Calabacines rellenos

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Calabacines rellenos de setas y jamón ibérico. Hace unos días mis amigos Javi y Vero me regalaron un calabacín enorme, no sabía bien qué hacer con él, hasta que pensé en rellenarlo, porque de cremas ya estaba un poco cansado, y ahora con la calor apetecen platos ligeros y sanos.

Cada vez que vamos a casa de estos amigos, salimos abriendo la puerta con los pies, no hay una vez que salgamos con las manos vacías. Siempre tienen algo con lo que obsequiarnos; Calabacines, tomates, frutas (todo de la huerta de los abuelos) o cualquier cosa para mi Grumete. Y así llevamos más de una década, cada semana nos reunimos a lo que llamamos “la noche oriental“, que empezó siendo una noche a la semana en la que quedábamos para cenar, y llamábamos al chino, pero más tarde degeneró en cualquier tipo de comida rápida, para disfrutar de la compañía sin tener que cocinar. Ahora, con los niños es cada vez mas difícil hacerlo, pero aún así seguimos quedando esporádicamente, y vamos engrosando la mesa, empezamos siendo cuatro, y vamos ya por siete… Os queremos amigos!

Y con esta pequeña historia, doy paso a esta rica receta de calabacines rellenos de setas y jamón ibérico, napados con bechamel y queso gouda del Bucarito, todo un descubrimiento ¡Un quesazo!

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de calabacines rellenos de setas y jamón ibérico

  • Un calabacín grande
  • 200 gr. de setas (yo usé champiñones)
  • 150 gr. de jamón ibérico troceado
  • Una (1) cebolla fresca
  • Un (1) puerro
  • Un (1) diente de ajo
  • Salsa Bechamel (Pincha enlace para ver la receta)
  • Queso gouda (El Bucarito)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Mezcla de pimientas
  • Sal

Elaboración de la receta de calabacines rellenos de setas y jamón ibérico

  1. Pon una olla, a fuego fuerte, con abundante agua y una cucharada de sal. Mientras calienta el agua parte el calabacín. Yo los corté en rodajas, pues el calabacín era muy grande. Puedes hacerlo a lo largo también.
  2. Cuando el agua esté hirviendo añade los trozos de calabacín y cocina durante unos seis (6′) minutos, o hasta que veas que estén tiernos. Retíralos del agua y deja enfriar.
  3. Pica la cebolla, el ajo y los champiñones (o setas) en trocitos muy pequeños. Pon una sartén a fuego medio con un poco de aceite de oliva y pocha el ajo y la cebolla. Salpimenta.
  4. Vacía los trozos de calabacín, con cuidado de no romperlos. Pica la pulpa.
  5. Cuando esté bien pochada la cebolla añade la pulpa de calabacín, los champiñones y el jamón ibérico en trocitos. Saltea unos minutos, retira del fuego y reserva.
  6. Si ya tienes hecha la salsa bechamel estupendo, sino tendrás que hacerla ahora.
  7. Añade un par de cucharadas de salsa bechamel al sofrito y mézclalo todo muy bien.
  8. Enciende el horno a 200º arriba, para gratinar.
  9. Pon los trozos de calabacín en una bandeja para horno y rellénalos con cuidado con la farsa que tienes reservada.
  10. Napa los calabacines por encima, con la bechamel. .Espolvorea con queso gouda recién rallado y añade un poco de mezcla de pimientas recién molida.
  11. Mete la bandeja en el horno unos minutos para gratinar, hasta que esté dorada la parte superior.
Decora con unos brotes y sírvelo caliente.

Curiosidades de la receta de calabacines rellenos con setas y jamón ibérico

El relleno de los calabacines, a excepción del jamón, es exclusivamente verdura, por tanto podríamos decir que es una receta vegetariana. Si la van a comer los niños puedes sustituir el jamón ibérico por jamón cocido. Las gambas o el pescado también son una opción estupenda para el relleno.

Yo usé queso gouda, pero puedes usar cualquier otro queso para gratinar, parmesano, grana padano o las bolsas de queso que venden ya rallado. A mi me gusta usar quesos con un  sabor intenso, con personalidad, el queso azúl mezclado con la farsa también le viene genial.

Estos calabacines rellenos los he maridado con un vino blanco. En esta ocasión he elegido Alba Mosto, un vino blanco natural sin crianza, de la localidad gaditana de Sanlucar de Barrameda. Como curiosidad deciros que el nombre de “Alba” proviene del tipo de tierra, albariza, y por la primera luz de la mañana, al ser el primer vino blanco de esta bodega “Alba Viticultores”. Si quieres saber más sobre este vino, la nota de cata o donde encontrarlo visita a De Figuereo Vinos.

Si te ha gustado el plato de gres donde he presentado el calabacín relleno, puedes encontrarlo en “Gressierra“, en Chiclana de la Frontera.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

 

Papas aliñás

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Papas aliñás con atún rojo del cantábrico (patatas aliñadas). La pasada semana, con ocasión de la visita de mi amiga Marta Mendía a Cádiz, paseando por la playa, hablando un poco de todo y arreglando el mundo, se nos pasó por la mente el porqué no fusionar el norte y el sur en una receta. Enseguida se nos ocurrió que a las típicas papas aliñás de cádiz le vendría genial cualquier conserva del cantábrico. Y este es el resultado, unas papas aliñás de cádiz con un atún rojo en aceite de oliva, del que por cierto, tuvo el detalle de traerme una lata, que debería de guardarla en manteca, puesto que desde hace ya un par de años no envasan al no tener cupo de capturas. Pero como mejor se conserva una lata, es vacía, y eso es lo que hemos hecho, vaciarla en esta receta.

