Garbanzos con bacalao y tagarninas

Garbanzos con bacalao y tagarninas. Ya pasó la cuaresma y la semana santa pero no por ello hay que dejar de comer estos platos de cuchara tan sanos y nutritivos, ideales para una dieta sana y equilibrada, porque contiene muy poca grasa. Un potaje de garbanzos a la semana es todo un acierto en tu dieta, no importa si hace frío o calor, este guiso de garbanzos sienta de maravilla en cualquier época del año.

Esta es una versión del típico Potaje de Vigilia o Potaje de bacalao, garbanzos y espinacas, pero yo le he puesto tagarninas, de las que recoge mi suegro en el campo y que con tanto esmero limpia mi suegra. La receta tiene algo especial, como todas. Yo nunca había hecho este potaje y hablándolo con mi compañero Juan Camacho, comenzamos a buscar cómo lo hacían unos y otros. Él me comentaba que su madre lo hacía, pero que no sabía cómo. Yo le pregunté a mi Tía Rafi, para saber cómo se hacía en mi familia este guiso tradicional. Al final, entre lo que  leí, lo que me dijeron y las tagarninas que me regalaron ha salido este potaje tan contundente.

Ahora en primavera es temporada de tagarninas, como ya te comenté en la receta de Tagarninas Esparragás, se utilizan, como norma general, para guisos, berzas, potajes revueltos o tortillas. Es una planta herbácea o verdura silvestre y la suelen recoger los hombres del campo, aunque ya las hay de cultivo en los mercados, peladas y hasta cortadas. Te aseguro que te ahorrarás un trabajo y algún que otro pinchazo, pero la silvestre da mejor sabor. En algunos sitios se les llama cardillos, cardo de olla o cardellet, entre otros nombres.

Para esta receta deberás desalar el bacalao previamente, si no sabes cómo hacerlo, abajo en curiosidades te lo explico.

La receta está pensada para cuatro (4) personas.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de garbanzos con bacalao y tagarninas

  • 300 gr. de garbanzos secos
  • 300 gr. de bacalao desalado
  • 300 gr. de tagarninas frescas
  • Dos (2) cebollas
  • Dos (2) tomates maduros
  • Un (1) puerro
  • Una (1) zanahoria
  • Una (1) cabeza de ajos
  • Una (1) cucharada pequeña de pimentón dulce
  • Media (½) cucharada pequeña de comino molido
  • Dos (2) clavo de olor
  • Una (1) hoja de laurel
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Elaboración de la receta de garbanzos con bacalao y tagarninas

  1. Deberás empezar la receta la noche anterior a la elaboración del potaje, poniendo los garbanzos en remojo con agua (Si no tienes el bacalao desalado puedes meterlo con los garbanzos y no tendrás que añadirles sal o bicarbonato). Deja los garbanzos en el agua al menos doce (12) horas. El bacalao, si es un lomo deberá estar de 24 a 48 horas. En curiosidades te doy más detalles sobre el desalado.
  2. Lava y pela las cebollas, la zanahoria y el puerro. Pela también la cabeza de ajos, pero sólo las capas exteriores, no los dientes. Retira un par de dientes de ajo y Pélalos. Reserva todas las verduras.
  3. Pon una olla al fuego con un (1) litro de agua, añade los garbanzos limpios y escurridos, el puerro cortado por la mitad, la cabeza de ajos, una cebolla con los dos clavos de olor clavados sobre ella y la hoja de laurel. Cocina a fuego medio hasta que estén tiernos los garbanzos o cierra la olla exprés unos veinte (20′) minutos. Pasado el tiempo de cocción escurre los garbanzos reservando el agua de cocción y retira las verduras.
  4. Mientras se hacen los garbanzos, ve preparando el sofrito, para ello pica la cebolla y los dos dientes de ajo en trocitos muy pequeños. Pon una sartén a fuego medio-bajo con dos o tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, cuando esté caliente añade el ajo picado y antes de que empiece a dorarse incorpora la cebolla picada.
  5. Ralla los tomates y los añades a la sartén junto a la cucharada de pimentón dulce y la punta de una cuchara pequeña de comino molido cuando la cebolla esté bien sofrita. Deja cocinar, sin dejar de vigilar para que no se queme, unos diez (10′) minutos.
  6. Prepara las tagarninas. Lávalas muy bien las tagarninas para quitarle los restos de tierra que puedan tener y las cortas en trocitos. Se las incorporas al sofrito y las dejas rehogar hasta que estén tiernas. Si fuera necesario, que es lo normal, añade un poco de agua de la cocción de los garbanzos. Si son silvestres es posible que sean algo más duras, por tanto necesitarán algo más de cocción. Te recomiendo que le des un escaldado o cocerla un poco con los garbanzos antes de añadirla al guiso, porque así no te dejará el potaje seco.
  7. Desmenuza o corta en trozos pequeños el bacalao si no lo has hecho previamente o si no lo compraste ya desmigado. Ten cuidado que puede tener espinas y encontrarte alguna en el guiso puede ser desagradable cuanto menos. Resérvalo.
  8. Añade los garbanzos al potaje y remueve con cuidado para no deshacerlos. Añade agua de la cocción de los garbanzos si hiciese falta, ten en cuenta que este potaje de garbanzos lleva poco caldo.
  9. Es el momento de incorporar el bacalao y mover suavemente para mezclarlo bien. Prueba de sal, espera unos minutos para que se cocine y déjalo reposar antes de servir.

