Falafel con Salsa de Yogur

Falafel es una especie de croqueta o albóndiga de garbanzos de origen árabe-hindú sin que se sepa exactamente su procedencia. Siguiendo con esta temática árabe-oriental te voy a enseñar como hago la receta de falafel acompañado con una salsa de yogur que es como tradicionalmente se acompaña aunque también se acompaña de Tahina, de la que ya te he hablado en la receta de Hummus.

Aunque estas croquetas de garbanzo las he probado en varios lugares del mundo, donde más me han gustado es curiosamente aquí en España, en un restaurante de la Villa Medieval de Vejer de la Frontera (Cádiz) “La casa del Califa“. Este restaurante/hotel es digno de la visita del foráneo, sus patios, rincones y habitaciones están decoradas con aires árabes, convirtiendo tanto la estancia en el hotel como en el restaurante en toda una experiencia.

Independientemente del origen de estas croquetas, la tendencia a lo vegetariano y a la comida sana ha popularizado esta elaboración, adoptándola en la dieta al no contener mas que legumbre y verdura. Si nunca las has probado te sorprenderán y si ya las conocías seguro que sorprendes a tus familiares y amigos.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de Falafel

Para el Falafel

  • 400 gr. de garbanzos remojados (no cocidos)
  •  Dos (2) cebollas frescas pequeñas
  • Dos (2) dientes de ajo
  • Un (1) manojito de cilantro fresco
  • Un (1) manojito de perejil fresco
  • Una (1) cucharada pequeña de comino
  • Un poquito de canela en polvo
  • Un poquito de pimentón picante o cayena molida
  • Un par de vueltas del molinillo de pimienta negra
  • Dos cucharadas pequeñas de levadura en polvo (tipo Royal, del mercadona no contiene gluten)
  • Cuatro (4) cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Dos (2) cucharadas pequeñas de sal
  • 100 gr. de harina de garbanzos o 100 gr. de garbanzos secos para hacerla

Para la Salsa de Yogur

  • Un (1) yogur natural
  • Dos (2) cucharadas de zumo de limón
  • Un (1) diente de ajo
  • Una (1) ramita de tomillo fresco
  • Una (1) cucharada pequeña de Fulful bhar* (mira en curiosidades)
  • Dos (2) cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Unas hojas de menta fresca o hierbabuena
  • Sal

Elaboración de la receta de Falafel tradicional y con Thermomix.

  1. Pon los garbanzos en agua a remojar el día anterior. Esta receta es con garbanzos hidratados y no sirven los garbanzos cocidos.
  2. Lava bien las verduras, pela y trocea las cebollas y los ajos en trozos grandes. Quítale al ajo la semilla central.
  3. Si no tienes harina de garbanzos tritura los 100 gr. de garbanzos secos en la thermomix a velocidad progresiva 5-7-9 durante treinta (30”) o hasta que esten hechos harina.
  4. Pon en el vaso de la batidora o Thermomix los garbanzos hidratados y escurridos, las cebollas, los ajos, el perejil, el cilantro, la cucharadita de comino, una pizca de canela molida, el pimentón o cayena, la sal, la pimienta y el aceite de oliva. Tritura veinticinco (25”) segundos a velocidad 5. Abre la tapa y con ayuda de una lengua o espátula baja los restos salpicados por el vaso y la tapa. Cierra y programa de nuevo diez (10”) segundos a velocidad 6. En el caso de que sea con batidora, muele hasta conseguir una pasta ligeramente grumosa.
  5. Añade al vaso una cucharada colmada de harina de garbanzos y la levadura química. Programa diez (10”) segundo a velocidad 5. Con la batidora sólo tienes que batir para mezclar bien. La masa quedará un poco basta, pero fácil de moldear.
  6. Echa la masa en un recipiente y la dejas reposar en la nevera al menos media (30′) hora.
  7. Pasado ese tiempo haz bolas como para hacer albóndigas, úntate las manos con un poco de aceite para que no se te pegue la masa a ellas. También las puedes aplastar como si fuesen pequeñas hamburguesas.
  8. Pon harina de garbanzos en un plato y las pasar por ella para freírlas en abundante aceite bien caliente hasta que estén bien doradas. Resérvalas sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Elaboración de la receta de Salsa de Yogur