El atún rojo del cantábrico (Thunnus Tynnus) o cimarrón es el mismo atún rojo salvaje que se pesca en las almadrabas gaditanas, sólo que éste, se desvía ligeramente y va a parar a las costas cantábricas para su reproducción, en época estival. Lo pescan con artes tradicionales, al igual que aquí, sin dañar las piezas. Olasagasti lo elabora en fresco y a mano, manteniendo todo el sabor, el intenso color que le da nombre a este atún y la suave textura en boca, que hace que tanto nos guste.

La receta de patatas aliñadas es bien fácil y sana, siguiendo la filosofía Olasagasti, de vida sana,  educación alimentaria y la transmisión de padres a hijos. Es una receta fresca para el verano y con unos ingredientes sencillos pero de máxima calidad, ideal para una dieta sana, que conjugado con algo deporte, nos hacen llevar un estilo de vida saludable, ejemplo de dieta mediterránea. Y si tienes como yo a los niños de vacaciones, porqué no hacer la receta con ellos y transmitirle estos valores a la vez que se divierten cocinando.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de papas aliñás

  • 500 gr. de patatas nuevas
  • Una (1) lata de atún rojo en aceite de oliva (yo usé Olasagasti)
  • Una (1) cebolleta morada fresca (o cebolla fresca)
  • Perejil fresco picado
  • 100 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • Una (1) cucharada de vinagre de jerez
  • Sal

Elaboración de la receta de papas aliñás 

  1. Lava las patatas bajo el grifo. Ayúdate de un cepillo, si hiciese falta, para quitarle toda la tierra.
  2. Pon una olla o cacerola a fuego fuerte, mete las patatas y cúbrelas de agua. Añade una cucharada de sal. Deja cocinar unos veinticinco (25′) minutos.
  3. Mientras cuecen las patatas, pela y corta la cebolleta en trocitos pequeños. Pica el perejil bien finito y reserva.
  4. Pasados los 25 minutos de cocción retira del fuego y deja reposar unos minutos. Escurre y deja enfriar.
  5. Cuando estén templadas las pelas, las cortas en trozos grandes y las vas poniendo en un bol (mejor de cristal que metálico).
  6. Añade al bol el atún rojo escurrido, la cebolleta, el perejil picado y sal al gusto.  Luego incorpora una cucharada de vinagre de jerez y el aceite de oliva virgen extra. Mezcla bien, con cuidado de no romper los trozos de patata y deja reposar a temperatura ambiente.

Acompaña con unos picos ¡Qué aproveche!

Curiosidades de la receta de papas aliñás

La receta original de papas aliñás sólo lleva patatas, cebolleta y perejil (además del aliño) pero a mí siempre me ha gustado acompañarla de atún. A veces también le pongo huevo cocido, aceitunas o ambas.

Usa unas buenas patatas nuevas o de cocer para un resultado óptimo. De un tamaño similar para que se cuezan todas por igual.

Estas patatas como están más buenas es a temperatura ambiente, si la metes en el frío, modificará los sabores de los ingredientes y la textura de la patata. Si las metes en el frigorífico para conservarlas, te aconsejo sacarlas un buen rato antes de consumirlas.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

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Paella Valenciana

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Paella Valenciana. La receta de hoy está repleta de sensaciones, sentimientos, recuerdos y momentos. Es algo que tenía muchas ganas de publicar, pero a la que tenía mucho respeto, aunque he tenido un maestro espectacular, con una paciencia infinita, y un don especial para los arroces. Me ha enseñado todo lo que tenía que saber sobre los distintos tipos de arroces, sobre los “hierros” (paellas), los ingredientes de la paella valenciana, los detalles y la cultura de su tierra. Y aunque él dice que ya estoy preparado, aún me queda mucho por descubrir del mundo de la paella. Tengo las herramientas y los conocimientos, pero me falta mucha práctica. Por ello, esta entrada la hacemos a medias, mi maestro Ximo Carrión (Fentdetutto) y yo.

Como introducción a este maravilloso mundo te puedo decir que el arroz llegó a Valencia mediante los árabes, y gracias a ser una región con clima cálido y en el que existían riberas con abundante agua, permitió que los arrozales se desarrollaron tanto en la ciudad de Valencia como en cercanías. Pero tras la llegada de Jaume I el Conquistador se comenzó a prohibir el cultivo del arroz en la ciudad por la posible causa de la presencia del paludismo. Por ello, se trasladó su mayor producción a zonas como la Albufera de Valencia, donde a día de hoy sigue siendo el máximo referente de la gastronomía Valenciana. Fue en un escrito del taquígrafo Martí donde se puede observar las primeras referencias de como se elabora una paella valenciana. Tal escrito data del siglo XIX.

La auténtica paella valenciana es, aunque no os lo creáis, una autentica desconocida en mi tierra. Aquí a toda sartén o cazuela le llaman paella, y es muy difícil cambiar esa forma de pensar. Deciros que la paella valenciana tradicional, se hace con estos ingredientes y que cualquier otro arroz que se haga en paella, no tiene por qué ser paella, son arroces en paella o arroz con “cosas”. Si sólo uno de vosotros sois capaces de entender este concepto me daré por satisfecho.

La receta está pensada para cuatro (4) comensales y necesitarás una paella. La elección de una buena paella es esencial para que esta receta salga bien. La ideal para cuatro personas sería una paella de unos 40 cm. También es posible que necesites un “rosco” o paellero, a no ser que la hagas a fuego de madera.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes de la receta de Paella valenciana

  • 400 gr. de arroz albufera
  • Medio (½) pollo troceado pequeño
  • Medio (½) conejo troceado pequeño
  • 150 gr. de ferradura (judía verde plana)
  • 1 tomate de pera rallado
  • 75 gr. de garrofón desgranado y remojado
  • Un (1) diente de ajo picado muy pequeño
  • Pimentón dulce (la punta de una cucharita pequeña)
  • 75 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • Azafrán en hebras
  • Unas ramas de romero fresco
  • Sal
  • Agua

