Arroz meloso de choco y gambas

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Arroz meloso de choco y gambas. Pasear por los mercados es una de mis aficiones y estando de vacaciones, suelo hacerlo siempre que puedo. Si voy de viaje a algún sitio es visita obligada. Me encantan sus olores, sus gentes, descubrir productos nuevos y hablar con la gente de los puestos, que siempre te dan alguna idea de cómo preparar el producto que venden, además de hacerte un recorrido histórico por su gastronomía.

El otro día, me traje un buen choco y unas gambas blancas. Buscaba unas galeras, para hacer un buen caldo o fumet, tal y como me recomendó mi amigo Ximo, maestro de arroces, pero no las encontré, sin embargo no iba a pararme eso para el arroz que tenía en mente y que es el que os muestro hoy.

¡Ponte el delantal!

Los ingredientes de este arroz están pensados para seis personas

Ingredientes para la receta de arroz meloso de choco y gambas

Para el fondo de pescado (caldo)

  • Dos (2) tomates de pera
  • Una (1) cebolla
  • Dos (2) zanahorias
  • Un (1) puerro
  • Las pieles y cabezas de las gambas que usarás en el arroz
  • Una (1) cabeza de pescado (Rape, merluza, etc.)
  • 125 ml. de fino de Jerez (o vino blanco)
  • Dos (2) litros de agua
  • Aceite de oliva virgen extra

Para el arroz meloso

  • 400 gr. de arroz Albufera (o bomba)
  • 1600 gr. de caldo de pescado
  • Un (1) choco (sepia) grande
  • 300 gr. de gamba blanca
  • Un (1) diente de ajo
  • Medio (½) pimiento rojo
  • Dos (2) tomates de pera
  • Una (1) cucharada pequeña de pimentón dulce
  • Unas hebras de azafrán

Elaboración de la receta de arroz meloso de choco y gambas

  1. Pela las gambas. Reserva por un lado la carne y por otro las cabezas y pieles, que usarás en el caldo.
  2. Pon una olla grande a fuego medio con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Añade las cabezas y pieles de las gambas y sofríelas presionándolas un poco para que suelten el jugo.
  3. Corta las verduras en trozos grandes. Incorpora la cebolla, la zanahoria y el puerro a la olla. Cocina unos minutos hasta que se ablanden las verduras. Cuando esté caramelizada la cebolla, añade el tomate. Sofríe unos minutos para que se confite.
  4. Incorpora la cabeza de pescado y remueve con cuidado.
  5. Echa el vaso de vino de Jerez y cuando haya evaporado el alcohol añade dos litros de agua y una cucharadita de pimentón dulce. Espera a que hierva y deja cocinar unos veinte (20′) minutos.
  6. Reserva el caldo. Cuando enfríe lo cuelas con un colador, preferentemente de tela, para que no pasen trocitos de cáscaras, espinas o escamas.
  7. Limpia muy bien el choco, si no te lo ha dado limpio tu pescadero. Córtalo en trocitos pequeños. Corta también pequeñito el pimiento rojo, el diente de ajo y ralla el tomate.
  8. Pon una sartén o cazuela baja a fuego medio-bajo. Añade dos cucharadas de aceite de oliva y el ajo picado.
  9. Antes de que empiece a dorarse, sube el fuego y añade los trocitos de choco. Deja que suelte todo el agua y cocina hasta dorarlo un poco. Salpimenta.
  10. Agrega el pimentón y seguidamente el tomate rallado para que no se queme el pimentón. Sofríe unos minutos bajando el fuego. Echa unas hebras de azafrán que toque el fondo de la sartén para que suelte todo su aroma, pero que no se queme.
  11. Añade el arroz, mezcla bien durante un minuto e incorpora el caldo que tienes reservado en la proporción de 4 a 1. Es decir, por cada parte de arroz, cuatro de caldo. En esta ocasión hemos puesto 1600 gr. de caldo de pescado. El caldo tiene que estar muy caliente para no cortar la cocción del arroz. Cocina 15 minutos a fuego fuerte y el resto (7 minutos) a fuego bajo.
  12. Cuando queden sólo 5 minutos para apagar el fuego añade las gambas y rectifica de sal si fuera necesario.

¡Sirve inmediatamente que no queremos que se abra el arroz!

Curiosidades de la receta de arroz meloso de choco y gambas

El arroz usado en este arroz meloso, es el Arroz Albufera, una mezcla entre el arroz Bomba y el arroz Senia (nomen, sos, etc.), aguanta muy bien la cocción y una vez hecho es estable y no se abre o florea. Puedes usar también si no lo encuentras arroz Bomba, que absorbe muy bien los líquidos y también es muy estable.

Si no encuentras choco (sepia o jibia) puedes hacerlo con calamares o chipirones. Las gambas puedes sustituirlas por gambones que también dan muy buen resultado y son más baratos que la gamba blanca.

Si te sobra caldo de pescado puedes congelarlo y así lo tienes para cualquier otra ocasión. Un truco muy bueno es congelarlo como cubitos de hielo y añadirlo, cuando cocines pescado, en vez de usar pastillas de caldo concentrado.

Para hacer el fondo de pescado (caldo) puedes preguntar a tu pescadero si tiene alguna cabeza o trozo de pescado para hacer caldo, siempre tienen restos que no les sirven para la venta. Sino siempre puedes usar pequeños pescados de roca o “descartes” que hacen muy buen caldo. Otra opción muy buena es usar galeras que dan un sabor increible, siempre que las encuentres y estén a un precio razonable.