  1. Pela el ajo y lo echas en un mortero con el tomillo, las especias, una pizca de sal y una cucharada de aceite de oliva. Muele bien todo hasta que forme una pasta.
  2. Pica la hierbabuena muy finita.
  3. En un bol o cuenco echa el yogur y lo bates bien, añádele una cucharada de zumo de limón, la cucharada de aceite de oliva, lo que has triturado en el mortero y la hierbabuena, mézclalo todo muy bien.
  4. Si te gusta que la salsa esté muy fina puedes pasarla por la Thermomix o batidora.

¿Listos para comer?

Curiosidades de la receta de Falafel con Salsa de Yogur

La receta puede hacerse perfectamente tanto en batidora como en Thermomix ya que sólo se utiliza para triturar los ingredientes, no lleva cocción alguna.

El fulful bhar es una mezcla de especias parecida al ras el hanout, la puedes comprar, hacer tu o sustituirla por unos pocos ingredientes triturados en el mortero o Thermomix. La mezcla de ingredientes varía según quien la hace pero suele contener: Pimentón, cayena, clavo, comino, canela, cúrcuma, pimienta negra, cilantro y nuez moscada entre otros. Haz la mezcla con mas o menos ingredientes según te guste o si te gusta la salsa de yogur suave no se la eches.

Las especias las puedes encontrar en el mercado de tu ciudad o en los grandes supermercados donde segun el fabricante les llaman especies morunas, mezcla de especies oriental o algo parecido.

Con estas cantidades salen aproximadamente veinte (20) albóndigas, por lo que perfectamente pueden comer cuatro personas, te aseguro que llenan mucho así que no pongas demasiado acompañamiento. Si sólo sois dos en casa como es mi caso, divide por dos los ingredientes o congela la mitad para otra ocasión.

Además de acompañar el falafel con la salsa de yogur también puedes hacer unos panes de pita y en vez de hacer albóndigas, aplastarlos un poco como si fuese una hamburguesa y rellenarlos. El hummus, la tahína o una ensalada ligera hacen que sea un completo menú árabe.

Esta receta está 100% libre de gluten y por ello es apta para celíacos además de para vegetarianos.

Espero que os guste amig@s!

Ralu

Nota: El autor no tiene ninguna relación comercial o de otra índole con “La casa del Califa”, este enlace es puramente informativo.

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Pan de Pita

Pan de pita. Este pan es de origen árabe aunque hoy día, en cualquier parte del mundo se puede encontrar, se ha extendido y adaptado a nuestras cocinas en sus diferentes versiones, como parte principal de ella o como acompañamiento, casi todo el mundo ya lo conoce por los famosos “kebabs”.

Para seguir con la temática árabe, nos faltaba como no, el pan de pita, para acompañar y como así lo hice en la receta de hummus, de la cena árabe que te hablé. Pues aquí tienes la receta para hacer pan de pita tanto la forma tradicional como si tienes thermomix y te evitas el amasado que con el poco tiempo que se que tienes seguro que lo agradeces.