Elaboración de la receta de Paella valenciana

  1. Lo primero prepara todos los ingredientes para tenerlos a mano cuando comiences a cocinar la paella. Corta los trozos de pollo y conejo muy pequeñitos. Las judías verdes planas (ferradura) en trozos de un bocado. El garrofón, si es seco, que será lo más normal, debes tenerlo remojado, es decir, que la noche anterior has de ponerlo en agua, al igual que haces con los garbanzos. Reserva el agua del remojo del garofón.
  2. Pon la paella a fuego medio, añade una cucharada pequeña de sal sobre el fondo y sobre esta, el aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente añade el pollo y conejo. Dóralo muy bien por todos los lados, será la clave para el sabor de esta paella.
  3. Incorpora la judía verde y, en una zona donde haya aceite de oliva, añade el ajo. Muy rápidamente, antes que se queme, le echas el pimentón y unas hebras de azafrán, remueves y seguidamente el tomate rallado. Esta operación es muy rápida porque si se quema el ajo o el pimentón dará mal sabor a la paella. El tomate corta la cocción.
  4. Cuando esté todo bien sofrito añade agua por encima de los tornillos o remaches de la paella, o calcula un poco más del doble de agua que de arroz, es decir por cada 100 gr. de arroz, 200 gr. de agua y un poco más, pues evaporará un poco hasta que añadas el arroz. Puedes poner el agua de haber remojado el garrofón. Deja cocer unos minutos, a fuego fuerte, para ablandar las carnes y que los sabores se vayan unificando. Corrige de sal si fuera necesario, añade algunas hebras de azafrán más e incorpora el garrofón.
  5. Es el momento de tirar el arroz, mezclar bien y contar a partir de ese momento unos 16 ó 17 minutos. Desde este momento el arroz ya no se toca. Peina la paella con las ramas de romero y las depositas encima para que suelten aroma.
  6. Cuando falte sólo un par de minutos para apagar el fuego, súbelo a tope para conseguir que se tueste un poco el fondo, y así sacar el preciado “socarrat”.
  7. Deja reposar unos 4 ó 5 minutos antes de servir.
La paella se come templada, caliente puede sentar mal ¡No te olvides del reposo!

Curiosidades de la receta de Paella valenciana

La tradición valenciana era celebrar la paella en lugares al aire libre y como norma general, solo los hombres lo hacían para conmemorar un éxito de negocio. Mientras, las mujeres permanecían en sus casas. Poco a poco la mujer fue introduciéndose en las labores de preparación, si bien, a día de hoy es típico, que aunque el hombre no sepa cocinar otra cosa, sea el encargado de realizar la típica paella de los domingos.

El arroz, como marca la tradición se debe comer en la paella y no servida en platos, además de ser engullida con cuchara de madera y no con el tenedor. Además lo importante es el arroz y en muchos ocasiones se deshecha la carne que lo único que proporciona al grano es el sabor.

El arroz usado en esta paella valenciana es el Arroz Albufera, una mezcla entre el arroz bomba y el arroz senia, aguanta muy bien la cocción y una vez hecho es estable y no se abre o florea. Puedes usar también, el típico arroz valenciano “Senia” (sos, nomen, etc.) o si lo encuentra el “J. Sendra” que es más inestable pero más autentico.

Entre los ingredientes de la auténtica paella valenciana se encuentran también la tavella, que es una judía o habichuela pequeña, y los caracoles. Si los encuentras y están en temporada añádeselos si son de tu agrado.

A mí me gusta ponerle a la paella azafrán, que le da color y sabor. Sin embargo a Ximo no le hace tanta gracia y le pone una punta de colorante alimentario para sacarle un poco de color. Haz lo que te parezca siempre y cuando no te pases, que no parezca un arroz radiactivo. Y si lo pones hazlo sobre los borbotones de la cocción para que se deshaga y mezcle bien por toda la paella.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

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Mousse de limón

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Mousse de limón. Ya tocaba publicar un postre y  aprovechando que este fin de semana han estado unos amigos en casa, hemos hecho un postre súper fácil y rápido, para no complicarte. Se hace en muy poco tiempo y con muy pocos ingredientes. Si lo decoras con gusto queda un postre de ocasión especial, un original postre para los niños, para sorprender a tus suegros, o quedar como un auténtico maestro cocinillas ante tus amigos, sin apenas ensuciar la cocina.

El postre que preparamos (porque fue un postre a tres, ya que nos repartimos la elaboración entre Valle, Carmen y yo; Mi mujer, Valle, hizo la mousse;  Mi socia, Carmen @bateymonta tuvo el detalle de traernos un bizcocho y el caramelo; y yo lo monté delante de los amigos para que no hubiese dudas de que era casero) constaba de una copa de mousse de limón con bizcocho, caramelo casero y frutas del bosque para decorar.

Las cantidades de la receta están pensadas para unas seis u ocho copas.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de mousse de limón

  • 500 ml. de nata para montar (35% materia grasa)
  • 250 gr. de leche condensada
  • Dos (2) limones

Elaboración de la receta de mousse de limón

  1. Mete la nata en el congelador para ponerla muy, muy fría. Pero no congelada. Si puedes meter el bol donde vas a montar la nata en el congelador, estupendo.
  2. Lava muy bien los limones. Ralla la cáscara de medio limón y resérvala. Exprime los limones.
  3. Pon en el bol donde vas a montar la nata 80 gr. de zumo de limón, la ralladura del medio limón, la leche condensada y la nata.
  4. Bate todos los ingredientes hasta que monte la nata.
  5. Sirve en una copa o vaso chato con bizcocho desmigado y caramelo. Decora con unas frutas del bosque y si quieres un poco de ralladura de limón.

Sírvelo rápido que fresquito es como está bueno.

Curiosidades de la receta de mousse de limón

La nata que uses en esta receta será la clave. Fíjate bien que tenga al menos un 35% de materia grasa. Las que venden para cocinar no te sirven. Y muchas de las que pone para montar no traen más de un 33%.