Cómetelo recién hecho o al día siguiente que ya esta reposado.

Curiosidades de la receta de garbanzos con bacalao y tagarninas

El bacalao lo he comprado en un lomo y lo he desalado. Puedes hacerlo así o comprarlo ya desalado así evitarte este paso. También puedes elegir entre comprarlo en un lomo y desmigarlo como te comento en la receta o comprarlo ya desmigado. Si optaste por la primera opción, deberás meter en agua el lomo durante 24 o 48 horas, dependiendo del grosor del lomo o si está desmigado que necesita menos de 24 horas. El agua deberás ir cambiándola cada 6 u 8 horas. A cada uno nos gusta un punto de sal, yo suelo pegarle un pellizco al lomo y probarlo, así me hago una idea de en qué punto se encuentra, es preferible que esté soso a que te quede salado y estropee el potaje.

Si aún no te ha quedado muy claro cómo desalar bacalao, puedes visitar este enlace de mi amigo Javi Recetas: Cómo desalar Bacalao paso a paso.

Si no encuentras tagarninas puedes ponerle espárragos trigueros, espinacas, acelgas o simplemente no ponerle verdura. Lo que si te aconsejo es que la verdura sea fresca.

Los garbanzos puedes comprarlos envasados y evitarte el tenerlos que poner la noche anterior, si es así te recomiendo que los laves muy bien para quitarles todo el conservante que puedan llevar. Yo soy más de comprarlos secos y cocerlos porque los conservados me resultan muy salados y el sabor a conserva no se logra disimular del todo.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Torrijas

Torrijas paso a paso. Las Torrijas son un dulce tradicional, hay recetas desde el S. XV, su origen era humilde para aprovechar el pan duro  y se elaborada en la cuaresma para saciar el hambre producido por no consumir carne. Hoy en día cuando la cuaresma y la Semana Santa cobran vida, no hay lugar donde no se hagan, cada uno con su toque particular.  Esta receta consiste básicamente en una rebanada de pan frito empapado en leche. Yo voy hacerlas parecidas a como las hace mi amigo Javi Recetas o como se suelen hacen por aquí por Cádiz,  pero con un innovador toque  ¿os cuento?

Normalmente las torrijas suelen ir enmeladas, es decir, bañadas con miel, pero han tenido el detalle de enviarme un producto nuevo para probarlo y me ha sorprendido: “Sirope de Ágave” de Sunny Via, un producto natural con la textura de la miel, que combinado con las Torrijas hacen de esta una receta mas sana si cabe. El Sunny Via es un sustitutivo natural del azúcar, natural y sin aditivos, sorprende por su sabor neutro y el bajo índice glucémico, indicado para personas diabéticas. Seguro que te sorprende como a mi.

¡Ponte el capirote, que diga, el delantal!