¡Ponte el delantal Habibi! (Mi amigo Carlos seguro que se acordará de esto)

Ingredientes para la receta de pan de pita

  • 450 gr. de harina de trigo (yo usé de fuerza)
  • 20 gr. de levadura fresca de panadero
  • 250 gr. de agua (250 ml)
  • 30 gr. de aceite de oliva (30 ml)
  • Una (1) cucharada pequeña de sal
  • 15 gr. de azúcar

Elaboración tradicional de la receta de pan de pita

  1. En un bol amplio echa la harina tamizada y haz una especie de volcán en el centro.
  2. Disuelve la levadura en agua tibia (que no caliente) se la añades al bol de la harina con el resto de agua, la sal, el azúcar y el aceite de oliva.
  3. Mezcla con las manos desde fuera hacia adentro integrando bien todos los ingredientes.
  4. Una vez tengas una masa homogénea y elástica, pasa la masa a una mesa enharinada para trabajarla. Amasa unos diez (10′) minutos añadiendo un poco de harina a la mesa si se pega mucho (si fuese necesario sin abusar) .
  5. Engrasa levemente un bol y deposita la masa en él tapada con papel film hasta que duplique su volumen, al menos una (1 h.) hora, en lugar cálido para que fermente.
  6. Pasado el tiempo “de rigor” saca la masa y le quitas el aire amasando un minuto y dividimos la masa en porciones de 50 gr. aproximadamente, haciendo bolitas en ellas.
  7. Ayúdate del rodillo para estirar las bolitas dándole forma mas o menos circular, sobre una encimera ligeramente enharinada. Deben de quedar muy finas.
  8. Precalienta bien el horno, arriba y abajo a 240º, coloca un papel de horno sobre la bandeja que estará a media altura y cuando coja la temperatura vé horneando los panes en tandas. El tiempo de horneado estará entre los cinco (5′) y los ocho (8′) minutos. No dejes que se doren demasiado pues la masa se resquebrajará, mas vale quedarte corto y ponerle algún minuto más que pasarte, con la primera tanda le cogerás el punto de horneado.
  9. Ya tienes listos tus panes de pita para acompañar el Hummus o rellenarlos con lo que más te guste.

Elaboración en Thermomix de la receta de pan de pita

  1. Pon en el vaso de la Thermomix los 250 gr. de agua, 30 gr. de aceite de oliva y los 15 gr. de azúcar. Programa un (1′) minuto a 37º, Velocidad 1.
  2. Añade la levadura desmenuzada y programa diez (10″) segundos velocidad 4.
  3. Añade la harina (preferiblemente tamizada) y la cucharada pequeña de sal. Programa treinta (30″) segundos, velocidad 6.
  4. Amasa tres (3′) minutos, vaso cerrado, velocidad espiga.
  5. Deja reposar en el mismo vaso al menos media (1/2 h.) hora, hasta que la masa doble su volumen.
  6. Sigue  a partir del paso 6 de la receta tradicional.

 Curiosidades de la receta de pan de pita

El pan de pita debe de quedar hueco por dentro y no excesivamente dorado.

Mientras se van horneando las tandas de pan de pita, los que ya tienes hechos consérvalos en un plato o bandeja entre paños limpios ligeramente humedecidos (que no mojados), de este modo conservará algo del calor y seguirán tiernos.

Si sólo vas hacer algunos panes, puedes congelar el resto de la masa envuelta en papel film transparente  y descongelarla cuando vayas a utilizarla. Solo tendrás que seguir a partir del punto 6 de la receta tradicional para disfrutar de un pan recién hecho.

En el momento de consumirlos, sólo has de hacerle un corte al pan en un lado y rellenarlo a gusto con Hummus (paté de garbanzos), pollo, verdura, queso, falafel y hasta mermelada.  Yo lo he acompañado con hummus y un tajine de pollo con cuscús haz tu lo mismo con cualquier alimento que te guste.

Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Hummus. Paté de Garbanzos.

Hummus. Paté de garbanzos. El pasado fin de semana, con motivo de la final del concurso de agrupaciones carnavalescas del Carnaval de Cádiz, para pasar una noche amena y diferente, preparé una cena con un toque árabe. Iré publicando algunas de las recetas que esa noche elaboré.