Lo puedes tener hecho con antelación. Yo meto la mousse un rato antes de servirla en el congelador, para que esté muy fría, que es como nos gusta.

Yo lo he presentado con bizcocho, porque mi socia Carmen tiene mucho arte con los dulces y tuvo el detalle de traérmelo para que lo desmigase en la copa. También le puse caramelo casero que me trajo y le va genial. Si tu no tienes la misma suerte que yo, puedes ponerle unas galletas abizcochadas y caramelo líquido. El chocolate también le viene genial a esta mousse, ya sea líquido o  en pepitas.

Si te gusta como a mí que tenga un punto crujiente puedes añadirle cereales. Yo le puse unos pocos copos de maíz tostados y azucardos, los trituré y se los zampé por encima. Y si le pones un poco de Peta Zetas triunfas como la Coca Cola en lata.

La presentación puede ser en una copa cóctel como la que veis en la foto, un vaso chato (como los de vino) o en un cuenco. Pero lo bonito es pintar la copa con el caramelo o chocolate líquido e ir viendo los ingredientes por capas desde fuera.

Las frutas del bosque con las que decoré la copa las venden en la zona de congelados de cualquier supermercado. Están buenas y le aportan vistosidad al postre. Merece la pena hacerse con una bolsa, y si te sobra puedes hacer un coulis o salsa con ellos y ya tienes otra cosa con la que presentar el postre.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

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Espaguetis con verduras

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Espaguetis con verduras. He de confesaros algo, no soy políticamente correcto en lo que a las pastas se refiere. Los más puristas pueden tacharme de anárquico o imprudente pero en mi casa la pasta se come como mas nos gusta. La clasificamos por colores; rojo, boloñesa; blanco, carbonara; Verde, pesto, etc. Sin tener porqué ser tal y como marcan los cánones. Mi boloñesa puede llevar mas o menos verduras, bacon y vino fino. La carbonara no siempre la hago con huevo, también nos gusta las pasta con nata y no por ello ponemos el grito en el cielo. Y el pesto… el pesto no nos encanta y le quito los piñones y hago un ajillo.

Con esto me confieso y os presento esta receta de pasta con verduras, que aunque la he llamado “con verduras” lleva bacon, tomates secos y champiñones entre otras cosas. Y os doy pié a que hagáis la pasta como más os gusta o con los ingredientes que tengas en la nevera, y no por ello os crucifiquen por no seguir las pautas italianas. A nosotros nos gusta mezclar ingredientes y probar nuevos sabores porque la pasta da mucho juego.

Las cantidades de la receta están pensadas para dos (2) personas de buen comer.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de espaguetis con verduras

  • 200 gr. de espaguetis
  • Una (1) cebolla morada
  • Un (1) diente de ajo
  • Un (1) calabacín
  • Dos (2) champiñones
  • Un (1) trozo de brócoli
  • 75 gr. de bacon
  • Cinco (5) tomates secos en aceite de oliva
  • 200 ml. de nata (35 % MG)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Orégano
  • Sal
  • Mezcla de Pimientas
  • Queso parmesano

Elaboración de la receta de espaguetis con verduras y bacon

  1. Pela la cebolla y el ajo. Pícalos en trozos muy pequeños. Trocea el calabacín y los champiñones en dados más o menos similares.
  2. Pon una sartén a fuego medio-bajo con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sofríe el ajo. Cuando esté a punto de dorarse añade la cebolla y deja que se poche. Salpimenta y añade orégano al gusto.
  3. Incorpora el calabacín y los champiñones, los salteas. Sube el fuego si vés que empieza a soltar agua.
  4. Ve cortando los tomates secos en tozos grandes y troceando el brócoli. Añade a la sartén con el bacon troceado.
  5. Pon una olla a fuego fuerte, con abundante agua y dos cucharadas de sal . Cuando esté hirviendo mete los espaguetis y remueve de vez en cuando para que no se peguen. Déjalos hervir unos ocho (8′) minutos o hasta que esté al dente.
  6. Incorpora la nata a la sartén y cocínala con las verduras y cocina a fuego lento mientras se termina de hacer la pasta.

Sirve la pasta con una generosa cantidad de queso parmesano y unas vueltas del molinillo de mezcla de pimientas.

Curiosidades de la receta de espaguetis con verduras

Pon un poco de mantequilla al saltear la verdura, además de darle sabor le sacará brillo a las hortalizas.

Puedes añadir un poco de vino blanco o fino al sofrito para darle aún más sabor al plato, así es como lo he visto hacer toda la vida, pero no siempre se lo echo.

El bacon lo puedes hacer aparte, en otra sartén, para quitarle grasa al plato. Quita el excedente de grasa con papel absorbente, desechando la que queda en la sartén una vez se dore bien el bacon.

El queso parmesano me gusta rallarlo encima del plato para que conserve todo su aroma y sabor, aunque puedes comprarlo ya rallado. También me gusta ir guardando trocitos de queso curado y usarlos con este fin. Curados de cabra al romero o emborrados, curados de oveja, etc. Hacen el mismo efecto que el parmesano pero con un toque de nuestra tierra.

Si lo que quieres es tener una receta baja en calorías, no le pongas mantequilla, ni bacon y cuida que el queso que añadas sea desgrasado, así tendrás una receta súper sana y equilibrada, con todo el sabor de las verduras y ligera para mantener el tipo.

Los tomates secos los puedes encontrar ya en aceite de oliva o secos. Si son secos sólo tienes que hidratarlos y conservarlos en aceite de oliva listos para usarlo en cualquier otra receta como la ensalada templada de espinacas, bacon y queso de cabra.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

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Arroz con rebozuelo y costilla

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Arroz con rebozuelo y costilla. El pasado sábado, con motivo de la visita a Cádiz de nuestro amigo Ximo Carrión (Fentdetutto), se celebró en el Restaurante El Tragaluz -del que ya os hablé en una entrada anterior- una jornada gastronómica que denominaron “Arroces de la Albufera”.

