado con chocolate caliente, naranjas confitadas y sopa de hierbabuena.

Al terminar el servicio, Paco Guzmán se sentó con nosotros a conversar y contarnos sus ideas y vivencias, dando fin a la jornada con una foto de grupo.

El cocinero Paco Guzmán se formó en la Escuela de Hostelería de Barcelona y con el chef Paul Schiff en el Restaurante La Hacienda de Marbella para luego pasar por la Hacienda Benazuza en Sevilla, la incursión andaluza de Ferrá Adriá. Viajó  luego, para completar su formación a Japón y con 23 años se fue al País Vasco con Ramón Roteta, uno de los cocineros mas afamados e influyentes. Luego decidió emprender y montó su Restaurante en Barcelona con el nombre de “Santa María” con el que estuvo durante 17 años siendo toda una referencia en la cocina contemporánea catalana. Luego sumaría también a su oferta Mar, con una oferta también innovadora y desenfadada. Paco entiende la cocina “como una forma de expresión, y lo que es ser cocinero viajando” (vía Cosas de Comé).

El Restaurante “El Tragaluz” se encuentra en pleno centro histórico de Rota, en la calle Veracruz número 6, Rota (Cádiz). Teléfono: 956 84 17 50

Agradecer a Paco Guzmán por acogernos en su casa, a Yolanda Maya por los inumerable detalles que tiene con nosotros y a Pilar Ruiz por convocarnos y estar siempre pendiente para que todo salga tan bien, como de costumbre.

Ralu

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Tarta de zanahoria y crema de queso (carrot cake)

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Desde que publicara la receta de Brownie de manzana y dulce de leche en colaboración con mi socia Carmen (@bate&monta) han ocurrido muchas cosas, una de ellas es que por fin se decidiera a escribir en un blog “Bate & Monta” y con él nos endulzase los días, pero no deja de lado las colaboraciones por eso publicamos nueva receta. Aquí debajo os dejo el enlace a su página de facebook.

Como ya os he contado en alguna ocasión, soy algo perezoso para hacer dulces y para eso ya está mi socia que se encarga de la parte dulce y en esta ocasión hemos decidido publicar la Tarta de Zanahoria y crema de queso o Carrot Cake, porque es una de las tartas que más nos gustan y, aunque me pese decirlo, casi más que cualquiera otra de chocolate, bueno, son diferentes, no se pueden comparar, dejémoslo así.

La receta de Carrot Cake es de Meg Ray, dueña de una de las pastelerías más bonitas del mundo. Se llama Miette, y tiene sus dos tiendas en San Francisco, pero no tiene nada que envidiarle a mi socia 😉

Para esta receta necesitarás un molde de 15 cm, aunque lo ideal sería que tuvieras tres y así te evitarías que repetir tres veces el bizcocho. También puedes ayudarte de la Thermomix (TMX) con la mariposa, la Kitchen Aid (KA) con la pala, o cualquier otro robot de cocina que tengas para que te facilite la mezcla de los ingredientes. Si no tienes no pasa nada, no es muy tedioso el trabajo viendo el resultado, pero puede facilitarte las cosas enormemente…

¡Ponte el delantal, manos a la harina!

Ingredientes para la receta de tarta de zanahoria y crema de queso

Para los bizcochos

  • 120 gr de harina normal de trigo
  • 5 gr de bicarbonato
  • 5 gr. de levadura química
  • 5 gr. de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 huevos tamaño “L” a temperatura ambiente
  • 225 gr. de azúcar blanquilla
  • 120 ml. de aceite de girasol
  • 65 gr. de zanahorias ralladas finamente (suelen ser 2 zanahorias grandotas)
  • 115 gr de pasas
  • 115 gr. de nueces en trozos gordos
  • 115 gr. de coco rallado

Para la crema de queso

  • 468 gr. de queso de untar a temperatura ambiente (nada de light, con su grasita)
  • 136 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 120 gr de azúcar super glass (icing sugar a ser posible y si no, la nueva de Azucarera. Se llama Azúcar Glacé Seda)