Para acompañar este arroz, puedes maridarlo con un vino blanco como el Miracle 120, de Vicente Gandía, DO. Valencia. Un vino vanguardista hecho con uva Chadornay y Suavignon blanc, ideal para tomarlo con chocos, calamares, almejas y mariscos. Puedes encontrarlo en Vinum Populus, en donde nos lo han recomendado, advirtiéndonos que lo sirvamos bien frío y que tomemos medidas para que no suba su temperatura mientras estamos comiendo, poniéndolo en una cubitera o similar.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Almejas a la marinera

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Almejas a la marinera. La receta de hoy es todo un clásico en la cocina, raro es el chiringuito de playa o restaurante de la costa que no la tenga en su carta. Se suelen comer durante todo el año, aunque en Navidad es cuando más se prepara, sin embargo yo la preparo cuando tengo tiempo de ir al mercado (suele ser en vacaciones), veo unas buenas almejas y las preparo en un “santiamén”. Se hacen muy rápido y son muy ligeras, si no te comes la barra de pan entera haciendo los “barquitos”, que tanto nos gustan. A algunos les gustan más los barquitos que las almejas ;)

Aquí en Cádiz se suelen hacer sin perejil y sin cebolla, no obstante yo siempre le pongo perejil porque me resulta más fresco el plato. La cebolla la usan mas bien en las recetas del norte, cuando le pongo cebolla, también le añado tomate y se convierte en Almejas a la Gaditana, pero de esa receta gaditana ya os hablaré en otra ocasión…

Los ingredientes de esta receta de almejas a la marinera están pensados para dos (2) personas.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de almejas a la marinera

  • 500 gr. de almejas grandes
  • Tres (3) dientes de ajo
  • Una (1) cucharada pequeña de harina de trigo
  • Media (½) cucharada pequeña de pimentón de la vera
  • Medio (½) vaso de agua (unos 70 ml.)
  • Medio (½) vaso de vino blanco (yo usé manzanilla de Sanlúcar)
  • Una (1) hoja de laurel
  • Una (1) guindilla (opcional)
  • Un (1) manojo de perejil fresco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Elaboración de la receta de almejas a la marinera

  1. Lava muy bien las almejas y las metes en agua con sal, para que suelten la arena que puedan tener. Lo ideal es dejarlo unas horas (si es verano mejor en el frigorífico), pero si no tienes mucho tiempo, las metes cuanto antes en el agua mientras preparas los ingredientes y la cocina para la receta.
  2. Pela los dientes de ajo y los cortas en láminas. Lava el perejil y lo picas muy finito. Reserva.
  3. Pon una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente añades el medio (½) vaso de agua, la hoja de laurel y las almejas. Tapas la sartén y espera a que se abran las almejas (Si la tapa es de cristal, lo tendrás más fácil ;) ). Si ves que hay alguna que está rota o estropeada, retírala rápido que te estropearía la receta, si alguna no se abre también la retiras, no fuerces ninguna, pues puede estar llena de tierra. Mueve la sartén con un movimiento de “vaivén” para que se abran todas a la vez.
  4. Una vez abiertas las almejas, las retiras con cuidado y cuelas el caldo. Reserva el caldo que lo necesitarás más adelante. Prescinde de la hoja de laurel.
  5. En la misma sartén añade aceite de oliva virgen extra hasta cubrir el fondo, dora el ajo picado con la mitad de perejil picado y la guindilla. Antes que termine de dorarse añade la cucharada pequeña de harina, seguidamente la media cucharada de pimentón de la vera. Remueve muy bien y sin perder tiempo incorpora el medio (½) vaso de vino blanco. Deja que reduzca sin dejar de remover para que la salsa se trabe bien. Cuando el vino haya evaporado el alcohol añade el caldo que reservaste de cocer las almejas.
  6. Es el momento de incorporar las almejas de nuevo, cocinar durante unos cinco (5′) minutos. Prueba de sal y rectifica si fuera necesario.

¡Sirve con un poco de perejil picado y un buen pan para mojar la salsa!

Curiosidades de la receta de almejas a la marinera

Usa una buena almeja grande y de calidad. La almeja de fina o de carril es la ideal para esta receta, aunque su precio es elevado. Si no la encuentras o está muy cara utiliza la almeja babosa que es la que yo he utilizado y da muy buen resultado. Es muy importante el lavado de las almejas, que no tengan tierra y que estén todas en buen estado.

Puedes comprar las almejas unos días antes si son frescas. Las lavas bien y las envuelves en un paño de cocina húmedo (el trapo ha de estar limpio y lavado sin suavizante), guárdalas en el frigorífico hasta que las vayas a hacer.

No me cansaré de decir que el vino que uses para cocinar sea el mismo vino que te tomarías comiendo. Usa un buen vino blanco de calidad, un fino de Jerez, una manzanilla de Sanlúcar como he usado yo, o cualquier otro vino blanco que serías capaz de beberte.

Si no te gusta el toque picante no le pongas guindilla. Y si eres de los que les gusta el pique, ponle la guindilla o mezcla a partes iguales pimentón dulce y picante.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Crema de patata asada, huevo poché con setas y mojama al Tintilla de Rota

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Crema de patata asada, huevo poché, setas y mojama al Tintilla de Rota. El pasado día 27 de junio, tuvo lugar el primer encuentro de blogueros gastronómicos y prensa de Cádiz, en el Hotel Barceló Montecastillo, de Jerez de la Frontera.

Este Encuentro estuvo organizado por la Delegación de Jerez de la Asociación de Empresas Turísticas de Cádiz, Lola Rueda, Pilar Ruiz Rodríguez Rubio, y SER Emprendedores, de Radio Jerez. Se creó un logo (el que veis encima de este párrafo), una cuenta de twitter “Gastro Blogs Cádiz” y un hashtag a tal efecto ·#‎GastroBlogsCádiz‬, que espero se sigan usando durante mucho tiempo.

Curiosamente, Cádiz es la provincia Andaluza con mayor número de blogs gastronómicos, y no se había dado la circunstancia de celebrar ningún evento de similar características,  pero Lola Rueda y Pilar Ruiz se percataron de ello y les faltó tiempo para ponerle remedio. Diez reconocidos blogueros de esta provincia, entre ellos el que suscribe, con su pinche de cocina, se colocaron el delantal para cocinar in situ, las recetas gaditanas y así sorprender a un buen número de periodistas y críticos gastronómicos, entre los que se encontraban Pepe Monforte, Ivan Ricoy, Eugenio Camacho, Eduardo Robles, entre otros.

El plato que presentamos mi socia Carmen (Bate & Monta) y yo, fue una Crema de patata asada al aceite de oliva virgen extra, huevo poché, setas y mojama al tintilla de rota (Bodega el Gato). Es una receta que ya tenía publicada anteriormente (Huevo poché con crema de patata y setas), pero que la he versionado para la ocasión, ya que se trataba de presentar recetas con productos gaditanos. Al parecer, según me comentaron, gustó mucho a los asistentes.

El equipo “De Camino a mi Cocina” Ralu y Carmen (Bate & Monta), en acción.