La “Final del Falla” como se le llama aquí a esa noche, siempre ha sido tradicional el reunirse con la familia o amigos para ver actuar a las agrupaciones en el templo gaditano “El Gran Teatro Falla”, en esta noche se abusa de las chucherías y de los platos preparados, por eso quise cambiar un poco y hacer una comida sana y divertida.

La receta de hoy la vi en el blog de mi amiga Ceci Pereza  “Harina la carmita” donde siempre tiene algo que me inspira y fue el desencadenante para elaborar la cena ambientada árabe, que sé que le gusta mucho, empezando por esta receta de Hummus o paté de garbanzos (pincha el enlace para ver su receta).

 El hummus es un  plato típico de oriente medio, hecho principalmente a base de un puré de garbanzos, limón y Tahina (pasta de sésamo), aunque según el país se prepara con unos u otros ingredientes siendo la base los garbanzos cocidos y se come acompañado por pan de pita. Lo había probado cuando estuve en Egipto y más tarde en un corto viaje a Marruecos pero nunca me había puesto hacerlo y he aquí el resultado.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de Hummus

  • 400 gr. de garbanzos cocidos
  • Dos (2) cucharadas pequeñas de tahíni* (mirar en curiosidades)
  • Un (1) diente de ajo
  • Dos (2) cucharadas de zumo de limón
  • 50 ml. de agua de cocción de los garbanzos o agua fría
  • Cinco (5) cucharadas de aceite de oliva
  • Media (1/2) cucharadita de sal
  • Pimentón dulce
  • Semillas de Sésamo tostadas (Ajonjolí)
  • comino en polvo

Elaboración de la receta de Hummus

  1. Para empezar, si no tienes los garbanzos cocidos, cuécelos con un poco de sal.
  2. En el Vaso de la batidora o Thermomix echa los garbanzos cocidos (reserva algunos por si te queda demasiado líquida la masa), dos cucharadas pequeñas de tahini, un diente de ajo pelado, dos cucharadas de zumo de limón, 50 ml. de agua (la de haber cocido los garbanzos o agua fría), cinco cucharadas de aceite de oliva y media cucharadita de sal.
  3. Tritura muy bien todo en la batidora para que quede una masa fina sin grumos. Si tienes Thermomix programa un (1′) minuto a velocidad progresiva de 5 a 10.
  4. Si te ha quedado muy pastoso añade un poco más de agua y si es muy líquido añade unos pocos garbanzos.
  5. Sirvelo en un bol o plato con un poco de pimentón, semillas de sésamo, comino y un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima.

¿Complicado?¿Verdad que no?

Curiosidades de la receta de paté de garbanzos

Si no quieres porque te da pereza o no tienes tiempo de cocer los garbanzos, compra un bote de garbanzos cocidos de buena calidad, podrás hacer la receta sin planearla previamente en el momento que quieras. Con un bote de garbanzos en la despensa, si se te presenta una visita, ya tienes un aperitivo rápido, fácil  y original en unos minutos.

*El tahini o tahina es una pasta de sésamo (o ajonjolí como lo llamamos por aquí en el sur) molida, típica de los países de oriente medio y la usan como ingrediente para varias de sus elaboraciones. La puedes encontrar con semillas crudas o con semillas tostadas que tiene un sabor más intens y suelen venderlo en grandes supermercados o herbolarios pero si no lo encuentras, una buena opción sería añadir un poco de sésamo o  unos cuantos cacahuetes que le darán muy buen sabor.

El hummus se suele consumir frio y habitualmente en el desayuno o como aperitivo, acompañado de pan de pita o de verduras frescas. Yo lo he puesto como aperitivo antes del plato principal, para ir picoteando tomando algo con unos panes de pita caseros claro.

Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Ensalada de cuscús con jamón de pato

Ensalada de cuscús con jamón de pato. Es una ensalada sencilla y nutritiva que mezcla los sabores dulces, salados y ácidos haciendo de ella una receta fresca y ligera, con ingredientes naturales. Puede parecer una receta calórica al llevar frutos secos, cuscús y jamón pero nada mas lejos de la realidad, todo en exceso es malo pero bueno en su justa medida. Pruébala, te sorprenderá.