Elaboración de la receta de tarta de zanahoria y crema de queso

  1. Precalienta el horno a 180º, arriba y abajo.
  2. Engrasa 3 moldes de 15 cm. (si solo tienes uno tendrás que repetir la operación tres veces).
  3. En un bol mediano tamiza la harina, el bicarbonato, la levadura, la canela y la sal. Reserva estos ingredientes.
  4. Con unas varillas eléctricas (o los forzudos con unas manuales), bate a velocidad media durante dos (2′) minutos el azúcar y los huevos. Debe quedar una mezcla ligera y más clara de color.
  5. Reduce la velocidad al mínimo e incorpora lentamente el aceite de girasol. Sube la potencia y bate durante un minuto.
  6. En este punto deja las varillas y comienza a mezclar con una lengua o pala (si tienes KA con pala, TMX con mariposa o robot de cocina puedes ayudarte de él).
  7. Añade la harina en tres veces, removiendo un poco tras cada incorporación. Remueve constantemente unos dos (2′) minutos  (Si usas robot a velocidad media).
  8. Añade las zanahorias, pasas, nueces y coco y remueve sólo hasta mezclar bien, no más (Si usas máquina dale una vuelta o dos pero manualmente, para que las pasas no se nos escondan).
  9. Divide la masa entre los moldes (si sólo tienes uno tendrás que hacerlo tres veces) y hornea entre 20-25 minutos. Estate atento unos minutillos antes por eso de que el horno de cada uno es un mundo. Aún así, hacer la prueba del palillo por si las moscas.
  10. Sacar pasado el tiempo, y déjalos reposar en sus moldes durante 20 minutos. Después, sobre una rejilla enfriadora unos 20 minutos más.
  11. Envuelve individualmente los bizcochos en papel film y mételos en la nevera para que la miga se asiente. Mínimo 1 hora (hasta 3 días). Yo suelo hacerlos por la noche, y lo relleno por la mañana.
  12. Para hacer la crema de queso, bate la mantequilla y el azúcar (tamizado por favor!) varios minutos hasta que quede suave y brillante.
  13. Añade el queso y bate, si es con maquina, a velocidad baja hasta que se mezcle bien (este punto es delicado porque el queso suele soltar su suero y se puede liar parda). Bate con mucho amor y calma.
  14. Es el momento de montar la tarta. Coloca capas de bizcocho y crema alternativamente hasta terminar y decora a tu gusto.

Curiosidades de la tarta de zanahoria con crema de queso

Usa una harina de calidad, mi socia siempre usa Gallo, que sabe que le dá buen resultado.

Los frutos secos conviene comprarlos a granel en el mercado, que tienen más salida y suelen estar más frescos que los que vienen envasados.

El aceite que uso es de girasol. Nada de aceites de semillas ni especiales para freír…

Es conveniente tener un termómetro de horno (los hay desde 3€). Te dan la temperatura real y así nos explicamos muchos fracasos reposteros

Si te sobra crema de queso métela en la nevera. Tendrás que batirla de nuevo antes de usarla en la tarta o en otra receta.

La tarta puede conservarse en algo hermético a temperatura ambiente. En verano mejor a la nevera pero sácala un rato antes de consumirla. Los bizcochos fríos aparte de que no me gustan, pierden sabor y textura.

Espero que os guste amig@s!

Ralu & Carmen

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Ensalada de brócoli, bacon, pipas y cuajada láctica

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Y seguimos para bingo y la operación bikini, o bañador ajustado, lo que prefieras. La cuestión es que traigo una ensalada riquísima que me pasó mi amiga Patri -con mis modificaciones y apaños habituales- y que merece la pena compartir, porque además de estar riquísima, es otra forma de comer brócoli, una verdura repleta de vitamina C, ácido fólico y vitamina A, y lo curioso de la receta es que no hay que cocinar el brocoli, se come crudo y así no pierde ninguna de sus propiedades, aparte de hacerse muy rápido.

Podría decir que es ideal para bajar peso o para los deportistas por el tema de los frutos secos, pero es más bien una ensalada un tanto “guarreta”, pero con el punto ese que tanto nos gusta y que nos hace sentir bien pensando en que comemos sano y por supuesto rico, rico. Pero no te asustes, mas abajo, en curiosidades, te doy unas pautas para hacerla un poco más sana, si lo que quieres es quitarle calorías, bajar de peso o te van las pesas.