Ingredientes para la receta de torrijas

  • 350 gr. de pan para torrijas (para 10-12 torrijas)
  • Un (1) vaso de vino moscatel de Chiclana (125 ml.)
  • Medio (1/2) litro de leche
  • Dos (2) huevos
  • Aceite de oliva virgen extra Gil-Luna (para freír las torrijas)
  • Cinco (5) cucharadas de azúcar (opcional)
  • Una (1) cucharada de canela en polvo (opcional)
  • Cuatro (4) cucharadas de Sunny Via Sirope de Ágave (o Miel)
  •  Cuatro (4) cucharadas de agua

Elaboración de la receta de torrijas paso a paso

  1. Corta el pan en rebanadas, yo utilicé uno especial para torrijas que ya viene cortado, con el grosor adecuado.
  2. Vierte la leche en una fuente e incorpora el vino. Ve mojando por ambas caras el pan, que se empape bien y reserva las rebanadas en otra fuente para que suelten el exceso de leche.
  3. Pon una sartén a fuego fuerte con abundante aceite de oliva y mientras calienta bate los dos huevos en un cuenco.
  4. Ve bañando las rebanadas de pan en el huevo y las vas friendo por ambas caras en el aceite caliente. Hazlo por tandas para que el aceite no baje de temperatura y reserva las rebanadas en papel absorbente para quitarle el exceso de aceite.
  5. En una fuente mezcla el azúcar y la canela y pasa el pan frito por ella. Sólo tendrán que coger un poco y golpearlas suavemente para quitar el exceso. Si quieres puedes saltarte este paso ya que con el baño de sirope es mas que suficiente para endulzarlas, pero a mi me gusta.
  6. En un cazo pequeño echa el Sirope de Ágave (o la miel) y el agua, caliéntalo para que se disuelva bien. Baña con este almíbar las torrijas por ambos lados y listas para comer, aunque si las dejas reposar para que absorban bien todo el jugo y sabor estarán todavía mejor.

¡Cuidado que desaparecen!

Curiosidades de la receta de Torrijas

El pan a utilizar en esta receta de torrijas puede ser uno específico para ellas, que lo puedes encontrar tanto en panaderías como en supermercados (yo lo compré en el “Maradona” que viene cortado y con una buena miga) o una buena barra de pan del día anterior, también puedes aventurarte y hacerlo tu mism@, pero como yo soy flojete lo he comprado.

Con el pan y los ingredientes que he utilizado salen unas diez (10) torrijas.

La torrijas tradicionales suelen llevar miel como ya te he dicho pero en este caso y ya que me habían enviado el Sunny Via pues lo he utilizado y con ello participo en su concurso. Si quieres saber algo mas sobre el Sirope de Agave no dejes de pasarte por su Blog.

Si no tienes Sunny Vía, no lo encuentras o no te apetece utilizarlo siempre puedes utilizar una buena miel de calidad o simplemente saltarte ese paso si no te gusta, también estarán deliciosas tus torrijas, pero acuérdate de pasarlas por azúcar y canela si no se lo echas.

El vino moscatel de Chiclana puedes sustituirlo por cualquier otro vino dulce como un málaga dulce, un oporto u otro que te guste o tengas a mano. Por la poca cantidad que lleva no es perjudicial si las torrijas las van a comer niños, aunque si quieres puedes no echárselo y aromatizar la leche infusionandola con cáscara de naranja, limón o ambos, además de una ramita de canela o una vaina de vainilla.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Albóndigas de choco en salsa

Albóndigas de choco en salsa. Como ya te comenté en la receta de Menudo de choco, este molusco cefalópodo es lo mismo que la sepia o la jibia, sólo que aquí en el sur se le llama así, hay quien lo confunde con el calamar cuando no tiene nada que ver uno con el otro, quizás cortado y frito puede tener un aspecto similar pero nada más lejos de la realidad son “bichos” distintos.

Esta es una popular receta Gaditana, aunque es típica de Huelva, en fin, digamos que es una receta de aquí del Sur… pues la procedencia de esta no está determinada, pero a lo que vamos es que está rica y que así la hago yo, y como entramos en cuaresma pues toma receta de cuaresma para celebrarla o no, una opción al tradicional potaje.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de Albóndigas de Choco

Para hacer las albóndigas:

  • Un (1) choco de unos 400 gr.
  • Dos (2) dientes de ajo
  • Un manojito de perejil (unas ramitas)
  • Un (1) huevo
  • 200 gr. de pan duro
  • Harina
  • Aceite de oliva virgen extra

Para la salsa:

  • Una (1) cebolla
  • Un (1) puerro
  • Una (1) zanahoria grande
  • Medio (1/2) litro de caldo de pescado
  • Un vaso de vino blanco (125 ml)
  • Una (1) hoja de laurel
  • Una (1) guindilla (opcional)
  • Unas hebras de azafrán
  • Cuatro (4) cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Un poco de Pimienta
  • Sal