Mas que una jornada, fue una noche temática, centrada en los arroces que Ximo, junto a Paco Guzman, cocinero del citado restaurante, y su estupendo equipo de profesionales, elaboraron para gusto de los comensales que quisieron asistir esa noche al restaurante.

El menú degustación constaba de un frito de araña con emulsión de soja y cítricos, con unas croquetas de corvina y erizo. El segundo entrante fue una ensalada de alga wakame con arenque ahumado y requesón. Y los platos estrella, un arroz marinero de pescado de lonja (dentón en este caso) con salicornia, y un arroz meloso de estofado de perdiz con lechuga de mar y brócoli de la huerta roteña. El postre, muy fresco y original, una copa de flan roto con muesli, chocolate al jengibre y espuma de yogur del Bucarito.

Os cuento esto a modo de introducción de esta receta, porque es lo que me ha llevado a elaborar este arroz, que ya le gustaría llegar a parecerse a los que esa noche se presentaron, pero que nada tiene que envidiarle por los productos de calidad que lleva. Costilla de cerdo de mi carnicero Paco Melero, unos de los últimos rebozuelos silvestres que he encontrado en el mercado y cebolla morada que me traje del pueblo la última vez que estuve por allí.

Las cantidades de esta receta están pensadas para cuatro (4) comensales y necesitarás para elaborarla una sartén grande o paella y una olla exprés o cazuela con tapa.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de arroz con rebozuelo y costilla

  • 400 gr. de arroz bomba
  • 125 gr. de rebozuelos (chantarellus cibarius)
  • 500 gr. de costilla de cerdo troceada
  • Un (1) puerro
  • Una (1) cebolla morada (o normal)
  • Una (1) zanahoria hermosa
  • 200 gr. de brócoli
  • Dos (2) ramitas de romero
  • Dos (2) dientes de ajo. Uno para la costilla y otro para las setas.
  • Cúrcuma o colorante alimentario (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua
  • Sal

Elaboración de la receta de arroz con rebozuelo y costilla

  1. Pon una olla a fuego medio con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando caliente añade las costillas de cerdo y dóralas bien.
  2. Limpia, pela y pica las hortalizas (ajo, puerro, cebolla, brócoli y zanahoria). Incorpóralas a la olla cuando esté dorada la costilla y rehoga bien unos minutos para que se pochen las verduras.
  3. Cubre la costilla y verduras con agua, añade un poco de sal, pimienta y la ramita de romero. Cierra la olla exprés unos veinte (20′) minutos. Pasado ese tiempo abre la olla con cuidado y cuela, reservando el caldo por un lado, que usaremos mas tarde para el arroz, y las costillas con verduras por otro.
  4. Limpia los rebozuelos con un cepillo, quitándole toda la tierra que puedan tener. Pon una sartén a fuego medio, añade un poco de aceite de oliva virgen extra y el diente de ajo picado, antes que se dore añade los rebozuelos y saltea unos minutos.
  5. Incorpora a la sartén la costilla con verduras y la ramita de romero, saltea unos minutos más. Añade un poco de cúrcuma si te gusta que el arroz salga de color amarillo.
  6. Es el momento de añadir el arroz bomba. Lo fries un poco en la sartén y añades tres partes del caldo que tienes reservado por cada parte de arroz, es decir, si pones 400 gr. de arroz, debes de poner un litro y doscientos gramos de caldo (1200 ml.).
  7. Sube el fuego durante cinco minutos y lo bajas hasta llegar a los 18 minutos, que apagarás el fuego y dejarás reposar otros cuatro o cinco minutos.

Curiosidades de la receta de arroz con rebozuelo y costilla

El arroz que he utilizado en esta receta es el arroz Bomba “Sivaris“. Por dos motivos, uno porque fue el que se usó para elaborar las recetas de la Albufera antes mencionadas (El arroz que he usado se cultiva allí en la Albufera), y que me regaló mi amigo Ximo cuando estuve en Valencia. Y la otra, que es un arroz de grano redondo y perlado, que absorbe muy bien el sabor durante la cocción y aguanta muy bien quedando entero y suelto, sin apelmazarse ni abrirse.

Si no encuentras rebozuelos (chantarellas) puedes usar cualquier otro tipo de seta que esté en temporada: Perrechicos, boletus, niscalos o setas de cardo de cultivo.

Las costillas han de ser de buena calidad puesto que le aportará mucho sabor al arroz. Si no te gustan o no tienes costillas puedes usar estofado de cerdo o secreto ibérico.

Si no tienes olla exprés no pasa nada, cocina a fuego lento la costilla con las verduras hasta que estén tiernas. Yo la usé para ahorrar algo de tiempo y para mostraros otra forma de hacer los arroces, consejo de Ximo.

El brócoli lo he puesto a cocer con las verduras pero si no lo cueces y lo pones cuando saltees las setas, te quedará más entero y con una textura exquisita.

Si te ha gustado el plato de gres donde he presentado los fideos chinos, puedes encontrarlo en “Gressierra“, en Chiclana de la Frontera.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

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Ensalada de atún rojo picante

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Ensalada de atún rojo picante. Lo sé, estoy un poquito pesado con el atún rojo, pero es que estamos en plena campaña y todavía me queda que poner alguna que otra receta. La temporada del atún rojo salvaje de almadraba es muy corta, hay que aprovecharla y degustar este preciado manjar que tenemos la suerte de tener en esta provincia de Cádiz.