La receta está pensada para dos personas y cómo plato único.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de ensalada de brócoli, bacon, pipas y cuajada láctica

  • 200 gr. de brócoli
  • Una cebolleta roja pequeña
  • 120 gr. de bacon troceado
  • Dos (2) cucharadas de pasas
  • Una (1) cucharada de pipas de girasol peladas y sin sal
  • 60 gr. de cuajada láctica El bucarito de cebolla*
Para la vinagreta
  • Dos (2) cucharadas de mahonesa
  • Media (½) cucharada de vinagre de Jerez
  • Dos (2) cucharadas de azúcar

Elaboración de la receta de ensalada de brócoli, bacon, pipas y cuajada láctica

  1. Corta el brócoli en pequeñas porciones de “un bocado” quitando los tallos, lava muy bien todos los “arbolitos” y escúrrelos muy bien para que no quede aguada la ensalada. Resérvala en un bol o ensaladera.
  2. Pela y corta la cebolleta en trocitos muy pequeños, incorpórala al bol del brócoli.
  3. En un bol, haz una vinagreta con las dos cucharadas de mahonesa, la media cucharada de vinagre y las dos de azúcar, mezcla muy bien y se lo zampas también al bol, junto con las pasas.
  4. Es conveniente dejar reposar al menos una hora en la nevera, removiendo de vez en cuando para que se impregne bien todo, aunque si no tienes tiempo, sáltate el este paso.
  5. Mientras tanto, pon una sartén a fuego medio-bajo, sin aceite, y dora bien el bacon. Cuando esté dorado, pon el bacon en un plato con un papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
  6. Dispón en un plato o ensaladera el brócoli, añade las pipas, el bacon, la cuajada láctica desmenuzada o cortada a trocitos y lo sirves.

Acompaña la ensalada con unos ricos picos!

Curiosidades de la ensalada de brócoli, bacon, pipas y cuajada láctica

Ni que decir tiene que si la mahonesa es casera mejor que mejor. Si no la haces te recomiendo que compres una de calidad y a ser posible mahonesa light, aunque si la quieres aligerar un poco de calorías puedes sustituir la mahonesa por yogur natural. De la misma forma puedes cambiar el bacon por jamón cocido o pavo, pero ya nunca será la misma…

Para la vinagreta puedes poner un vinagre de vino blanco en vez de el de Jerez si te resulta muy fuerte. Y sustituir el azúcar por miel, si lo tuyo son las pesas.

*La cuajada lactica es una nueva especialidad de la Quesería El Bucarito que presentó a mis amigos blogueros hace unos días. Como yo no pude asistir, Benjamín Colsa tuvo el detalle de traerme un poco para probarla y quedé encantado con su fino sabor y textura. Se trata de un queso o yogur curado con sabor ácido, elaborado con muy poco cuajo y madurándolo unas 16 ó 20 horas. En esta quesería elaboran hasta seis especialidades diferentes: Perejil, rábano, mostaza, cebolla, pimentón y finas hierbas. Yo usé la de cebolla. 

Si no encuentras cuajada láctica puedes ponerle queso de cabra o queso fresco artesano.

Si te gustan este tipo de ensaladas, échale un vistazo a la Ensalada templada de espinacas, bacon y queso de cabra, es muy parecida a esta y también está deliciosa.

Si te ha gustado el plato de gres donde he presentado la ensalada, puedes encontrarlo en “Gressierra“, en Chiclana de la Frontera.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Ensalada César

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Ensalada César. Como todos sabéis y si no lo sabéis os lo cuento yo, no porque yo lo diga sino porque lo he leído en la wikipedia y en otros muchos libros y blogs de cocina, el mejicano César Cardini fue quien se cree, o por lo menos se asocia con él la creación de esta famosa salsa para ensalada, de la que se dice que es probablemente una de las ensaladas más populares a nivel internacional.

El ingrediente principal de esta Ensalada César es evidente la Salsa César, que con su peculiar sabor no sólo aliña ensaladas sino que enriquece multitud de platos, desde una triste pechuga a la plancha hasta un buen plato de pasta, pasando por acompañar un pescado… La textura también cobra un papel importante, el crujiente del pan, el intenso sabor del parmesano en láminas, el pollo… ¡Delicioso!