Esta receta está pensada para cuatro (4) personas.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes de la receta de crema de patata asada, huevo poché, setas y mojama al tintilla de Rota

Para crema de patata asada al aceite de oliva virgen extra

  • 400 gr. de patatas de Sanlúcar
  • 100 gr. de aceite de oliva virgen extra
  • 100 gr. de nata
  • Media cucharada pequeña de orégano
  • nuez moscada
  • pimienta blanca molida
  • sal

Para el huevo poché o escalfado

  • Cuatro huevos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal en escamas o sal de hielo
  • Pimentón de la Vera

Para el salteado de setas y mojama

  • Setas variadas
  • 125 ml. de vino Tintilla de Rota
  • Un trozo de mojama de atún rojo salvaje de almadraba Gadira
  • Una cucharada de aceite de oliva virgen extra

Elaboración de la receta de crema de patata asada, huevo poché, setas y mojama al tintilla de Rota

  1. Lo primero es asar las patatas para elaborar la crema de patata y aceite de oliva, de modo que comienza lavando muy bien las patatas bajo el grifo, quitándole toda la tierra con un cepillo, deben de quedar muy limpias ya que las vamos a asar con la piel. Utiliza patatas de similar tamaño, de esta forma todas se asarán al mismo tiempo.
  2. Enciende el horno a 180º arriba y abajo, mientras tanto envuelve las patatas  individualmente en papel de aluminio, pliega bien el papel aluminio para que quede bien cerrado el paquetito (como si fuese al vapor o papillote). Cuando el horno tenga la temperatura adecuada, mete las patatas en la bandeja central unos cuarenta (40) minutos*.
  3. Cuando estén hechas las patatas, déjalas templar para no quemarte al pelarlas. Una vez templadas las pelas, las troceas y las pones en el vaso de la batidora (o Thermomix) con el aceite de oliva, la nata, el orégano, una vuelta de molinillo de pimientas, una pizca de nuez moscada y un poquito de sal. Batimos muy bien hasta conseguir una crema suave y muy aromática. Resérvala.
  4. Limpia bien las setas si son naturales, córtalas en trozos pequeños y en una sartén echa una cucharadita de aceite de oliva virgen extra. Saltea las setas un par de minutos y añade el vino Tintilla de Rota hasta que reduzca al menos una tercera parte.
  5. Para hacer los huevos poché o huevos escalfados, corta un trozo de papel film transparente de unos 25 cm de lado, forra un bol pequeño con este, echa unas gotas de aceite de oliva virgen extra y extiéndelo sobre el papel film. Casca un huevo en el bol forrado y  salpimiéntalo. Coge los extremos del papel film formando un paquetito y ciérralo haciendo un nudo para que no se escape el huevo. Puedes coger los extremos y ponerle una pinza de las que se le ponen a los envases para mantenerlos frescos una vez abiertos.
  6. Pon al fuego un cazo con agua hasta que esté hirviendo, baja el fuego para que hierva lentamente. Introduce los huevos unos cinco (5’) de minutos y sácalos del cazo. Tendrás que servirlo inmediatamente si no quieres que la yema se termine de cocer y se ponga dura.
  7. Para el montaje del plato, coloca la crema de patata asada en el fondo de un bol o plato hondo. Saca el huevo del papel film con mucho cuidado y lo pones sobre la crema, a su alrededor dispón las setas con su reducción de Tintilla de Rota y espolvorea un poco de mojama rallada y  pimentón de la Vera. Unos granos de sal en escamas no le vienen nada mal.
Curiosidades de la receta de crema de patata asada, huevo poché, setas y mojama al tintilla de Rota

Para esta receta usamos unas patatas autóctonas. Las Patatas de Sanlúcar. Se caracterizan por su forma regular y alargada. Se plantan en arena fina y al no ofrecer resistencia al crecer, toman esa forma. Tienen un color blanco que la diferencia de la cultivada en otros terrenos, que obtienen un color amarillo o rojizo. La piel es muy fina y se desprende con los dedos.  Puedes reconocerlas porque, a diferencia de las otras, está cubierta de arena y no de tierra.

*El tiempo que pongo para asar la patata es orientativo ya que depende de muchos factores como el horno, el tipo y tamaño de la patata, etc. Para comprobar que la patata esté echa, con un guante para horno o un trapo de cocina presiona la patata y si cede al apretón es que la tenemos lista.

El vino usado en esta receta es el Tintilla de Rota (del que os hablé en las receta de risotto de calabacín y setas). Es un vino dulce que se produce a partir de la uva del mismo nombre, una uva tinta muy delicada y de baya pequeña que por las características del clima y de la tierra solo se cultiva en la localidad en la localidad Gaditana de Rota. Es un vino muy peculiar, por no decir único, ideal para postre o aperitivo. Pincha el enlace si quieres saber más sobre este interesante vino: Ver más. Si no lo encuentras puedes comprarlo on line o usar cualquier dulce tipo Pedro Ximénez.

La mojama es le da un punto salado, marino, que combina estupendamente con el conjunto del plato, yo la suelo rallar y mezclarla con la crema de patata asada o espolvorearla por encima para terminarlo. También puedes ponerla en pequeñas láminas o taquitos para darle textura. La que he usado es la Mojama de atún rojo salvaje de almadraba de Gadira, porque me parece extraordinaria, pero si la vas a rallar puedes usar cualquier otra pieza de menor calidad.

Si haces la crema previamente, la puedes calentar al baño maría, mucho mejor que al microondas.

La seta que mejor le viene a esta crema de patatas es la colmenilla o alguna silvestre con un sabor acentuado. Si no las encuentras usa champiñones, cualquier otra variedad, o una mezcla de estas.

Foto de familia de los blogueros gaditanos. Imagen cedida por Iván Ricoy (Genuine Andalusia)

El evento contó con la colaboración del portal “Destino Cádiz” y las siguientes empresas, que instalaron unos stands con sus productos gastronómicos:

A continuación os relaciono los blogs participantes en este evento, sus cocineros y las recetas que presentaron:

Los platos que presentamos en el encuentro de blogueros y prensa de Cádiz

Blogueros Gaditanos en plena faena en el Hotel Montecastillo

En estas últimas líneas quiero agradecer a los organizadores, colaboradores, blogueros y pinches la estupenda jornada que pasamos, donde nos divertimos mucho, que era de lo se trataba. En particular a Pilar Ruiz, que siempre cuenta con nosotros, realizando un trabajo de campo extraordinario (del que sólo se ve la punta, como los iceberg),  para que salga siempre todo bien. Y como no, a mi socia Carmen por acompañarme, planear el evento y coordinarnos (que es de lo mas divertido), ayudarme a sacar la receta adelante y compartir estos momentos para coleccionar.