El cuscús es el gran desconocido y suele utilizarse casi siempre en las mismas elaboraciones, pero tiene muchas combinaciones como esta ensalada, como ya dije en la receta de cuscús es tan fácil de hacer que se la recomiendo a los que se inician en la cocina, para vegetarianos y personas que como yo intentan cuidarse un poquito y eliminar los excesos de las pasadas fiestas, eso si combinada con algo de deporte, hay que moverse un poco, seguro que toda la comida te sentará mejor.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para la receta de ensalada de cuscús con jamón de pato

  • 150 gr. de cuscús
  • 150 gr. de caldo de pollo
  • Unas hebras de azafrán
  • Cúrcuma (la punta de la cuchara)
  • Un paquetito de jamón de pato (50 gr.)
  • Un (1) tomate de ensalada
  • Una (1) manzana (Grand Smith)
  • Hojas de Ensalada (escarola, rúcula, …)
  • Anacardos (unos poquitos)
  • Uvas pasas (unas pocas)
  • Vinagre de Jerez
  • aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre balsámico de Módena
  • Sal de hielo o sal en escamas

Elaboración de la receta de ensalada de cuscús con jamón de pato

  1. Lo primero has de hacer es el cuscús, la receta de cuscús la tienes pinchado el enlace, pero vamos hacerle algunas modificaciones a la receta original como sustituir la mantequilla por aceite de oliva y el agua por caldo de pollo.
  2. Pon en un bol los 150 gr. de cuscús. En un cazo pones el caldo en vez de agua como dice la receta original y lo llevas a ebullición con unas hebras de azafrán y la punta de una cuchara pequeña de postre con cúrcuma.
  3. Cuando el caldo hierva, lo retiras del fuego y viertes el caldo sobre el cuscús. Déjalo reposar hasta que se enfríe y haya absorbido el caldo, unos cinco (5′) minutos.
  4. Mientras reposa el cuscús prepara una vinagreta con cuatro cucharadas de aceite de oliva, una de vinagre de jerez y un poco de sal. La viertes sobre el cuscús una vez se haya enfriado y mezclas con un tenedor hasta que se suelten bien los granos. Resérvalo.
  5. En un bol o vaso, echa las pasas para hidratarlas. Pela la manzana y córtala la manzana en daditos pequeños, corta el tomate también en daditos pequeños y reserva las semillas para decorar el plato y comértelas aparte (son el caviar del tomate).
  6. Mezcla en el bol del cuscús la manzana, el tomate y las pasas que habrás escurrido.
  7. Haz otra vinagreta con dos cucharadas de aceite de oliva y vinagre de Módena.
  8. Trocea los anacardos en el mortero.
  9. Dispón el cuscús en una fuente para servir, acompáñalo con las hojas de ensalada, los trocitos de anacardos y el jamón de pato. Vierte el aliño por encima y unas escamas de sal. Ya puedes servirla.

¡Qué disfrutes la ensalada!

Curiosidades de la ensalada de cuscús con jamón de pato

Como ya comenté en la Receta de Cuscús, es conveniente mirar en la caja del fabricante los consejos de preparación, pero normalmente es por cada parte de cuscús, la misma de líquido, en este caso no uso mantequilla, le echamos aceite de oliva que no sólo es más sano y le aporta un sabor extraordinario sino que también es menos calórico.

El caldo puedes tenerlo hecho casero o comprar un envase tipo brick de caldo de pollo de calidad, no es lo mismo pero te soluciona la papeleta en un momento dado, pero yo no te lo he dicho ;).