Esta receta es una versión de “Cocina Emocional, las recetas de la Breña“, un libro en el que se muestra la cocina de Ciprián Iordán, Jefe de cocina en el restaurante del Hotel La Breña (Los Caños de Meca). Está editado por Cadena Cope y la Fundación Cajasol para la divulgación de la cocina de este restaurante,  con unas recetas para descubrir los sentidos y poner en valor  los productos de la zona, como el atún de almadraba, la vaca retinta o la huerta de Conil. Y con esto vamos a lo que nos trae aquí.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de ensalada de atún rojo picante

  • 150 gr. atún rojo salvaje de almadraba
  • Un (1) mango
  • Una (1) manzana
  • Una (1) cebolleta
  • Una (1) zanahoria
  • Un (1) paquete de brotes de ensalada
  • Tres (3) cucharadas de salsa de soja japonesa (baja en sal)
  • Media (½) cucharada pequeña de polvo de wasabi
  • Sichimi togarachi
Para la salsa
  • Tres (3) cucharadas de mahonesa
  • Una (1) cucharada de salsa de soja japonesa (baja en sal)
  • Polvo de algas

Elaboración de la receta de ensalada de atún rojo picante

  1. Comienza cortando el atún rojo en tiras, lo pones en un bol y lo maceras con las tres cucharadas de salsa de soja, el polvo de wasabi y un poco de sichimi togarachi. Mezcla todo bien y deja macerando en el frío.
  2. Pela el mango, la manzana, la zanahoria y la cebolleta. Corta todas las frutas en tiras de un tamaño similar y la cebolleta en juliana, o trocitos medianos.
  3. Escurre el atún y lo presentas en medio de un plato. Dispón la ensalada, las frutas y la cebolleta alrededor del atún rojo picante.
  4. Mezcla hasta emulsionar en un bol, la mahonesa, la soja y el polvo de algas. Acompaña la ensalada con esta salsa.

Decora con unas semillas de sésamo, mezcla todos los ingredientes y disfruta de esta fresca ensalada.

Curiosidades de la receta de ensalada de atún rojo picante

Si no encuentras atún rojo salvaje de almadraba, utiliza atún o bonito. También puedes comprarlo on-line durante todo el año en la página web de Gadira.

Si no tienes wasabi en polvo, puedes usar uno que venga en envases tipo crema, que suele ser mas fácil de encontrar.

Sustituye el sichimi togarachi por pimienta negra, chiles y/o guindillas, sin ser lo mismo harán las veces y te darán el toque picante.

El polvo de algas le aporta un aroma marino a la receta, lo venden como especias de algas o polvo de algas. Si no lo encuentras puedes triturar muy bien las algas que encuentres o simplemente no ponerlo.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Salmorejo de fresas y remolacha con queso azul

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Salmorejo de fresas y remolacha con queso azul. El salmorejo cordobés en casa es un plato imprescindible, no dejamos de hacerlo en todo el año porque nos encanta. Además, aunque te parezca extraño, es una de las recetas con más éxito del blog. Todo el que la hace, me lo comenta y llegan a la misma conclusión: Siempre sale igual, con una textura muy fina, un color intenso y un sabor extraordinario. En esta ocasión os traigo una variante muy fresquita, con un toque dulzón pero que al combinarlo con el queso azul lo compensa y te deja un sabor en la boca impresionante.

Creo que, en alguna de las recetas anteriores, os he contado que soy corredor habitual y amante de las Ultra Trails (carreras de ultra fondo por montaña), pues bien, este salmorejo es estupendo tanto para los días de calor que nos esperan, cómo para recuperar después de una buena carrera. Está repleto de vitamina y lo hago con un aceite de oliva ecológico Gil-Luna, de primera calidad, con aceitunas Hojiblanca, Picual y Zorzaleña, de una pequeña almazara en El Burgo (Málaga), que es propiedad de mi amiga y compañera de carreras Mariló Luna.

La receta está pensada para cuatro (4) personas y sigue la misma linea que la receta de Salmorejo Cordobés, con la variación en los ingredientes.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de Salmorejo de fresas y remolacha

  • 300 gr. de fresas
  • 200 gr. de remolacha cocida (dos piezas pequeñas)
  • 500 gr. de tomates maduros
  • Un (1) diente de ajo pequeño
  • 80 gr. de aceite de oliva virgen extra ecológico Gil-Luna
  • 100 gr. de pan asentado (duro)
  • Una (1) cucharada pequeña de vinagre de jerez
  • Una (1) cucharada de sal

Para la crema de queso azul

  • 100 ml. de nata
  • 40 gr. de queso azul (El Bucarito)
  • Media cucharada pequeña de mantequilla
  • Pimienta negra molida
  • Sal

Elaboración de la receta de Salmorejo de fresas y remolacha

  1. Lava los tomates y las fresas. Córtalos en trozos grandes junto con la remolacha cocida. Yo no le quito la piel a los tomates que pierde color y vitaminas.
  2. Tritura en la batidora o robot de cocina los tomates, las fresas, la remolacha y el diente de ajo. Añade el pan troceado, la sal y el vinagre. Vuelve a poner en marcha la batidora para triturarlo todo muy bien. Tiene que quedar muy fino, sin grumos.
  3. Con la batidora en funcionamiento, ve añadiendo muy poco a poco el aceite de oliva virgen extra. Estará listo cuando veas que haya emulsionado bien y tenga una textura homogénea. Guárdalo tapado en el frigorífico para que esté bien frío al servirlo.
  4. Ahora prepara la crema de queso. Corta o desmenuza el queso azul. Pon un cazo a fuego medio-bajo con la nata, el queso azul, la mantequilla, un poco de sal y pimienta. Ve removiendo de deshaciendo el queso. Yo lo paso por un colador para que la textura sea muy fina. Deja enfriar a temperatura ambiente.
  5. Sirve el salmorejo fresquito, en un cuenco o plato hondo, con unos hilos de crema de queso azul.

¡Acompaña este salmorejo con trozos de fresas y remolacha!

Curiosidades de la receta de Salmorejo de fresas y remolacha

Si ya se terminó la temporada de fresas y quieres hacer este salmorejo puedes emplear fresas o frambuesas congeladas, que las venden en los supermercados. Una buena idea es cambiar las fresas por sandía o cerezas.