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

 

Gazpacho de moras

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Gazpacho de moras. La receta de hoy es circunstancial, os cuento porqué. Tenía pensado hacer un gazpacho, en concreto un gazpacho de sandía. La famosa receta que mi vecino Javi Recetas presento en su día en Canal Cocina, en el programa Blogueros Cocineros (ya está en marcha la edición de este año y puedes inscribirte si lo deseas). Pues bien, en la grabación tenía que aparecer alguien probando ese gazpacho de sandía y me eligió a mí. Fue un cameo divertido y mi primera intervención televisiva, pero de eso ya hace unos años. Bueno, lo que quería contaros es, que estando recolectando moras, de una hermosa morera que tienen mis padres (que por cierto da unos abundantes y ricos frutos con los que alguna vez he hecho mermelada), se me ocurrió que porqué no sustituir la sandía por moras. El dulzor y acidez de la mora le vendría genial a esta receta y aquí tenéis el resultado.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de gazpacho de moras

  • 300 gr. de moras negras
  • 600 gr. de tomates pera
  • Un (1) diente de ajo
  • Una (1) cucharada pequeña de vinagre de tintilla de rota (o de Módena)
  • 75 ml. de aceite de oliva virgen extra

Elaboración de la receta de gazpacho de moras

  1. Lava los tomates y los troceas. Lava también las moras y las escurres. Pela el diente de ajo y quítale la raíz.
  2. Pon los tomates, el ajo y las moras (reserva algunas moras para servir con el gazpacho) en la batidora de vaso o thermomix y tritura muy bien. Añade la cucharada de vinagre de tintilla y el aceite de oliva virgen extra.
  3. Pasa por el chino o cuela con un colador el gazpacho para que esté muy fino y no te encuentres pepitas de las moras.
¡Sirve muy frío con un poquito de hierbabuena y unas moras enteras!

Curiosidades de la receta de gazpacho de moras

Las moras son muy sensibles y delicadas, aguantan muy mal su manipulación y transporte. Recolecta con mucho cuidado escogiendo moras enteras y brillantes. Si usas moras frescas, no las laves hasta que las vayas a usar porque se estropean.

Si te apetece hacerlo pero no tienes moras frescas o silvestres, puedes comprar en la zona de congelados del supermercado una bolsa de frutas del bosque.

Puedes añadir cebolla y pimiento al gazpacho, y hasta pepino, pero en este caso te recomiendo que dejes macerar una noche todos los ingredientes.

En vez de hierbabuena puedes ponerle trocitos de algún queso curado con carácter que contraste con el dulzor de esta sopa fría de moras.

He usado un vinagre de Jerez a la Tintilla de Rota de Bodegas El Gato, le aporta además de la acidez que buscamos, un ligero dulzor como de pasas o higos secos, al igual que la mora, de modo que combina estupendamente con las sopas frías y gazpachos que llevan fruta o almendras. Hay que usarlo con moderación pues es muy intenso. Si no lo encuentras usa un un vinagre de Módena que también tiene el punto dulce.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Calabacines rellenos

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Calabacines rellenos de setas y jamón ibérico. Hace unos días mis amigos Javi y Vero me regalaron un calabacín enorme, no sabía bien qué hacer con él, hasta que pensé en rellenarlo, porque de cremas ya estaba un poco cansado, y ahora con la calor apetecen platos ligeros y sanos.

Cada vez que vamos a casa de estos amigos, salimos abriendo la puerta con los pies, no hay una vez que salgamos con las manos vacías. Siempre tienen algo con lo que obsequiarnos; Calabacines, tomates, frutas (todo de la huerta de los abuelos) o cualquier cosa para mi Grumete. Y así llevamos más de una década, cada semana nos reunimos a lo que llamamos “la noche oriental“, que empezó siendo una noche a la semana en la que quedábamos para cenar, y llamábamos al chino, pero más tarde degeneró en cualquier tipo de comida rápida, para disfrutar de la compañía sin tener que cocinar. Ahora, con los niños es cada vez mas difícil hacerlo, pero aún así seguimos quedando esporádicamente, y vamos engrosando la mesa, empezamos siendo cuatro, y vamos ya por siete… Os queremos amigos!

Y con esta pequeña historia, doy paso a esta rica receta de calabacines rellenos de setas y jamón ibérico, napados con bechamel y queso gouda del Bucarito, todo un descubrimiento ¡Un quesazo!

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de calabacines rellenos de setas y jamón ibérico

  • Un calabacín grande
  • 200 gr. de setas (yo usé champiñones)
  • 150 gr. de jamón ibérico troceado
  • Una (1) cebolla fresca
  • Un (1) puerro
  • Un (1) diente de ajo
  • Salsa Bechamel (Pincha enlace para ver la receta)
  • Queso gouda (El Bucarito)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Mezcla de pimientas
  • Sal

Elaboración de la receta de calabacines rellenos de setas y jamón ibérico

  1. Pon una olla, a fuego fuerte, con abundante agua y una cucharada de sal. Mientras calienta el agua parte el calabacín. Yo los corté en rodajas, pues el calabacín era muy grande. Puedes hacerlo a lo largo también.
  2. Cuando el agua esté hirviendo añade los trozos de calabacín y cocina durante unos seis (6′) minutos, o hasta que veas que estén tiernos. Retíralos del agua y deja enfriar.
  3. Pica la cebolla, el ajo y los champiñones (o setas) en trocitos muy pequeños. Pon una sartén a fuego medio con un poco de aceite de oliva y pocha el ajo y la cebolla. Salpimenta.
  4. Vacía los trozos de calabacín, con cuidado de no romperlos. Pica la pulpa.
  5. Cuando esté bien pochada la cebolla añade la pulpa de calabacín, los champiñones y el jamón ibérico en trocitos. Saltea unos minutos, retira del fuego y reserva.
  6. Si ya tienes hecha la salsa bechamel estupendo, sino tendrás que hacerla ahora.
  7. Añade un par de cucharadas de salsa bechamel al sofrito y mézclalo todo muy bien.
  8. Enciende el horno a 200º arriba, para gratinar.
  9. Pon los trozos de calabacín en una bandeja para horno y rellénalos con cuidado con la farsa que tienes reservada.
  10. Napa los calabacines por encima, con la bechamel. .Espolvorea con queso gouda recién rallado y añade un poco de mezcla de pimientas recién molida.
  11. Mete la bandeja en el horno unos minutos para gratinar, hasta que esté dorada la parte superior.
Decora con unos brotes y sírvelo caliente.