Elaboración de la receta de Albóndigas de Choco

  1. Limpia muy bien el choco, puedes pedirle a tu pescadero que  te lo deje limpio, aún así lávalo y córtalo en trozos grandes. Trocea también el pan y échalo junto con el choco en la picadora o batidora. Si tienes Thermomix puedes utilizarla para picarlo, yo lo hice así.
  2. Añade en el vaso el huevo, con cuidado que no caigan cáscaras, un manojo de perejil, los ajos pelados, una pizca de sal y pimienta blanca.
  3. Tritura todo pero no hace falta que quede una pasta fina, sino que queden trocitos, que sea un triturado basto.
  4.  Forma las bolas de albóndigas con las manos humedecidas en agua para que no se te pegue la masa y rebózalas en harina. 
  5. Fríelas por tandas en abundante aceite de oliva hasta que estén doradas. Resérvalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  6. Para hacer la salsa pica la cebolla y el puerro muy fino (brunoise), pela y corta la zanahoria en daditos.
  7. Pon una cazuela a fuego bajo con las cuatro cucharadas de aceite de oliva. Pocha la cebolla y el puerro junto con la guindilla (si quieres echársela, a mi me gusta un puntito picante, sino no se la pongas) y un poco de sal. Deja que se ablande, no hace falta que se dore.
  8. Mientras tanto lleva a ebullición el caldo de pescado (fumet) en un cazo donde echarás la zanahoria troceada, la hoja de laurel, unas hebras de azafrán y unos granos de pimienta negra. Deja cocer tapado hasta que esté la zanahoria tierna pero no excesivamente pues terminará de hacerse junto con el guiso.
  9. Cuando la cebolla y el puerro esté bien pochado agrega el vaso de vino, sube el fuego y déjalo reducir un par de minutos. Añade el contenido del cazo y cuando comience a hervir incorporamos las albóndigas y comprobamos de sal y pimienta. Deja cocer unos diez (10′) minutos, verás que las albóndigas crecerán al absorber parte de la salsa. 
  10. Espolvorea con un poco de perejil picado y… !A comer! Acompaña el guiso con una buena fritada de patatas o un arroz cocido.

¡Qué aproveche!

Curiosidades de la receta de Albóndigas de Choco

Hay quien a la masa de las albóndigas le añade un huevo cocido y/o un poco de leche para que queden mas jugosas pero yo no suelo echárselo a no ser que vea que la masa está un poco seca. Si ves que la masa te ha quedado poco consistente o muy líquida puedes añadir algo de pan rallado, pero no abuses de él o secará demasiado las albóndigas.

También hay quien mezcla choco con gambas o langostinos lo que le da muy buen sabor y jugosidad a la albóndiga, echando también algunas a la salsa, y con las cabezas y pieles hace el caldo.

Haz el fumé o caldo de pescado con pescados de roca, “descartes” que se suelen llamar aquí en Cádiz, cabezas o espinas de algún pescado que hayas utilizado para otra receta o vayas a utilizar y algo de verdura. Si no tienes caldo o no quieres hacerlo puedes utilizar un envase de caldo de pescado pero no será lo mismo que un buen fumé casero. Como he comentado alguna vez no me suelen gustar las pastillas de caldo, aunque nuestras madres siempre las han utilizado y utilizan pero también es una opción, aunque… yo no te la he dicho 😛

Si al guiso le echas unos guisantes, que por cierto ahora estamos en temporada, quedará una salsa de lujo. Sólo tendrás que cocerlos junto con las zanahorias.

Si ves que la salsa te ha quedado un poco “caldosa” y te gusta mas ligada y espesa puedes añadirle un poco de harina o maicena. Yo suelo diluir en medio vaso de agua fría una cucharada de harina de maíz (maicena) y añadirlo al guiso, espesa la salsa sin formar grumos como puede ocurrir con la harina.