Si no tienes robot de cocina y tu batidora no tiene la suficiente fuerza, pica bien todos los ingredientes y ve añadiéndolos uno a uno, es decir: Primero los tomates, los trituras. Después la fresas, las trituras. Y así con el resto de ingredientes.

Para hacer la crema de queso azul puedes poner los ingredientes en un bol y calentarlo 30 segundos en el microondas. Mezcla y vuelve a ponerlo otros 30 segundos. Remueve bien y tendrás hecha la crema en un minuto.

He usado un queso azul de mi tierra, un queso azul gaditano, de la Quesería El Bucarito. Está elaborado con leche cruda de cabra y ostenta el mayor tamaño de este tipo de quesos en España, unos 15 kg.  El queso azul del Bucarito tiene un olor agradable a nata y una textura en boca pastosa, sin llegar a ser empalagosa. El regusto es equilibrado, sin amgargar, deja buen sabor de boca continuo.

A este salmorejo de fresas y remolacha le va muy bien la cebolla frita o la berenjena rebozada, le pone un punto crujiente. También lo puedes acompañar por trocitos de queso azul para aportarle textura al comerlo. A mi me gusta masticar el salmorejo no beberlo ;)

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Fideos chinos con ternera de la Janda

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Fideos chinos con ternera de la Janda. Esta semana traigo una receta de estilo oriental, muy sencilla y que se hace en muy poco tiempo. La hago con fideos de arroz o noodles que son fáciles de encontrar y sencillos de cocinar. Además al no contener gluten esta receta es apta para celíacos, siempre y cuando no utilices la salsa Teriyaki y la sustituyas por una salsa de soja sin gulten (la suelen etiquetar como Tamari).

La Ternera de la Janda es una marca de calidad promovida por los criadores y comercializadores de dicha marca. Su objetivo es poner en valor la ternera 100% natural del campo de Vejer, como marca de garantía. Los productores y los carniceros de la zona disponen de un certificado de pertenencia, que lo tendrán expuesto, y les acredita su pertenencia a la asociación.

Esta receta está pensada para dos personas por eso he usado sólo, dos filetes de tapilla, de ternera natural 100 % del campo de Vejer, comprados en mi carnicero de confianza Paco Melero, que como siempre os digo, me aconseja la pieza más adecuada para según qué receta.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de Fideos chinos con ternera de la Janda

  • 200 gr. de fideos de arroz
  • 250 gr. de filetes ternera de la Janda cortados finos (2 filetes)
  • Una (1) cebolla fresca
  • Un (1) pimiento rojo
  • Cuatro (4) setas (champiñones, Shiitake, enoki, …)
  • Dos (2) zanahorias
  • Un (1) diente de ajo
  • Un (1) trozo de Jengibre fresco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Salsa Teriyaki
  • Sichimi Togarashi o pimienta (opcional)

Elaboración de la receta de Fideos chinos con ternera de la Janda

  1. Como siempre comienza lavando bien las verduras. Pela la cebolla y córtala en juliana (en tiras). El pimiento también lo cortas en tiras o trocitos medianos. Pela la zanahoria y la cortas igual que el pimiento. Y las setas limpias, las laminas. Al corte y tamaño de las verduras en la cocina oriental se le da mucha importancia, por la estética y la cocción.
  2. Corta los filetes de ternera en tiras, más o menos del mismo tamaño que las verduras o un poco más largos. Los pones en un bol y le añades la Salsa Teriyaki. Déjalos marinando.
  3. Pela el diente de ajo y rállalo con un rallador. Ralla también un poco de jengibre.
  4. Pon un wok o sartén con bastante fondo a fuego medio-fuerte. Añade dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y cuando caliente incorpora la cebolla y el ajo rallado. Al cabo de un par de minutos añade el pimiento y la zanahoria, los salteas otro par de minutos e incorporas las setas. Incorpora el jengibre rallado y sichimi togarachi o la pimienta molida, si te apetece picante.
  5. Mientras salteas la verdura, pon una olla al fuego fuerte con abundante agua y un puñado de sal. Cuando esté hirviendo metes los fideos y retiras la olla del fuego. Deja reposar cuatro (4) minutos. Escurre los fideos y los lavas bajo el grifo con agua fría.
  6. Escurre la carne del marinado y reserva la salsa. Añades a la carne a la sartén y la saltéas un par de minutos e incorpora la salsa teriyaki reservada. Es el momento de añadir los fideos, remover bien y saltear hasta que estén integrados todos los ingredientes y sabores.
¡Sirve inmediatamente y disfruta de este plato oriental!

Curiosidades de la receta de Fideos chinos con ternera

La ternera la he maridado con salsa Teriyaki que es una salsa de origen japonés. Se elabora mezclando, básicamente, salsa de soja, sake, mirin, vinagre de arroz y azúcar, y cociéndolo posteriormente. Esta salsa se suele usar para marinar tanto carnes (sobre todo pollo), como pescados grasos (atún, caballa…). A mi me encanta usarla para salteados de gambas con verduras o marinar pollo para posteriormente empanarlos con panko, cómo en la receta de Nuggets de Pollo con Guacamole.

La salsa teriyaki puedes hacerla con los ingredientes que te he mencionado o comprarla hecha en tu supermercado habitual o en tiendas orientales. Si no la encuentras puedes marinar los filetes en salsa de soja, que no es lo mismo pero te sirve para salir al paso.

Para  cocer los fideos puedes usar caldo de pollo y así darle más sabor al plato. También puedes echarle una pastilla de caldo al agua de cocción. Reserva siempre un poco de caldo para añadir a la sartén, para que los fideos no se te queden apelmazados.

A mí me gusta el toque picante que le da el Sichimi Togarachi, que es una mezcla de especias picantes japonesa. Si no la encuentras puedes ponerle pimienta o chile en polvo. O si no te gusta el picante, con no ponerla es suficiente.