Curiosidades de la receta de calabacines rellenos con setas y jamón ibérico

El relleno de los calabacines, a excepción del jamón, es exclusivamente verdura, por tanto podríamos decir que es una receta vegetariana. Si la van a comer los niños puedes sustituir el jamón ibérico por jamón cocido. Las gambas o el pescado también son una opción estupenda para el relleno.

Yo usé queso gouda, pero puedes usar cualquier otro queso para gratinar, parmesano, grana padano o las bolsas de queso que venden ya rallado. A mi me gusta usar quesos con un  sabor intenso, con personalidad, el queso azúl mezclado con la farsa también le viene genial.

Estos calabacines rellenos los he maridado con un vino blanco. En esta ocasión he elegido Alba Mosto, un vino blanco natural sin crianza, de la localidad gaditana de Sanlucar de Barrameda. Como curiosidad deciros que el nombre de “Alba” proviene del tipo de tierra, albariza, y por la primera luz de la mañana, al ser el primer vino blanco de esta bodega “Alba Viticultores”. Si quieres saber más sobre este vino, la nota de cata o donde encontrarlo visita a De Figuereo Vinos.

Si te ha gustado el plato de gres donde he presentado el calabacín relleno, puedes encontrarlo en “Gressierra“, en Chiclana de la Frontera.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

 

Papas aliñás

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Papas aliñás con atún rojo del cantábrico (patatas aliñadas). La pasada semana, con ocasión de la visita de mi amiga Marta Mendía a Cádiz, paseando por la playa, hablando un poco de todo y arreglando el mundo, se nos pasó por la mente el porqué no fusionar el norte y el sur en una receta. Enseguida se nos ocurrió que a las típicas papas aliñás de cádiz le vendría genial cualquier conserva del cantábrico. Y este es el resultado, unas papas aliñás de cádiz con un atún rojo en aceite de oliva, del que por cierto, tuvo el detalle de traerme una lata, que debería de guardarla en manteca, puesto que desde hace ya un par de años no envasan al no tener cupo de capturas. Pero como mejor se conserva una lata, es vacía, y eso es lo que hemos hecho, vaciarla en esta receta.

El atún rojo del cantábrico (Thunnus Tynnus) o cimarrón es el mismo atún rojo salvaje que se pesca en las almadrabas gaditanas, sólo que éste, se desvía ligeramente y va a parar a las costas cantábricas para su reproducción, en época estival. Lo pescan con artes tradicionales, al igual que aquí, sin dañar las piezas. Olasagasti lo elabora en fresco y a mano, manteniendo todo el sabor, el intenso color que le da nombre a este atún y la suave textura en boca, que hace que tanto nos guste.

La receta de patatas aliñadas es bien fácil y sana, siguiendo la filosofía Olasagasti, de vida sana,  educación alimentaria y la transmisión de padres a hijos. Es una receta fresca para el verano y con unos ingredientes sencillos pero de máxima calidad, ideal para una dieta sana, que conjugado con algo deporte, nos hacen llevar un estilo de vida saludable, ejemplo de dieta mediterránea. Y si tienes como yo a los niños de vacaciones, porqué no hacer la receta con ellos y transmitirle estos valores a la vez que se divierten cocinando.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de papas aliñás

  • 500 gr. de patatas nuevas
  • Una (1) lata de atún rojo en aceite de oliva (yo usé Olasagasti)
  • Una (1) cebolleta morada fresca (o cebolla fresca)
  • Perejil fresco picado
  • 100 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • Una (1) cucharada de vinagre de jerez
  • Sal

Elaboración de la receta de papas aliñás 

  1. Lava las patatas bajo el grifo. Ayúdate de un cepillo, si hiciese falta, para quitarle toda la tierra.
  2. Pon una olla o cacerola a fuego fuerte, mete las patatas y cúbrelas de agua. Añade una cucharada de sal. Deja cocinar unos veinticinco (25′) minutos.
  3. Mientras cuecen las patatas, pela y corta la cebolleta en trocitos pequeños. Pica el perejil bien finito y reserva.
  4. Pasados los 25 minutos de cocción retira del fuego y deja reposar unos minutos. Escurre y deja enfriar.
  5. Cuando estén templadas las pelas, las cortas en trozos grandes y las vas poniendo en un bol (mejor de cristal que metálico).
  6. Añade al bol el atún rojo escurrido, la cebolleta, el perejil picado y sal al gusto.  Luego incorpora una cucharada de vinagre de jerez y el aceite de oliva virgen extra. Mezcla bien, con cuidado de no romper los trozos de patata y deja reposar a temperatura ambiente.

Acompaña con unos picos ¡Qué aproveche!

Curiosidades de la receta de papas aliñás

La receta original de papas aliñás sólo lleva patatas, cebolleta y perejil (además del aliño) pero a mí siempre me ha gustado acompañarla de atún. A veces también le pongo huevo cocido, aceitunas o ambas.

Usa unas buenas patatas nuevas o de cocer para un resultado óptimo. De un tamaño similar para que se cuezan todas por igual.

Estas patatas como están más buenas es a temperatura ambiente, si la metes en el frío, modificará los sabores de los ingredientes y la textura de la patata. Si las metes en el frigorífico para conservarlas, te aconsejo sacarlas un buen rato antes de consumirlas.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

 

 

Paella Valenciana

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Paella Valenciana. La receta de hoy está repleta de sensaciones, sentimientos, recuerdos y momentos. Es algo que tenía muchas ganas de publicar, pero a la que tenía mucho respeto, aunque he tenido un maestro espectacular, con una paciencia infinita, y un don especial para los arroces. Me ha enseñado todo lo que tenía que saber sobre los distintos tipos de arroces, sobre los “hierros” (paellas), los ingredientes de la paella valenciana, los detalles y la cultura de su tierra. Y aunque él dice que ya estoy preparado, aún me queda mucho por descubrir del mundo de la paella. Tengo las herramientas y los conocimientos, pero me falta mucha práctica. Por ello, esta entrada la hacemos a medias, mi maestro Ximo Carrión (Fentdetutto) y yo.