Hay infinidad de recetas para esta Ensalada César no obstante casi todas tienen una base común que es la lechuga romana y unos ingredientes que pueden o no variar como es el pollo por bacon, el pan tostado o frito, la salsa con sus diferentes formas de hacerlas… De todas las ensaladas que he ido haciendo a lo largo de mucho tiempo, probando unas y otras salsas, he ido quedándome con los ingredientes que más me gustaban para hacerla a mi gusto, no sé si mi ensalada será afín a la original pero lleva su idea, la base la tomé del libro “vamos a cocinar” de José Andrés.

Esta ensalada césar es ideal como plato único o para compartir con amigos. Puedes tener la salsa y los ingredientes preparados con antelación y sólo tendrás que servirla en el momento que se vaya a comer.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de ensalada césar

Para la ensalada

  • Una (1) lechuga romana (o una bolsa de ensalada gourmet)
  • Dos (2) rebanadas de pan
  • Unas láminas de queso parmesano
  • Aceite de oliva virgen extra Gil-Luna
Para la salsa césar
 
  • Un (1) huevo
  • Seis (6) filetes de anchoas
  • Una (1) cuchara de mostaza de Dijón (o cualquier otra)
  • Una (1) cuchara pequeña de salsa Inglesa Perrins
  • Medio (½) limón (su zumo)
  • 50 gr. de queso Parmesano
  • Un (1) diente de ajo pequeño
  • Una (1) cuchara de aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra
  • Sal
Para el pollo
 
  • Una (1) pechuga de pollo cortada en filetes
  • Un poco de harina de trigo
  • Un (1) huevo
  • Panko (o pan rallado) (*ver en curiosidades)
  • Aceite de oliva virgen extra para freir
 

Elaboración de la receta de Ensalada César

  1. Comienza poniendo al fuego una sartén con un dedo de aceite de oliva virgen extra para freír el pan.
  2. Corta las rebanadas de pan en dados de más o menos un (1) cm, fríelo y reserva sobre papel absorbente.
  3. Lava muy bien la lechuga y córtala en trozos a tu gusto.
  4. Para la salsa césar pon en el vaso de la batidora el huevo, los filetes de anchoa, la cuchara de mostaza, el zumo de medio (½) limón, una cucharada de aceite de oliva virgen extra, la salsa inglesa, el diente de ajo y un poco de pimienta negra, bate todo hasta emulsionarlo como si fuese una mahonesa, añade el queso parmesano y sigue batiendo. Si ves que te queda demasiado espesa la salsa añade un poco de agua. Prueba y rectifica de sal si hiciese falta.
  5. Para hacer el pollo sólo tienes que empanar los filetes de pollo con harina, huevo y panko (o pan rallado) y freírlos hasta dorarlos. Resérvalos sobre papel absorbente y córtalos en tiras.
  6. Coloca la lechuga en un bol y alíñala con la salsa, sobre esta reparte los picatostes de pan, unas láminas de parmesano y las tiras de pollo crujiente.

¡Plato único, que aproveche!

Curiosidades de la receta de ensalada césar

El pollo lo puedes hacer como yo hago o simplemente puedes ponerle pollo a la plancha, pollo asado que quieras aprovechar o pollo de un puchero.

¿Qué te parece si cambias el pollo por bacon? Dora a fuego lento unas lonchas de bacon para que se ponga bien crujiente.

Si te sobra salsa césar, puedes aprovecharla para otras recetas o elaboraciones como pueden ser unas patatas cocidas como guarnición de un pescado a la plancha, una ensalada de arroz, acompañar unas croquetas, combinar unos ahumados o unos dips de verduras a la plancha o en tempura.

Si la salsa césar la quieres hacer con antelación métela en un bote o biberón de cocina y resérvala en el frigorífico, sólo tendrás que agitarla al servirla.

El pan en vez de freírlo puedes pintarlo con aceite de oliva y meterlo en el horno para tostarlo de forma que absorberá menos aceite y será un poco más ligero.

¿Quieres intensificar el sabor del pollo? Déjalo marinar toda una noche en salsa de soja o salsa teriyaki como en la receta de Pollo Teriyaki Panko.

Como dice José Andrés, si con un ajo pelado y cortado por la mitad frotas el bol o bandeja donde vayas a servir la ensalada le darás un aroma estupendo al servir tu ensalada.