La cúrcuma es un colorante natural, no aporta sabor pero si color, utilizado para dar color a las especies (curry, ras el hanout,..), los arroces, la carne y a otros muchos alimentos, si no lo encuentras puedes utilizar colorante alimenticio o simplemente no usarlo.

La manzana que me gusta usar es la verde “gran smith” que le aporta textura crujiente y acidez, pero puedes ponerle la que mas te guste, una golden que le aporte un toque dulzón por ejemplo.

El tomate tiene que ser de ensalada, no maduro, sino que tenga su puntito de verde, un tomate exquisito sería el “kumato” o “Raf” dos variedades de tomate gourmet, pero unos buenos tomates de la huerta de Conil o de la que tengas mas cerca seguro que no le hacen sombra.

Para hacer la vinagreta puedes mezclar todo en un bol o hacer como yo, echo los ingredientes en un botecito pequeño, lo cierro y agito fuerte, ya la tienes lista y si sobra la puedes conservar unos días en el mismo botecito.

El jamón de pato es una delicia gourmet elaborada con un esmerado proceso, se elabora a partir de las pechugas del pato condimentadas y secadas como si de jamón se tratase. Lo puedes encontrar en cualquier supermercado, sino lo encuentras puedes sustituirlo por un buen jamón ibérico.

Suelo comprar bolsas preparadas con brotes de ensalada donde llevan varios tipos de hojas que le dan muy buen sabor, textura y vistosidad al plato, utiliza la hoja que mas te guste ya sea lechuga, escarola o una mezcla de ellas.

 ¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Tajine de pollo y verduras

Tajine (Tajín), no había escuchado nunca este nombre hasta que fui a Marruecos, allí es fácil encontrar esta olla en cualquier zoco o mercado callejero así como en las tiendas repartidas por las angostas y encantadoras calles de los pueblos y ciudades marroquíes. Los restaurantes tienen infinidad de platos preparados con esta olla, de cordero, pollo, verduras y un largo ecétera.

Me llamó la atención su forma alargada y cónica, su presentación y como no la gran variedad de comidas que se podían hacer en esta cazuela, del que toma también su nombre la receta, como en mi tierra “el puchero”, que se refiere tanto al cocido o guiso como al recipiente donde se elabora. Esta es mi versión de la receta clasica magrebí.

Hace ya varios años que viajé a Marruecos y me traje conmigo un tajine, pero no fue hasta hace poco cuando me decidí a probarlo al ver unas recetas en un libro y recordar esos olores y sabores que tan buenos recuerdos me han traído. Aprovecho esta receta para mandar un abrazo muy fuerte y al mismo tiempo agradecer a Vicente el habernos acogido en su casa cómo si fuesemos sus hijos, sin apenas conocernos y otro abrazo a todos y cada uno de los componentes del grupo de amigos que nos juntamos para disfutar de esa estancia maravillosa.

¡Ponte el delantal Habibi!

Ingredientes para cuatro (4) personas

  • Medio (1/2) pollo
  • Una (1) cebolla
  • Un (1) puerro
  • Dos (2) tomates
  • Un (1) calabacín
  • Dos (2) zanahorias
  • Un (1) pimiento choricero (o una cucharadita de su carne envasada)
  • Diez (10) ciruelas pasas
  • Diez (10) dátiles (sin hueso)
  • 250 ml de caldo de pollo
  • Dos (2) cucharas pequeñas de concentrado de tomate
  • Dos (2) cucharas pequeñas de especias “Ras el hanut
  • Media (1/2) guindilla
  • Media (1/2) cuchara pequeña de jengibre fresco rallado
  • Aceite de oliva virgen exta
  • sal

Elaboración

1.- Lo primero, pon el pimiento choricero en un recipiente con agua así se hidrata para posteriormente extraerle la carne (si no lo tienes envasado). Haz lo mismo con las ciruelas y los dátiles.