Como introducción a este maravilloso mundo te puedo decir que el arroz llegó a Valencia mediante los árabes, y gracias a ser una región con clima cálido y en el que existían riberas con abundante agua, permitió que los arrozales se desarrollaron tanto en la ciudad de Valencia como en cercanías. Pero tras la llegada de Jaume I el Conquistador se comenzó a prohibir el cultivo del arroz en la ciudad por la posible causa de la presencia del paludismo. Por ello, se trasladó su mayor producción a zonas como la Albufera de Valencia, donde a día de hoy sigue siendo el máximo referente de la gastronomía Valenciana. Fue en un escrito del taquígrafo Martí donde se puede observar las primeras referencias de como se elabora una paella valenciana. Tal escrito data del siglo XIX.

La auténtica paella valenciana es, aunque no os lo creáis, una autentica desconocida en mi tierra. Aquí a toda sartén o cazuela le llaman paella, y es muy difícil cambiar esa forma de pensar. Deciros que la paella valenciana tradicional, se hace con estos ingredientes y que cualquier otro arroz que se haga en paella, no tiene por qué ser paella, son arroces en paella o arroz con “cosas”. Si sólo uno de vosotros sois capaces de entender este concepto me daré por satisfecho.

La receta está pensada para cuatro (4) comensales y necesitarás una paella. La elección de una buena paella es esencial para que esta receta salga bien. La ideal para cuatro personas sería una paella de unos 40 cm. También es posible que necesites un “rosco” o paellero, a no ser que la hagas a fuego de madera.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes de la receta de Paella valenciana

  • 400 gr. de arroz albufera
  • Medio (½) pollo troceado pequeño
  • Medio (½) conejo troceado pequeño
  • 150 gr. de ferradura (judía verde plana)
  • 1 tomate de pera rallado
  • 75 gr. de garrofón desgranado y remojado
  • Un (1) diente de ajo picado muy pequeño
  • Pimentón dulce (la punta de una cucharita pequeña)
  • 75 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • Azafrán en hebras
  • Unas ramas de romero fresco
  • Sal
  • Agua

Elaboración de la receta de Paella valenciana

  1. Lo primero prepara todos los ingredientes para tenerlos a mano cuando comiences a cocinar la paella. Corta los trozos de pollo y conejo muy pequeñitos. Las judías verdes planas (ferradura) en trozos de un bocado. El garrofón, si es seco, que será lo más normal, debes tenerlo remojado, es decir, que la noche anterior has de ponerlo en agua, al igual que haces con los garbanzos. Reserva el agua del remojo del garofón.
  2. Pon la paella a fuego medio, añade una cucharada pequeña de sal sobre el fondo y sobre esta, el aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente añade el pollo y conejo. Dóralo muy bien por todos los lados, será la clave para el sabor de esta paella.
  3. Incorpora la judía verde y, en una zona donde haya aceite de oliva, añade el ajo. Muy rápidamente, antes que se queme, le echas el pimentón y unas hebras de azafrán, remueves y seguidamente el tomate rallado. Esta operación es muy rápida porque si se quema el ajo o el pimentón dará mal sabor a la paella. El tomate corta la cocción.
  4. Cuando esté todo bien sofrito añade agua por encima de los tornillos o remaches de la paella, o calcula un poco más del doble de agua que de arroz, es decir por cada 100 gr. de arroz, 200 gr. de agua y un poco más, pues evaporará un poco hasta que añadas el arroz. Puedes poner el agua de haber remojado el garrofón. Deja cocer unos minutos, a fuego fuerte, para ablandar las carnes y que los sabores se vayan unificando. Corrige de sal si fuera necesario, añade algunas hebras de azafrán más e incorpora el garrofón.
  5. Es el momento de tirar el arroz, mezclar bien y contar a partir de ese momento unos 16 ó 17 minutos. Desde este momento el arroz ya no se toca. Peina la paella con las ramas de romero y las depositas encima para que suelten aroma.
  6. Cuando falte sólo un par de minutos para apagar el fuego, súbelo a tope para conseguir que se tueste un poco el fondo, y así sacar el preciado “socarrat”.
  7. Deja reposar unos 4 ó 5 minutos antes de servir.
La paella se come templada, caliente puede sentar mal ¡No te olvides del reposo!

Curiosidades de la receta de Paella valenciana

La tradición valenciana era celebrar la paella en lugares al aire libre y como norma general, solo los hombres lo hacían para conmemorar un éxito de negocio. Mientras, las mujeres permanecían en sus casas. Poco a poco la mujer fue introduciéndose en las labores de preparación, si bien, a día de hoy es típico, que aunque el hombre no sepa cocinar otra cosa, sea el encargado de realizar la típica paella de los domingos.

El arroz, como marca la tradición se debe comer en la paella y no servida en platos, además de ser engullida con cuchara de madera y no con el tenedor. Además lo importante es el arroz y en muchos ocasiones se deshecha la carne que lo único que proporciona al grano es el sabor.

El arroz usado en esta paella valenciana es el Arroz Albufera, una mezcla entre el arroz bomba y el arroz senia, aguanta muy bien la cocción y una vez hecho es estable y no se abre o florea. Puedes usar también, el típico arroz valenciano “Senia” (sos, nomen, etc.) o si lo encuentra el “J. Sendra” que es más inestable pero más autentico.

Entre los ingredientes de la auténtica paella valenciana se encuentran también la tavella, que es una judía o habichuela pequeña, y los caracoles. Si los encuentras y están en temporada añádeselos si son de tu agrado.

A mí me gusta ponerle a la paella azafrán, que le da color y sabor. Sin embargo a Ximo no le hace tanta gracia y le pone una punta de colorante alimentario para sacarle un poco de color. Haz lo que te parezca siempre y cuando no te pases, que no parezca un arroz radiactivo. Y si lo pones hazlo sobre los borbotones de la cocción para que se deshaga y mezcle bien por toda la paella.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Mousse de limón

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Mousse de limón. Ya tocaba publicar un postre y  aprovechando que este fin de semana han estado unos amigos en casa, hemos hecho un postre súper fácil y rápido, para no complicarte. Se hace en muy poco tiempo y con muy pocos ingredientes. Si lo decoras con gusto queda un postre de ocasión especial, un original postre para los niños, para sorprender a tus suegros, o quedar como un auténtico maestro cocinillas ante tus amigos, sin apenas ensuciar la cocina.