En esta receta he usado champiñones, pero podría haber usado setas shiitake, mas utilizadas en recetas orientales. Tu puedes usar la seta que encuentres o te guste.

Si no encuentras fideos de arroz, puedes usar cualquier otro tipo de fideo chino, ramen, yasisoba o tallarines, como en la receta de Tallarines fritos con marisco y verdura.

Si te ha gustado el plato de gres donde he presentado los fideos chinos, puedes encontrarlo en “Gressierra“, en Chiclana de la Frontera.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

 

Tarta Comadre

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Tarta Comadre. Como sabéis suelo publicar pocos dulces y postres, pero esta receta es muy sencilla, y fresquita. Un final estupendo para una comida ligera. Aunque estemos en la operación bikini no hay que quitarse todos los dulces de un plumazo, vaya que nos dé un bajón de azúcar, y eso no queremos ¿verdad?

Mi cuñada Silvia es la culpable de que yo conociese este postre. Ella lo suele hacer desde hace mucho tiempo y aprendió a elaborarlo en el Hotel Restaurante Ciudad del Sol, de Écija (Sevilla), al que todo el mundo conoce con el nombre de “Pirula“, de donde creemos que es la receta original.

La receta, mejorada por ella bajo mi punto de vista, se trata de un postre más que de una tarta, con la textura de mousse. Yo le he puesto algo de mi cosecha, presentándola en forma de tarta en vez de en moldes o cuencos y añadiéndole una capa de ganaché de chocolate -que me ha enseñado a hacer mi socia Carmen- y que le aporta la parte crujiente.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de tarta comadre

  • Un (1) litro de nata para montar (35% materia grasa)
  • Una (1) lata pequeña de leche condensada (370 gr.)
  • Nueve (9) hojas de gelatina neutra
  • Un (1) paquete de galletas maría (200 gr.)
  • 100 gr. de mantequilla (cuatro cucharadas)
  • Canela en polvo

Para el ganaché de chocolate

  • 128 gr. de chocolate negro (minimo 50% cacao)
  • 100 gr. de nata para montar (35% materia grasa)

Elaboración de la receta de tarta comadre

  1. Comienza metiendo el brick de nata en el congelador, para que se enfríe bastante. Con 30 minutos será suficiente, no dejes que se congele.
  2. Tritura las galletas hasta dejarlas hechas polvo, ayúdate de un robot de cocina, Thermomix o similar. Si no tienes, mira en curiosidades, que te digo como triturarlas fácilmente.  Reserva unas pocas cucharadas de este polvo de galletas para decorar.
  3. Derrite la mantequilla y mezclala en un bol con las galletas. No tienen que formar una pasta, quedarán con una textura suelta. Cuando enfríe se endurecerá.
  4. Forra el fondo de una fuente con las galletas, apretando bien para que se compacte. Yo usé un molde desmontable para que quedase con forma de tarta.
  5. Prepara la ganaché de chocolate, para ello trocea los 100 gr. de chocolate negro. Pon a hervir la nata y en cuanto rompa a hervir la retiras y viertes sobre el chocolate. Mezcla bien con unas varillas manuales hasta que forme una pasta homogénea y deja enfriar a temperatura ambiente antes de meter en la nevera para obtener la textura deseada. Vigilar de vez en cuando la consistencia.
  6. Pon las hojas de gelatina en agua fría para hidratarlas. Mientras tanto calienta la leche condensada. Silvia me dice que la caliente hasta que tenga una temperatura tal que te temes las yemas de los dedos. Yo lo hago en el microondas a baja temperatura y la voy poniendo poco tiempo, removiendo y comprobando la temperatura.
  7. Escurre muy bien las hojas de gelatina. Ayúdate de papel de cocina para eliminar todo el agua que puedas. Incorpora las hojas a la leche condensada y mezcla muy bien para que se deshaga.
  8. Es el momento de montar la nata. Sácala del congelador, si no lo habías hecho con anterioridad, y móntala con ayuda de una batidora o robot de cocina.
  9. Cuando tengas montada la nata, añade poco a poco, sin dejar de batir la mezcla de leche condensada y gelatina.
  10. Cubre el fondo de la fuente donde pusiste las galletas con una fina capa del ganaché de chocolate y sobre este la nata montada. Tapa la tarta con papel film transparente y métela en el frigorífico durante unas horas. Yo la suelo dejar hasta el siguiente día para que enfríe, cuaje bien y tenga consistencia.
  11. Mezcla el polvo de galletas que tenias reservado con un par de cucharadas de canela. Espolvorea con un colador sobre la tarta una vez la saques del frigorífico para consumirla.

¡Que la disfruteís!

Curiosidades la receta de tarta comadre

Si no tienes robot de cocina para triturar las galletas, mételas en una bolsa de plástico (yo uso las típicas para congelar, que tienen cierre hermético, así si sobra se puede conservar algún tiempo) y sobre la encimera de la cocina, golpéalas con la mano del mortero hasta que tengan el tamaño que quieras. A mi me gustan que sean los trozos tan pequeños como el polvo, que puedan pasar por un colador.

Para hacer la ganaché de chocolate puedes usar cualquier tableta de chocolate para postres y triturarlo o, comprar pepitas de chocolate. Así te será mas fácil, no las tienes que trocear y derriten todas por igual. No pongas demasiado ganaché, sólo una fina capa.

Para montar la nata es recomendable tener muy fríos todos los utensilios, desde el vaso de la batidora hasta las varillas de montar. Puedes meterlos en el congelador un rato antes de montarla. Si no tienes robot de cocina o varillas eléctricas para montar la nata, no te eches las manos a la cabeza. Puedes montarla con unas varillas de mano y armándote de paciencia. Ayúdate para estabilizar la nata montada de un poco de azúcar glas.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

 

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