2.- Empieza a preparar las verduras. Una vez las tengas bien limpias, córtalas en trozos pequeños. A mi me gusta cortar la cebolla, el puerro y los tomates en trocitos muy pequeños para que se integren con la salsa, el calabacín y la zanahoria en trozos un poco mas grandes que cuando los comas notes todo su sabor y textura.

3.- Pon el tajine al fuego y cubre el fondo con un poquito de aceite de oliva (tres o cuatro cucharadas). Cuando esté caliente echas las verduras y las rehogas a fuego medio con una pizca de sal.

4.- Una vez rehogadas las verduras añade el pollo que lo tendrás limpio de pieles y grasas, cortado a trocitos pequeños. Yo suelo usar trocitos de pollo con sus huesos pues queda más jugoso que la pechuga, pero puedes echarle trocitos de pechuga así tendrás menos problemas al comerlo ya que está limpia de pequeños huesos traicioneros, aunque pienso que la pechuga se queda mas seca.

5.- Cuando el pollo esté dorado, le echamos las especias Ras el hanout, la media guindilla y la media cucharita de jengibre*, integramos bien con las verduras y el pollo.

6.- Saca el pimiento choricero del agua y con una cuchara le extraes la pulpa, con cuidado de no romper la piel para que no queden trozos desagradables. Se lo echas junto con las cucharitas de tomate concentrado al tajine. También echa los dátiles y las ciruelas que al haberlas tenido todo este rato en agua se habrán hidratado y le darán al guiso ese dulzor especial que caracteriza la comida árabe.

7.- Es el momento de que le eches el caldo de pollo y bajes el fuego. Tapa el tajine que se hará lentamente durante unos veinte (20′) minutos, concentrará todos los sabores con el vapor que se forma en la tapa cónica de la cazuela y espesará la salsa. Pruebalo de sal y corrige si fuera necesario.

¡A la mesa!

Curiosidades

Si no tenéis tajine, también la podéis hacer en una olla de barro pues queda similar pero, las verduras se cuecen un poco mas y no quedan tan al dente por el hecho de que no se cocina con el vapor de la tapa cónica, además, se pierde un poco el encanto al cocinarlo y servirlo en la mesa con esta olla tan vistosa. Si estaís interesados en la compra de un Tajine podéis encontrarlo en tiendas de artesanía Marroquí como puede ser “Kabila” en Chiclana y Conil de la Frontera o en grandes almacenes como esa conocida cadena Sueca.

Los que tengais vitrocerámica o placa de inducción, os preguntareís cómo cocinar en cazuela de barro, pues bien, existe un artilugio llamado difusor que es como la base de una olla donde se pone la cazuela encima y puedes cocinar con cazuelas, es un adaptador de cacharros y evita el rayado de la placa, podeís encontrarlo en grandes almacenes o en “Bazar Victoria“.

Puede que no encuentres la mezcla de especias Ras el hanout, pero anímate a hacerla tu mismo, es muy fácil. No hay una receta exacta ya que en cada lugar se hace de una forma, su traducción literal es “lo mejor de la tienda” o sea que cada uno pone los ingredientes a gusto. La mezcla más habitual es de cúrcuma, pimienta, comino, pimentón, jengibre, cilantro, cardamomo, clavos, nuez moscada y canela. Dicen que lo mejor es comprar las especias enteras y molerlas cuando las vayas a usar, de este modo no perderá aroma y frescura.

Si no tienes jengibre fresco puedes prescindir de él ya que en las especias Ras el hanout ya lo lleva molido, pero el fresco le da muy buen aroma.

El pimiento choricero lo venden en pequeños tarritos en los supermercados, de modo que puedes usarlo y así ahorrarte el tener que hidratar el pimiento y sacarle la carne, aunque tampoco es tan engorroso, lo dejo a tu gusto.

Para hacer todavía más autentica la receta, puedes acompañarla con cuscús, que es muy sencillo y rápido de hacer. En la publicación anterior explico detalladamente cómo se elabora el Cuscús.