El postre que preparamos (porque fue un postre a tres, ya que nos repartimos la elaboración entre Valle, Carmen y yo; Mi mujer, Valle, hizo la mousse;  Mi socia, Carmen @bateymonta tuvo el detalle de traernos un bizcocho y el caramelo; y yo lo monté delante de los amigos para que no hubiese dudas de que era casero) constaba de una copa de mousse de limón con bizcocho, caramelo casero y frutas del bosque para decorar.

Las cantidades de la receta están pensadas para unas seis u ocho copas.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de mousse de limón

  • 500 ml. de nata para montar (35% materia grasa)
  • 250 gr. de leche condensada
  • Dos (2) limones

Elaboración de la receta de mousse de limón

  1. Mete la nata en el congelador para ponerla muy, muy fría. Pero no congelada. Si puedes meter el bol donde vas a montar la nata en el congelador, estupendo.
  2. Lava muy bien los limones. Ralla la cáscara de medio limón y resérvala. Exprime los limones.
  3. Pon en el bol donde vas a montar la nata 80 gr. de zumo de limón, la ralladura del medio limón, la leche condensada y la nata.
  4. Bate todos los ingredientes hasta que monte la nata.
  5. Sirve en una copa o vaso chato con bizcocho desmigado y caramelo. Decora con unas frutas del bosque y si quieres un poco de ralladura de limón.

Sírvelo rápido que fresquito es como está bueno.

Curiosidades de la receta de mousse de limón

La nata que uses en esta receta será la clave. Fíjate bien que tenga al menos un 35% de materia grasa. Las que venden para cocinar no te sirven. Y muchas de las que pone para montar no traen más de un 33%.

Lo puedes tener hecho con antelación. Yo meto la mousse un rato antes de servirla en el congelador, para que esté muy fría, que es como nos gusta.

Yo lo he presentado con bizcocho, porque mi socia Carmen tiene mucho arte con los dulces y tuvo el detalle de traérmelo para que lo desmigase en la copa. También le puse caramelo casero que me trajo y le va genial. Si tu no tienes la misma suerte que yo, puedes ponerle unas galletas abizcochadas y caramelo líquido. El chocolate también le viene genial a esta mousse, ya sea líquido o  en pepitas.

Si te gusta como a mí que tenga un punto crujiente puedes añadirle cereales. Yo le puse unos pocos copos de maíz tostados y azucardos, los trituré y se los zampé por encima. Y si le pones un poco de Peta Zetas triunfas como la Coca Cola en lata.

La presentación puede ser en una copa cóctel como la que veis en la foto, un vaso chato (como los de vino) o en un cuenco. Pero lo bonito es pintar la copa con el caramelo o chocolate líquido e ir viendo los ingredientes por capas desde fuera.

Las frutas del bosque con las que decoré la copa las venden en la zona de congelados de cualquier supermercado. Están buenas y le aportan vistosidad al postre. Merece la pena hacerse con una bolsa, y si te sobra puedes hacer un coulis o salsa con ellos y ya tienes otra cosa con la que presentar el postre.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Espaguetis con verduras

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Espaguetis con verduras. He de confesaros algo, no soy políticamente correcto en lo que a las pastas se refiere. Los más puristas pueden tacharme de anárquico o imprudente pero en mi casa la pasta se come como mas nos gusta. La clasificamos por colores; rojo, boloñesa; blanco, carbonara; Verde, pesto, etc. Sin tener porqué ser tal y como marcan los cánones. Mi boloñesa puede llevar mas o menos verduras, bacon y vino fino. La carbonara no siempre la hago con huevo, también nos gusta las pasta con nata y no por ello ponemos el grito en el cielo. Y el pesto… el pesto no nos encanta y le quito los piñones y hago un ajillo.

Con esto me confieso y os presento esta receta de pasta con verduras, que aunque la he llamado “con verduras” lleva bacon, tomates secos y champiñones entre otras cosas. Y os doy pié a que hagáis la pasta como más os gusta o con los ingredientes que tengas en la nevera, y no por ello os crucifiquen por no seguir las pautas italianas. A nosotros nos gusta mezclar ingredientes y probar nuevos sabores porque la pasta da mucho juego.

Las cantidades de la receta están pensadas para dos (2) personas de buen comer.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de espaguetis con verduras

  • 200 gr. de espaguetis
  • Una (1) cebolla morada
  • Un (1) diente de ajo
  • Un (1) calabacín
  • Dos (2) champiñones
  • Un (1) trozo de brócoli
  • 75 gr. de bacon
  • Cinco (5) tomates secos en aceite de oliva
  • 200 ml. de nata (35 % MG)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Orégano
  • Sal
  • Mezcla de Pimientas
  • Queso parmesano

Elaboración de la receta de espaguetis con verduras y bacon

  1. Pela la cebolla y el ajo. Pícalos en trozos muy pequeños. Trocea el calabacín y los champiñones en dados más o menos similares.
  2. Pon una sartén a fuego medio-bajo con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sofríe el ajo. Cuando esté a punto de dorarse añade la cebolla y deja que se poche. Salpimenta y añade orégano al gusto.
  3. Incorpora el calabacín y los champiñones, los salteas. Sube el fuego si vés que empieza a soltar agua.
  4. Ve cortando los tomates secos en tozos grandes y troceando el brócoli. Añade a la sartén con el bacon troceado.
  5. Pon una olla a fuego fuerte, con abundante agua y dos cucharadas de sal . Cuando esté hirviendo mete los espaguetis y remueve de vez en cuando para que no se peguen. Déjalos hervir unos ocho (8′) minutos o hasta que esté al dente.
  6. Incorpora la nata a la sartén y cocínala con las verduras y cocina a fuego lento mientras se termina de hacer la pasta.

Sirve la pasta con una generosa cantidad de queso parmesano y unas vueltas del molinillo de mezcla de pimientas.

Curiosidades de la receta de espaguetis con verduras

Pon un poco de mantequilla al saltear la verdura, además de darle sabor le sacará brillo a las hortalizas.

Puedes añadir un poco de vino blanco o fino al sofrito para darle aún más sabor al plato, así es como lo he visto hacer toda la vida, pero no siempre se lo echo.