*Si no encuentras Panko ponle pan rallado, pero si quieres que te quede bien crujiente te recomiendo un pan rallado crujiente como el crujiente pan cracker de Santa Rita.

Dale una vuelta a la ensalada césar y cambia el parmesano por un buen queso curado que quizás tengas más a mano, el sabor será espectacular.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Empanadillas de Sobrasada y Queso Mahón

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Empanadillas de sobrasada y queso mahón. Aprovechando las extraordinarias viandas que me trajeron de Menorca mis amigos Lupe y Rafa, he hecho algunas   recetas con esta pareja ya que son dos productos que combinan perfectamente, esta que os traigo son unas empanadillas para el #DiaDeLaEmpanadilla. Lo bueno de las empanadillas es que puede estar rellena de todo lo que se te ocurra, puedes dejar volar tu imaginación y hacer las mezclas mas sugerentes, siempre saldrá un buen bocado.

Creía que sabía lo que era la sobrasada y a qué sabía pero estaba totalmente equivocado, la sobrasada sabe a sobrasada y la que me han regalado está espectacular ya sea para comerla en tortilla, en empanada o con un simple trozo de pan tostado.

Hoy se celebra el #DíaDeLaEmpanadilla en twitter y no he querido perder la oportunidad de participar como lo hice en el #diadelsuperbocata, el #diadelatapa o el #diadelaensalada, hubo otros muchos mas que por un motivo u otro no pude participar y este lo pille de resbalín pero aquí estoy y esta es mi propuesta.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de empanadillas de sobrasada y queso mahón

  • Seis (6) obleas para empanadillas
  • 100 gr. de Sobrasada Menorquina
  • 100 gr. de Queso Mahón
  • Un (1) huevo

Elaboración la receta de empanadillas de sobrasada y queso mahón

  1. Enciende el horno a 200º para que vaya calentando mientras haces las empanadillas.
  2. Corta seis (6) rodajas no muy gruesas de sobrasada y otras seis (6) de queso Mahón.
  3. Extiende un papel de hornear en la bandeja del horno. Sobre este dispón las doce (12) obleas para empanadillas y coloca una rodaja de sobrasada encima de cada una de ellas.
  4. Coloca una moneda (rodaja) de queso Mahón y procede a cerrar la empanadilla, ya sea de la forma tradicional de media luna o en forma de paquetito triangular.
  5. Bate el huevo en un cuenco y pinta con una brocha de cocina las empanadillas.
  6. Mete la bandeja en el horno unos ocho (8′) minutos o  hasta que estén bien doradas. Saca las empanadillas del horno con cuidado de no quemarte y retira el exceso de grasa que ha soltado con papel absorbente.

¡Cómetelas bien calentitas!

Curiosidades de la receta de empanadillas de sobrasada y queso Mahón

En vez de meterlas al horno también puedes freírlas como tradicionalmente se ha hecho pero añades mas grasa y pueden hacerse pesadas. Si te va esta opción dobla las empanadillas de forma tradicional así no tendrás el problema de que se salga el relleno.

Los ingredientes de esta receta son para seis (6) empanadillas si quieres mas sólo tienes que duplicar los ingredientes y así aprovechar el paquete entero de obleas.

Si no tienes queso Mahón puedes usar cualquier queso cremoso que te guste como un queso de cabra, tetilla, San Simón Dacosta y hasta un Cabrales o queso azul, pero el Queso Mahón y la sobrasada es todo un clasico como pareja e hecho por lo tanto deberías de hacer el esfuerzo de buscar el queso y probar esta combinación. Puedes cortarlo con un cortapastas o un vaso pequeño de chupito para hacer las monedas de queso o simplemente desmenuzar las lonchas.

Utiliza una sobrasada de buena calidad y no una de las que vienen en tarrina, en el resultado tendrás la respuesta… También puedes desmenuzar la sobrasada y el queso, mezclarlo y hacer el relleno con esa masa.

Si eres de los que le gusta rizar mas el rizo prueba a caramelizar cebolla y añadirla junto al relleno, se te caerán dos lagrimones! Los frutos secos como los piñones le vienen estupendamente.

¡Espero que os guste mi propuesta, Feliz #diadelaempanadilla !

Ralu

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