De vez en cuando, sobre todo en fin de semana, me gusta tomar una copa de vino con el guiso o plato que preparo, esta vez he maridado el plato con un vino blanco con Denominación geográfica Tierra de Cádiz “Estero Blanco” de las bodegas William Humbert. Es un vino joven y fresco de uva palomino de los viñedos de la campiña de Jerez que marida a la perfección con primeros platos, guisos, potajes y sobre todo pescados y mariscos. Este mismo vino es el que he utilizado para hacer el guiso ya que como siempre digo y no me canso de decir, no cocines con un vino que no seas capaz de beberte, si los ingredientes son buenos porqué “matarlos” con un mal vino…

Espero que os guste amig@s y en especial a ti Graci (pinchos y canapés) que tenías ganas de que publicase esta receta 😉

Ralu

Nota: El autor no tiene ninguna relación comercial o de otra índole con “Bodegas William humbert”, este enlace es puramente informativo.

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Guiso de Coliflor

Guiso de coliflor. Esta receta de coliflores me la enseñó hacer mi mujer cuando se vino a vivir conmigo, es un guiso que suele hacerse en Écija, de donde es élla, aunque desconozco su origen. En su casa siempre lo han llamado Coliflores esparragadas sin tener nada que ver con los espárragos ni con esa forma de hacerlo, es mas una costumbre que otra cosa. Al principio me pareció rara porque yo sólo comía la coliflor cocida y con un sofrito de ajo y pimentón, pero ahora se ha hecho un hueco en mi recetario, además de darle a la coliflor una oportunidad y hacerla de muchas otras formas.

Este es un guiso muy fácil de hacer, rápido, barato y bajo en calorías, al no contener carne es elaborado como Receta de Cuaresma, como otros tantos  guisos y potajes. Se suele acompañar de un huevo cuajado en el mismo guiso o bacalao desmigado. No he celebrado nunca la cuaresma pero las recetas y potajes de Cuaresma.

La receta está pensada para dos (2) personas de buen comer y plato único o cuatro (4) raciones como entrante y acompañarlo de un segundo plato como un filete de pez espada, por ejemplo.

¡Ponte el delantal!

 Ingredientes para la receta de guiso de coliflores

  • Una (1) coliflor pequeña
  • Una (1) cebolla pequeña
  • Medio (1/2) pimiento verde
  • Medio (1/2) pimiento rojo
  • Un (1) tomate maduro
  • Un (1) diente de ajo
  • Un (1) clavo de olor
  • Una (1) cucharada pequeña de pimentón dulce
  • 250 ml. de agua
  • Una (1) cucharada de vinagre de Jerez
  • Pimienta de colores
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Elaboración de la receta de guiso de coliflores

  1.  Lava muy bien las verduras. La coliflor trocéala separando las ramitas y cortándolas por la mitad. La cebolla, los pimientos y el ajo pícalos en trozos muy pequeños. Corta el tomate por la mitad y rállalo.
  2. Pon una olla a fuego medio con cuatro cucharadas de aceite de oliva, cuando esté caliente echa la cebolla y los pimientos con una pizca de sal y pimienta. Cuando se vayan ablandando añade el ajo y el clavo de olor y antes de que se dore demasiado echa el tomate, deja a fuego lento hasta que la verdura esté bien pochada.
  3. Incorpora en la olla la coliflor, agrégale dos vasos de agua (unos 250 ml.) y la cucharada pequeña de pimentón dulce, remueve bien y deja cocer tapada a fuego lento hasta que la coliflor esté tierna. Si quieres puedes cerrar la olla exprés unos ocho (8′) minutos y acortarás el tiempo de cocción.
  4. Cuando esté tierna -a mi me gusta que quede algo “enterita” que no dura, sino que al morder ofrezca todavía algo de resistencia y no se deshaga como un puré- le puedes echar un huevo por persona y que se cuaje aprovechando los últimos minutos de cocción.
  5. Justo antes de retirar del fuego echa una cucharada de vinagre de Jerez, espolvoréa con perejíl, corrige de sal y a comer.

¡Qué aproveche!

Curiosidades de la receta de guiso de coliflores

Este guiso no tiene misterio ninguno, un sofrito y una cocción posterior, se tarda bien poco en hacerlo y aunque el olor que desprende la coliflor al cocerla es algo desagradable, los resultados nada tienen que ver con ello.

Si ves que te ha quedado mucho líquido puedes echarle junto con el vinagre una cucharadita de harina que así lo hacía mi mujer. A mi personalmente me gusta mas para ligar la salsa mezclar un poco de harina de maíz (maicena) en un poco de agua fría y añadírselo al guiso.

Al no contener gluten esta receta es apta para celíacos, teniendo en cuenta la cucharada de harina de la que te comento en el párrafo anterior.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.