El bacon lo puedes hacer aparte, en otra sartén, para quitarle grasa al plato. Quita el excedente de grasa con papel absorbente, desechando la que queda en la sartén una vez se dore bien el bacon.

El queso parmesano me gusta rallarlo encima del plato para que conserve todo su aroma y sabor, aunque puedes comprarlo ya rallado. También me gusta ir guardando trocitos de queso curado y usarlos con este fin. Curados de cabra al romero o emborrados, curados de oveja, etc. Hacen el mismo efecto que el parmesano pero con un toque de nuestra tierra.

Si lo que quieres es tener una receta baja en calorías, no le pongas mantequilla, ni bacon y cuida que el queso que añadas sea desgrasado, así tendrás una receta súper sana y equilibrada, con todo el sabor de las verduras y ligera para mantener el tipo.

Los tomates secos los puedes encontrar ya en aceite de oliva o secos. Si son secos sólo tienes que hidratarlos y conservarlos en aceite de oliva listos para usarlo en cualquier otra receta como la ensalada templada de espinacas, bacon y queso de cabra.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Arroz con rebozuelo y costilla

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Arroz con rebozuelo y costilla. El pasado sábado, con motivo de la visita a Cádiz de nuestro amigo Ximo Carrión (Fentdetutto), se celebró en el Restaurante El Tragaluz -del que ya os hablé en una entrada anterior- una jornada gastronómica que denominaron “Arroces de la Albufera”.

Mas que una jornada, fue una noche temática, centrada en los arroces que Ximo, junto a Paco Guzman, cocinero del citado restaurante, y su estupendo equipo de profesionales, elaboraron para gusto de los comensales que quisieron asistir esa noche al restaurante.

El menú degustación constaba de un frito de araña con emulsión de soja y cítricos, con unas croquetas de corvina y erizo. El segundo entrante fue una ensalada de alga wakame con arenque ahumado y requesón. Y los platos estrella, un arroz marinero de pescado de lonja (dentón en este caso) con salicornia, y un arroz meloso de estofado de perdiz con lechuga de mar y brócoli de la huerta roteña. El postre, muy fresco y original, una copa de flan roto con muesli, chocolate al jengibre y espuma de yogur del Bucarito.

Os cuento esto a modo de introducción de esta receta, porque es lo que me ha llevado a elaborar este arroz, que ya le gustaría llegar a parecerse a los que esa noche se presentaron, pero que nada tiene que envidiarle por los productos de calidad que lleva. Costilla de cerdo de mi carnicero Paco Melero, unos de los últimos rebozuelos silvestres que he encontrado en el mercado y cebolla morada que me traje del pueblo la última vez que estuve por allí.

Las cantidades de esta receta están pensadas para cuatro (4) comensales y necesitarás para elaborarla una sartén grande o paella y una olla exprés o cazuela con tapa.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de arroz con rebozuelo y costilla

  • 400 gr. de arroz bomba
  • 125 gr. de rebozuelos (chantarellus cibarius)
  • 500 gr. de costilla de cerdo troceada
  • Un (1) puerro
  • Una (1) cebolla morada (o normal)
  • Una (1) zanahoria hermosa
  • 200 gr. de brócoli
  • Dos (2) ramitas de romero
  • Dos (2) dientes de ajo. Uno para la costilla y otro para las setas.
  • Cúrcuma o colorante alimentario (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua
  • Sal

Elaboración de la receta de arroz con rebozuelo y costilla

  1. Pon una olla a fuego medio con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando caliente añade las costillas de cerdo y dóralas bien.
  2. Limpia, pela y pica las hortalizas (ajo, puerro, cebolla, brócoli y zanahoria). Incorpóralas a la olla cuando esté dorada la costilla y rehoga bien unos minutos para que se pochen las verduras.
  3. Cubre la costilla y verduras con agua, añade un poco de sal, pimienta y la ramita de romero. Cierra la olla exprés unos veinte (20′) minutos. Pasado ese tiempo abre la olla con cuidado y cuela, reservando el caldo por un lado, que usaremos mas tarde para el arroz, y las costillas con verduras por otro.
  4. Limpia los rebozuelos con un cepillo, quitándole toda la tierra que puedan tener. Pon una sartén a fuego medio, añade un poco de aceite de oliva virgen extra y el diente de ajo picado, antes que se dore añade los rebozuelos y saltea unos minutos.
  5. Incorpora a la sartén la costilla con verduras y la ramita de romero, saltea unos minutos más. Añade un poco de cúrcuma si te gusta que el arroz salga de color amarillo.
  6. Es el momento de añadir el arroz bomba. Lo fries un poco en la sartén y añades tres partes del caldo que tienes reservado por cada parte de arroz, es decir, si pones 400 gr. de arroz, debes de poner un litro y doscientos gramos de caldo (1200 ml.).
  7. Sube el fuego durante cinco minutos y lo bajas hasta llegar a los 18 minutos, que apagarás el fuego y dejarás reposar otros cuatro o cinco minutos.

Curiosidades de la receta de arroz con rebozuelo y costilla

El arroz que he utilizado en esta receta es el arroz Bomba “Sivaris“. Por dos motivos, uno porque fue el que se usó para elaborar las recetas de la Albufera antes mencionadas (El arroz que he usado se cultiva allí en la Albufera), y que me regaló mi amigo Ximo cuando estuve en Valencia. Y la otra, que es un arroz de grano redondo y perlado, que absorbe muy bien el sabor durante la cocción y aguanta muy bien quedando entero y suelto, sin apelmazarse ni abrirse.

Si no encuentras rebozuelos (chantarellas) puedes usar cualquier otro tipo de seta que esté en temporada: Perrechicos, boletus, niscalos o setas de cardo de cultivo.

Las costillas han de ser de buena calidad puesto que le aportará mucho sabor al arroz. Si no te gustan o no tienes costillas puedes usar estofado de cerdo o secreto ibérico.

Si no tienes olla exprés no pasa nada, cocina a fuego lento la costilla con las verduras hasta que estén tiernas. Yo la usé para ahorrar algo de tiempo y para mostraros otra forma de hacer los arroces, consejo de Ximo.

El brócoli lo he puesto a cocer con las verduras pero si no lo cueces y lo pones cuando saltees las setas, te quedará más entero y con una textura exquisita.

Si te ha gustado el plato de gres donde he presentado los fideos chinos, puedes encontrarlo en “Gressierra“, en Chiclana de la Frontera.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

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