Supongo que, como en mi casa, no siempre gusta a todo el mundo el cuscús,  a veces lo acompañarlo de arroz basmati que es muy aromático u otro tipo de arroz y también le va muy bien a este guiso.

¡Espero que os guste amig@s!

Ralu

Nota: El autor no tiene ninguna relación comercial o de otra índole con “kabila” ni “Bazar Victoria” este enlace es puramente informativo.

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.

Cuscús

De nuevo os traigo una elaboración muy básica para acompañar vuestros platos o como base de otros muchos. Lo había hecho alguna vez desde que lo comí en marruecos, sin que me saliese del todo a mi gusto, me salía apelmazado y no tenía esa textura que debe tener, hasta que mi vecino Javi Recetas publicó una receta infalible y facilísima la cual he adaptado a mi forma de hacerla, desde ese momento no hay cuscús que se me resista.

El cuscús ó cous-cous es un plato tradicional en Marruecos y Argelia, está hecho con sémola de trigo y es perfecto como acompañamiento de carnes como pollo y cordero, así como verduras y platos tradicionales árabes. Se ha extendido de tal manera que se ha convertido en el plato magrebí más conocido, adaptándose a la zona donde se cocina.

Es tan fácil y rápida que, para el que se esté iniciando en ese mundo de la cocina es perfecta, también recomendada para vegetarianos, según con que se acompañe, claro. Para prepararlo se utiliza una cacerola que se llama “cuscusera”, donde tradicionalmente se cuece al vapor, pero no es este el caso puesto que no tengo esa cacerola.

¡Ponte el delantal!

Ingredientes para cuatro (4) personas

  • 250 gr. de cuscús
  • 250 ml. de agua
  • 50 gr. de mantequilla sin sal
  • Aceite de oliva suave
  • Sal

Elaboración

1.- Coge una fuente o bol y reparte por el fondo el cuscús.

2.-Pon el agua a calentar en un cazo con media cucharadita de sal, un poquito de aceite de oliva y espera a que hierva.

3.- Cuando el agua esté hirviendo, viértela sobre el cuscús de modo que se reparta bien. Déjalo que vaya absorbiendo el líquido unos cinco (5’) minutos.

4.- Pasados los cinco minutos añádele la mantequilla y remueve muy bien con un tenedor para despegar los granos y se queden sueltos.

¡Ya tienes tu cuscús listo para utilizarlo en la receta que quieras!

¿Hás visto lo difícil que es hacer esta receta?

Curiosidades

Las cantidades suelen ser, por cada parte de cuscús la misma de agua o líquido (en caso que se le eche caldo), pero es conveniente mirar en la caja del fabricante los consejos de preparación y seguirlos. Los envases que normalmente hay en nuestros supermercados son de cuscús precocido, por eso es el que se hidrate en tan poco tiempo.

Si en vez de agua, le echas caldo (de pollo, verduras, etc.) le aporta un sabor extra y queda exquisito. Pruébalo, verás cómo cambia la historia.

Puedes comerlo recién hecho, calentito, o hacerlo con antelación y comerlo frío. Se conserva muy bien para poderlo llevar en una fiambrera al trabajo.

Para servirlo puedes meterlo en un molde circular, de estos que vienen con el hueco en medio, de forma que pongas en el medio la guarnición o plato y te quedará muy bien presentado.

Hoy en día, encontramos también un cuscús hecho de arroz, de maiz o de espelta, apto para celíacos, de modo que puedan disfrutar también de este plato las personas intolerantes al gluten. Lo puedes encontrar en tiendas de dietética, ecológicas o específicas.

¡Espero que os guste y le deis buen uso amig@s!

Ralu

Nota: El autor no tiene ninguna relación comercial o de otra índole con “Alimentos sin gluten”, este enlace es puramente informativo.

PD: Todo el contenido y fotografías están bajo una licencia.